Archive for rituales

El renacer de la conciencia.

La última celebración del sol que llevamos a cabo en la Tradición de Brujería que practica mi familia, se conoce con el nombre de “el gran estallido de la energía amarilla” debido a que se conmemora la energía de la renovación y el renacimiento que ocurre al culminar un ciclo especifico. Como es obvio, alguno de mis amables lectores se preguntarán si este ritual es válido también para aquellos que no profesan creencias paganas y la respuesta es sí. La energía universal – entendida con la fuerza unificadora del pensamiento divino – reside en cada uno de nosotros y por lo tanto, la celebración tiene tanto sentido para un practicante de la Antigua Religión como para cualquier otro sistema de creencias.

Antiguamente, para representar la energía amarilla, se encendían velas en el altar durante toda la noche y se fabricaba en familia la “Lámpara de la voz nocturna” que simbolizaba la ofrenda de la congregación al espíritu de la felicidad y la ensoñación juvenil. Las brujas también realizan rituales para la consecución de aceites esenciales e inciensos rituales durante esta noche, buscando así la fuerza de la creación en tales procedimientos.

Debido a que el Sol se encuentra en su punto más bajo en relación a la tierra, se realizan rituales donde el Dios o energía de equilibrio tiene un factor predominante.

Como he insistido a lo largo de este año, deseo que el material que incluyo en este blog, sea una manera de otorgar un sentido cotidiano y profundamente personal a la magia. Por ese motivo, incluyo un ritual adaptado del que celebramos en nuestra familia esta noche. Porque, en el Universo de nuestra inspiración personal, todos somos hijos de una misma divinidad: la que habita en nuestro espíritu.

Para su realización necesitarás:

7 velas de color amarillo.
Un cuenco para quemar.
Granos de Mirra.

Disposición:

Toma las velas y forma con ellas un circulo en medio del cual te sentarás. Coloca frente a ti el cuenco para quemar con los granos de Mirra en su interior. Ahora cierra los ojos y siente la forma como la energía en tu interior se manifiesta a través de ti: imagina que la habitación donde te encuentras se llena paulatinamente de un resplandor dorado y cálido. Disfruta de la sensación que te hace sentir, la profunda intimidad que te proporciona el silencio de tus pensamientos. Ahora, abre los ojos y enciende las velas – comenzando por la que se encuentra frente a ti y siguiendo el sentido de las agujas del reloj – mientras invocas:

“Que la Tierra fecunda
Sea el tiempo en mi mente
Que todo lo que ha muerto
Renazca en mí
Que la luz y el conocimiento
Impregnen cada uno de mis sentimientos y pensamientos
Despierto a la luz, soy la voz del tiempo
Llamo a la gentil Aurora
al Padre viento
Al Sueño de la Montaña
Al canto de la Tierra
Para que acudan a mí y formen parte de mi espíritu y mi convicción.
Así sea”

A continuación, enciende los granos de mirra. Cuando hallas conseguido un fuego alto y oloroso, colocas las manos sobre las llamas ( cuidando de no quemarte ) e invoca de la siguiente manera:

“Estalla luz bendita
En medio de la oscuridad
Que el caos tome mi rostro más intimo
Y le otorgue corporeidad
Así sea”

Cierra los ojos e imagina que te encuentras en un valle cubierto por completo de hierba verde, rodeado de grandes árboles macizos, de altas ramas frondosas. El sol brilla con fuerza y una tibia sensación de calor se extiende en todas direcciones a partir de ti. Ahroa, empieza a danzar, con las manos en alto, moviendo tu cuerpo al ritmo de la música que prefieras porque esa secreta tonada brota de tus pensamientos, te envuelve, se hace poderoso a medida que tus movimientos se hacen más rapidos y alegres. Rie en voz alta, siente como el resplandor del sol te envuelve, el calor besa tus mejillas, tu cabello flota libre al viento. Sigue bailando mientras siente que toda tensión y temor abandona tu cuerpo, que toda preocupación te abandona. El resplandor de la esperanza en ti.

Regresa a tu núcleo de conciencia más habitual. Para culminar el ritual que has llevado a cabo, apaga las velas – comenzando por la última que encendiste, en el sentido contrario de las agujas del reloj – mientras invocas de la siguiente manera:

“Soy el tiempo que nace y muere
soy el poder del tiempo y la convicción
Crea poder en mí
Crea fuerza en mí
Así sea”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Ritual:
Libro de las sombras de Paula, 21 de diciembre de 1956 y adaptado para el uso general por mí.

Anuncios

El deseo y la trascendencia.


La figura de tres círculos concéntricos es un antiquísimo signo erótico que utilizaron los celtas y otras culturas ancestrales para simbolizar el valor de la sexualidad como forma de expresión. La figura representa la manera como el deseo se manifiesta como valor místico: la piel, la emoción y la más profunda espiritualidad. Representaba tanto la unión estrecha y perfecta ( el cruce simétrico del infinito ) como también la idea que la energía Universal creacionista es capaz de manifestarse en si misma en infinitas formas.

Para celebrar el amor romántico – la unión de lo femenino y masculino, dos energías opuestas que se complementan a través de una idea profundamente sentida – en mi Religión se lleva a cabo un sencillo ritual que otorga sentido a la voz y forma de la emoción que vincula a una pareja entre sí.

Necesitarás:

Un puñado de sal marina.
Pétalos de rosa roja.
Medio metro de cinta roja.
Una docena de pequeñas velitas de color rojo.
Una amatista u otra piedra cristalina.
Un paño rojo.

Disposición:

Distribuye las velas alrededor de la habitación de forma tal que quede completamente iluminada. Enciendelas hasta lograr que un hermoso resplandor llene el lugar donde llevarás a cabo el ritual. Una vez que lo hayas hecho, toma la sal y forma un círculo lo suficientemente amplio para contener con facilidad otro círculo en su interior, que realizarás con los pétalos de la rosa y a su vez, uno más pequeño que llevarás a cabo con la cinta roja en medio del cual te sentarás junto a tu pareja. Toma el paño rojo y colócalo en el centro de los círculos concéntricos y toma asiento sobre él. Tu pareja lo hará frente a ti. Entre ustedes, coloca la amatista.

A continuación, tómense de las manos y mírense a los ojos. Concéntrate en disfrutar de la lineas del rostro de esa persona con quién deseas vincularte de una manera profunda y mística. Aprieta sus dedos entre los tuyos, siente el calor de su piel, la textura de su contacto. inclínense uno hacia el otro y compartan un beso largo y silencioso. Percibe el ritmo de su respiración, la manera como un hilo de cálida fuerza los rodea a ambos, en el silencio de la habitación. A continuación, toma la amatista entre tus manos y colócala entre las suyas mientras invocas de la siguiente manera:

“Soy el rostro del tiempo
Soy el secreto de la Tierra
El templo del Universo se encuentra en mi carne
Soy el Rayo y la tempestad
El canto del sol y la luna
Nace en mí el deseo
En mi cuerpo la Diosa se manifiesta
En mi carne y en espíritu
soy el fuego y la fecundidad”
Aprieta sus manos y luego, inclina su rostro hacia el suyo. Apoya tu mejilla en su rostro, acaricia su cabello, palpa sus cuello y sus hombros, apreciando su firmeza, sintiendo en tus dedos la manera como tu cuerpo responde al estimulo de su cercanía. Siente la poderosa vibración que los une, que los vincula silenciosamente. Compartan pequeños murmullos, aspira el aroma de su piel, permite que sus manos palpen tus formas. Disfruta de la sensación que te encuentras rodeada de una insólita calidez, de una profunda sensación de poder y intimidad. A continuación, compartan un estrecho abrazo, hunde tu rostro en su pecho, siente sus manos recorriendo, siguiendo tus formas. Si se encuentran vestidos ( recomiendo realizar este ritual sin ropas, pero no es necesario ni tampoco obligatorio), comiencen a desvestirse lentamente. Sientan el poder de su deseo, la profunda energía del lenguaje secreto que comparten y los vincula. Por último, tiéndanse completamente en el suelo, en posiciones simétricas, con las piernas recogidas y los pies casi tocando los del otro. Cada uno debe flexionar las rodillas para ir entrecruzando lentamente sus piernas hacia una posición de profunda comunión física.

Casi todas las tradiciones mágicas que acogen este ritual entre sus tradiciones, recomiendan hacer el amor dentro de los círculos concéntricos para completar la estructura mágica que se ha realizado. No obstante, sino te es posible o no lo deseas, completa el pase energético que has llevado a cabo, compartiendo un largo beso con tu pareja y luego, invoca de la siguiente manera:

“Somos la fuerza del conocimiento
El rostro del Universo
Crea poder en nosotros
crea fuerza en nosotros
Así sea”
Compartan una comida ligera para equilibrar la energía que han convocado mediante el ritual.

Imagen que acompaña la entrada:
Amantes de Nicoletta Tomas ( colección privada )

Ritual:
Libro de las sombras de Celia, 14 de septiembre de 1936 y adaptado para el uso general por mí.

Dedicado a todos quienes como yo, creen en la capacidad creativa de la fe.

Un canto en la oscuridad.

Como he mencionado en varias entradas anteriores, Hécate (1) (en griego antiguo Ἑκάτη Hekátē o Ἑκάτα Hekáta, de έκατερις hekateris, ‘baile de manos’) es una divinidad cuya identidad parece transformarse a través de los siglos y la concreción mitológica a la que pertenezca su advocación en un momento dado. fue originalmente una diosa de las tierras salvajes y los partos originaria de Tracia o de los carios de Anatolia, aunque bajo este aspecto, era considerada una Diosa de la Luz – la Diosa de los rayos de luna, mientras que a Selene se le adjudicaba la fuerza del plenilunio. Posteriormente, y sobre todo en la Grecia Antigua, Los cultos populares que la veneraban como diosa madre hicieron que fuese integrada en la mitología . En la Alejandría ptolemaica terminaría adquiriendo sus connotaciones de diosa de la hechicería y su papel como «Reina de los Fantasmas», aspecto bajo el que fue transmitida a la cultura. Hacia el medioevo, su figura se tornó inquietante, al tomar las características de varias diosas del inframundo que se conjugaron bajo el concepto de su creación anecdótica.

Sin embargo, en contra de la creencia popular, Hécate no fue originalmente una diosa griega. Era desconocida para Homero y de hecho las referencias escritas más antiguas son las de la Teogonía de Hesíodo. El lugar de origen de su culto es incierto, pero se cree que tuvo numerosos seguidores en Tracia. Su santuario más importante estaba en Lagina, una ciudad-estado teocrática en la que la diosa era atendida por eunucos. Lagina, donde el famoso templo de Hécate atraía grandes reuniones festivas cada año, quedaba cerca de la colonia originalmente macedonia de Estratonicea. En Tracia desempeñó un papel similar al del menor Hermes, es decir, gobernadora de los puntos liminares (tránsitos o umbrales) y de lo salvaje, guardando poco parecido con la vieja paseante nocturna. Adicionalmente, esto llevó a su papel como ayudante de las mujeres en los partos y la crianza de los jóvenes.

Para la Tradición de la Antigua religión que practica mi familia, Hécate es la Diosa de la noche y la fuerza espiritual que proviene de la introspección y la canalización de la energía personal en un propósito definido. Se le considera la divinidad vinculada con la intuición y los dones psíquicos y el poder de la creación a partir de la decisión conciente de darle sentido a nuestra expresión más intima. En su nombre se realizan rituales que buscan acentuar y acrecentar el poder de la voluntad en la forma de un propósito mágico. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

7 velas azules.
Un copa con agua ( nunca fría )
Incienso de azahar.

Disposición:

Forma con las velas un círculo en cuyo centro te sentarás. Coloca frente a tí la copa con agua y a tu izquierda el incienso de azahar.

Cierra los ojos y comienza a respirar lenta y profundamente. Siente la forma como tus pulmones se llenan de oxigeno, disfruta la energía que te recorre en cada inspiración. Imagina que un circulo de luz azulada te rodea, brillando con más fuerza a medida que tu respiración toma un ritmo pausado y sereno. Visualiza como el brillo que te rodea se hace más fuerte, sostenido, casi cegador. Finalmente cuando percibas que tu nivel de concentración ha llegado a un punto optimo abre los ojos y enciende la primera vela invocando de la siguiente manera:

“La cúpula del firmamento lleva tu nombre
Señora de la sedas púrpuras
de la Noche sin nombre
Danzas en las sombras
entre el brillo de las estrellas
y el brillo de la luna”

Enciende la segunda vela – en el sentido de las agujas del reloj – diciendo:

“Te llamo a ti Hécate
para que acudas a mi llamado
Sea en el púrpura del infinito tu nombre”

la tercera vela:

“Hecate, Señora de la Magia interna
invisible y poderosa
acude a mi voz y llename de paz”

la cuarta vela:

“Canta en mi espiritu la convicción
nace mi voz en las sombras
Guiame en la sabiduría secreta
que sea tu llama la que brille
en la oscuridad de la razón”

La quinta vela:

“Hecate, Dama de la noche
crea poder en mí
crea fuerza en mí”

La sexta vela:

“Que en tu nombre
Un espiral de conocimiento sea mio
en mi voz
que encuentra eco en la noche
al llamarte a este circulo de luz”

La septima vela:

“Hecate, Dama del silencio
que sea en mí
el conocimiento y la paz
Así sea”

Ahora, toma la copa con agua entre tus manos. Cierra los ojos e imagina que te encuentras en medio de un valle, rodeado de altos árboles. La noche se abre en todas direcciones, más allá de las ramas más altas. La luna ilumina la cúpula celeste. Visualiza que un rayo de luz de luna, azul y radiante, atraviesa la oscuridad y te rodea, envolviendote por entero. Siente su calor y la forma como cada parte de tu cuerpo palpita a su contacto. Suspira, siente que la luz impregna el aire que tomas, recorriendote por entero. Siente que tus dedos transmiten al recipiente que sostienes la luminosidad que los llena. Siente el ligero palpitar en tu piel, la forma como una exquisita calidez te colma por entero. El brillo se hace cada vez más fuerte y poderoso, hasta cegarte por entero.

Entonces, abre los ojos y toma un largo sorbo de agua. Siente la manera como tu cuerpo disfruta de la sensación, analiza la sensación que te recorre mientras el liquido se desliza por tu garganta. Percibe como todo tu organismo reacciona al estimulo sensorial. La huella del eterno poder en ti.

Para culminar el pase mágico que has llevado a cabo, enciende el incienso de Azahar y disfruta de su aroma, permitiendo que tu mente divage mientras el exquisito olor te envuelve. Si lo deseas, deja que las velas se consuman, mientras realizas una pequeña meditación de indole personal rodeada por la luz del circulo de la Diosa. Sino deseas hacerlo, apaga cada una de ellas – en el sentido contrario contrario de las agujas del reloj- mientras dices:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí
Así sea”

Come y bebe algo para equilibrar al energía que has obtenido mediante el ritual que has llevado a cabo.

Fuentes:
Alejandra Garáfalo Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. 2002.
www.wikipedia.org

Ritual:
Libro de las Sombras de Celia, 12 de diciembre de 1954 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Hecate, como Señora de la Noche del espíritu.

El viento lleva mi voz.

Para la Tradición de la Antigua que practica mi familia, la muerte es a la vez el comienzo y el final del ciclo natural que sostiene el equilibrio Universal. Creemos en la reencarnación, en el aprendizaje que se acumula a través del tránsito de multiples vidas. Por supuesto, la sabiduría que se adquiere es parte de nuestra convicción que el espíritu humano, se nutre de un aprendizaje continuado – tanto lo que juzgamos moralmente bueno y malo -, una evolución energética y profunda que nos permite comprender la realidad como una intrincada y compleja estructura de posibilidades y creación. La muerte es de hecho, para la religión que practico, el necesario final de la construcción de la memoria universal, en tanto somos parte de una expresión divina infinita y convalida nuestra presunción, que la persistencia de la memoria es eterna, profundamente evocadora.

Sin embargo, incluso bajo esa expresión espiritual, es inevitable sentir dolor y desesperación ante la perdida de un ser querido. En un intento de consolar el sufrimiento de quienes han padecido una perdida irreparable, transcribo aquí un ritual que pertenece al libro de las Sombras de mi abuela, que en cierta medida engloba nuestra percepción del duelo y el posterior proceso de aceptación y comprensión de este intimo y devastador momento.

Necesitarás:

7 velas blancas.
Incienso de sándalo.

Disposición:

Forma un círculo con las velas, en medio del cual te sentarás. Coloca el incienso de zándalo frente a ti. Ahora cierra los ojos y toma siete largas bocanadas de aire. En cada una de ellas, imagina que una parte de tu cuerpo se llena de un resplandor blanquecino y reconfortante. Visualiza que el aire a tu alrededor se vuelve cálido y exquisito, un suave velo que te envuelve con delicadeza. Cuando sientas que el nivel de tu energía ha llegado a un punto optimo, abre los ojos y enciende la primera vela ( la que se encuentre frente a ti ) e invoca de la siguiente manera:

“La tierra se ha quedado en silencio
El mar danza en mis lágrimas
pero no he perdido la esperanza
En nombre de la Diosa
Confío en el poder de mi espíritu y mi corazón”

Enciende la siguiente vela ( en el sentido de las agujas del reloj ):

“Ruego al viento y al fuego
para que arda en mí
la convicción
que el amor y el conocimiento
que he aprendido de ti ( nombra la persona a quién deseas homenajear )
está conmigo
y lo estará por toda la eternidad

La tercera vela:

“Agradezco al Universo infinito
que ahora seas parte de mí
que tu voz y tu esencia vivan en mi corazón”

La cuarta vela:

“Que seas mi inspiración
que que tu recuerdo
sea mi consuelo”

La quinta vela:

“En nombre de la Diosa
Invoco la paz del amor
la fuerza de la convicción
y la comprensión del secreto del eterno camino
que hemos compartido”

La sexta vela:

“Que lleve el viento mi voz
hasta el resplandor del Sol
donde ahora estás
que se la danza de las estrellas tu nombre”

Y por último la séptima:

“En nombre de la Diosa y el Dios
y la voz del espíritu universal
prometo que en mi corazón
siempre estarás
Así sea”

A continuación, cierra los ojos y permítete llorar, lamentar la soledad o recordar lo que desees de esa persona que has perdido. No tengas vergüenza ni temas expresar tus sentimientos de la manera en que lo desees o sientas que quieras hacerlo. Deja fluir las lágrimas o las sonrisas por los momentos que atesoras en el bosque de tu memoria. Rememora los momentos más íntimos, los sencillos, los sentidos y significativos, disfruta de ellos, deja que te envuelva la sensación maravillosa de poderlos atesorar en tus pensamientos. Canta, llora, grita, no intentes reprimir ningún sentimiento. Necesitas dejar fluir la energía del duelo para encontrar el sentido del equilibrio que has perdido por el dolor. Todos las emociones son igualmente válidas y tienen una forma de expresarse muy personal y es parte del proceso que te permitirá encontrar la paz, experimentarlas plenamente. Imagina que te rodea un circulo de luz muy brillante, tan poderoso que por instante el mundo a tu alrededor desaparece en su resplandor: imagina que el tiempo no existe ni tampoco ningun otro lugar que tu recuerdo de esa persona a la que amas y amarás para siempre, porque el amor, la fuerza creadora por excelencia, es inmortal. Expresa en voz altas, todas esas palabras que desearías haber dicho antes, deja escapar el dolor, la rabia, la decepción, el temor, la soledad de la ausencia. Siente que la luz que te rodea, toma toda la energía de tus palabras y tus sentimientos y se hace más brillante, más poderosa, un vinculo entre la divinidad y tu espiritu. No temas sentir angustia o desconcierto. Permítete ser vulnerable, reconocer que deseas comprender lo sucedido y encontrar un significado a la desesperación y a la angustia. Siente que recuperas tu fuerzas a medida que lentamente, consigues un equilibrio y un momento de silencio intimo, mientras el resplandor a tu alrededor se hace una gran destello luminoso. Aceptar el dolor es parte del camino hacia la comprensión.

Regresa ahora a tu conciencia habitual. Enciende el incienso de sándalo y permite a tu mente divagar, relajarse, mientras el exquisito olor impregna el aire que te rodea. Finalmente, para concluir la estructura mágica que has llevado a cabo, apaga cada una de las velas ( en el sentido contrario de las agujas del reloj ) mientras recitas ( puedes copiarlo en un trozo de papel y leerlo en voz alta ) este poema tradicional de mi Religión, como una forma de comenzar a recorrer el sendero hacia la serenidad que deseas alcanzar.

“No sufras cuando muera
porque la vida comienza cuando comprendes que nunca acaba
no llores por mi cuando muera
siente el aire y el olor del fuego
el canto del agua, y al bondad de la tierra
baila al son de mi voz
en cada recuerdo que atesores de mi
comprende que la vida es más fuerte que la tristeza y el llanto
permanezco aquí gracias a que mi nombre es bendito en tu pasado
y en el futuro será símbolo de amor.

No llores mi ausencia, porque soy parte de ti
no llores mi silencio, porque te hablo desde la luna.
vive por mi
vive por todos los que amas
vive por la tierra fértil
por el agua radiante
por el viento amigo
y el fuego puro
vive por la belleza que ven tus ojos
y la dulzura que tocan tus manos
por el olor de la bondad que crece día a día
y el sabor de un rayo de sol
crece en el cuerpo que te dio el mio
abraza las voces que viene a ti
a través de mi.

Porque la muerte solo es un recuerdo de los pasos recorridos
y nunca, el final del camino”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante este ritual.

En Memoria de Marcel C.
12 de septiembre 1989 – 22 de Octubre 2007


El cálido canto del espiritu Universal.

Durante el equinoccio de Otoño, la Tradición de brujeria que practica mi familia, lleva a cabo la celebración denominada “La fiesta de las tormentas” en la cual se conmemora el poder y la fuerza espiritu de la bruja. No obstante y como he repetido en varias ocasiones, deseo que este blog sea un acercamiento sencillo y natural al mundo de la magia y los rituales, por lo que quisiera que todo el que desee llevar a cabo esta celebración, pueda hacerlo. A continuación, incluyo una variación del ritual de la fiesta de las tormentas que llevamos a cabo en mi familia, para que todo el que así lo quiera, lo lleve a cabo.

Necesitarás:

7 velas rojas
un copa de vino tinto
Una rosa roja

Disposición:

Toma las velas y colocalas de tal manera que formen un circulo, en el centro del cual te sentarás. Dispón frente a ti la copa de vino y la rosa roja.

Cierra los ojos y toma una lenta bocanada de aire. Procura que todo tu cuerpo se relaje, que todos los músculos de tu cuerpo expulsen toda la tensión hasta que sientas que una exquisita sensación de tranquilidad te llena. Sigue respirando lentamente, mientras visualizas que la energía a tu alrededor toma una tonalidad rojiza, cálida y protectora. Ahora abre los ojos y enciende la vela que se encuentra frente a ti invocando:

“Soy el rostro de la Diosa
la fuerza del espíritu en la carne”

Enciende la segunda vela ( siguiendo la dirección de las agujas del reloj):

“Soy la energía del tiempo
todos los rostros de mi voz”

La tercera vela:

“Soy la convicción
y la fortaleza”

La cuarta vela:

“La música, la determinación y la inspiración”

La quinta vela:

“Soy la luz que renace
en tiempos de sombras”

La sexta vela:

“Soy una Hija ( o ) de la dualidad
Soy una creación divina
la fuerza de la creación”

Y finalmente la séptima:

“En nombre de la Diosa secreta
En nombre de los espiritus de la tierra
el viento
la tierra
el fuego y el mar
Invoco la fuerza de mi espiritu
para que se eleve, amplia e infinita
hasta que la luz del Universo la impregne de sabiduría
Que sea el tiempo y el poder en mí
Soy la creación, la convicción
la fe y la voluntad
de mi propias creencias
Así sea”

A continuación, levanta las manos y siente como la energía de la Diosa se manifiesta en ti. Con los ojos cerrados, visualiza que te encuentras en un valle al atardecer mientras gruesas nubes de lluvia cubren el cielo. Ahora, siente como el viento se hace más rápido y violento, levantando hojas y ramas del suelo. Imagina su poder, soplando sobre el valle en el te encuentras, sintiendo con toda claridad como toda la luz del sol comienza a desaparecer ante las nubes grises de tormenta. Escucha el sonido de los truenos lejanos, el resplandor de los rayos y centellas que iluminan por un momento las sombras. Alza el rostro, y finalmente, siente el contacto con la lluvia, las gotas frias y abundantes que comienzan a caer, mientras el sonido de la fuerza de la naturaleza se extiende a tu alrededor. Siente la forma como todo a tu alrededor parece lleno de poder, de la energía poderosa y fértil de la Madre secreta. Suspira, percibiendo el olor de la lluvia y la sensación de paz y fuerza que te transmite el sonido de la tormenta. La manifestación viva y perenne de la fuerza de tu espiritu.

Ahora, abre los ojos y toma la copa de vino. Alzala entre tus manos e invoca:

“En nombre de la Diosa
Soy la creación
la fuerza y la inspiración
así sea”

Toma un sorbo de la bebida y siente como el liquido te refresca, te llena de una sensación sensual y cálida. Por último, toma la rosa y deshojala. Cuando lo hayas hecho, toma sus pétalos y crea un circulo a tu alrededor con ellos mientras invocas:

“Que la Diosa esté en mí
que mi espiritu se inflame de su voz
soy la convicción y la sabiduría
el tiempo y la revelación
Así sea”

Sí lo deseas, realiza una corta meditación sobre tu perspectiva de vida y las esperanzas que guardas en tu espíritu mientras aguardas que las velas se consuman. Sino puedes o quieres hacerlo, apaga las velas ( nunca soplandolas ) diciendo:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Posteriormente, come y bebe algo para completar la estructura energética que has llevado a cabo.

El triunfo del espiritu.

La celebración del sol que corresponde al Equinoccio de Otoño, es sobre todo una época de renovación y renacimiento. Por ese motivo, se le llama la fiesta de las tormentas, debido a que para la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, la fuerzas de la naturaleza representan el nacimiento y la creación de un nuevo norte mágico, el simbolo del ciclo vital en pleno. Es justo en este momento en el que debemos mirar hacia adelante, hacia el nuevo comienzo. Es díficil, algunas veces olvidar los errores y dolores del pasado, sean propios o de otras personas, pero es necesario que nuestros ciclos espirituales evolucionen y tengamos la oportunidad de reconstruir nuestras ideas y perspectivas de vida.

Necesitarás:

Una vela azul marino
Incienso de Romero.

Disposición:

Coloca la vela azul marino frente a ti y el incienso de romero a tu derecha. Toma una larga bocanada de aire y visualiza como la energía a tu alrededor comienza a tomar una tonalidad azul. Imagina con gran detalle como reflejos de luz te rodean, envolviendote y bañando cada parte de tu cuerpo. Siente como tus brazos y piernas se relajan lentamente, dejandote con una agradable sensación de placer y tranquilidad.

Ahora, abre los ojos y enciende la vela invocando:

“En nombre de la Diosa secreta
Busco el tiempo y la creación
Que sea la voz de la divinidad
quién me guie en el bosque de las Ideas
Asi sea”

Coloca tus manos alrededor de la llama, cuidando de no quemarte y siente como la energia te recorre como lentas oleadas de calor. Cierra los ojos e imagina que escalas una montaña muy alta a mitad de la noche. Visualiza, a través de la expresión creativa, cada paso, cada momento, cada movimiento que realizas mientras acometes el esfuerzo. Siente como tus manos se aferran a las piedras y salientes, como todos los músculos de tu cuerpo te ayudan a avanzar hacia tu destino. Siente que cada vez que te impulsas hacia arriba, te despojas de un pensamiento doloroso, de un recuerdo humillante, de la tristeza. Cada vez con mayor fuerza, levantante sobre tu debilidad. El sol comienza a nacer a partir de un punto en el horizonte, mientras te acercas más y más a la cúspide. Siente el viento fresco en tu rostro, la sensación de triunfo y concentrate en que todo lo pasado se desplome y se pierda hacia el abismo a tus pies.

Finalmente, visualizate alcanzando la cumbre, cuando el amanecer se levanta sobre la tierra. Aspira la luz dorada del día que nace y siente la felicidad de haber vencido a tus temores y a la angustia que pudieron pesar sobre tus hombres. Con los ojos de tu mente, mirate gritando y celebrando el éxito de haber remontando el tiempo viejo y haber descubierto el renacer de las ideas a través de tu esfuerzo. Siente el poder que brota de tu interior, la fuerza secreta llenando cada uno de tus pensamientos. Finalmente, para regresar a tu conciente habitual, despidete en silencio del sol de tu espiritu y abre los ojos, sintiendo la emoción de renacer en un acto de voluntad.

Por último, para culminar la estructura energética que has llevado a cabo, enciende el incienso de romero y disfruta de su aroma, mientras permites que tus pensamientos divagen, llenos de fuerza y creatividad. Come y bebe algo, para equilibrar la energia que has convocado mediante esta meditación.

El aroma de la divinidad.

Antiguamente, las brujas confeccionaban los inciensos y otros productos aromáticos que utilizarían durante la celebraciones y rituales que se llevaban a cabo durante el calendario solar y lunar del año. Se usaban recetas sencullas y sobre todo, destinadas a crear elaboraciones perdurables y que pudieran ser conservadas de un momento estacional a otro. Una de estas recetas es la del incienso para las celebraciones solares.

Para su realización necesitaremos:

3 Partes de Gomorresina de incienso.
1 parte de bayas secas de enebro.
1/2 Partes de bayas de Muérdago.
5 Gotas de aceite enebro.
1/2 Parte de pieles de naranjas secas.
9 Gotas de aceite de Laurel.
1/4 Parte de clavo entero.
1/4 parte de anís estrellado.
5 gotas de aceite de canela.
5 gotas de aceite de Pino.
1 parte de mondas secas de naranjas
1 parte de resina de Mirra
2 partes de Resina de pino
1 parte de una mezcla de vino, miel y aceite de Oliva, que se mezclará para obtener un infusión firme.

Muele todos los ingredientes secos cuidadosamente, de tal manera que puedan ser combinados en una mezcla firme y homogenea, obteniendo asi un polvo fino. Toma los aceites y mezclalos en porciones equilibradas en un bol de cristal o vidrio. Procura que no se produzcan grumos o acumulaciones de uno solo de los ingredientes liqudios. Deje reposar ambas composiciones por separado durante uno o dos días. Después, combine el fino polvo en que convirtió los ingredientes secos juntos con los aceites y componga una mezcla de contextura firme. Se recomienda para el proceso utilizar cubiertos de madera, para conservar asi la integridad de los olores de los ingredientes utilizados.

Por último, añada al resultado la infusión de vino, miel y aceite de oliva. Obtendrá como resultado una mezcla consistente de olor penetrante. Envuelvala en papel encerado o aluminio y dejela reposar durante todo un ciclo lunar, o en su defecto, tres semanas, en un lugar oscuro y seco. Finalmente, cortelas en pequeñas rodajas que podrá encender sobre carbón vegetal o cualquier base oleósa orgánica que le permita el encendido del incienso que ha llevado a cabo.

La invocación del incienso:

Sí desea consagrar el incienso a su propia energía, tome las rodajas compuestas y coloquelas sobre un plato blanco. La noche de Luna llena, dispongalas junto a una ventana, donde la luz del plenilunio pueda bañarlas e invoque de la siguiente manera:

” Que el aliento de la Diosa secreta
Puritifique
consagre y llene de fuerza este incienso
que utilizaré para celebrar la convicción
con que enarbolo mis creencias
Asi sea”

Por último, encienda una vela blanca y coloque el plato a su lado. Deje que la vela se consuma. Cuando retire las rodajas de incienso invoque:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Para conservar mejor el incienso, envuelva las rodajas en trozos de tela gruesa.

La expresión del tiempo interior: la expresión personal del ritual.

Antiguamente, se pensaba que no podía existir una estructura mágica definida sin un vestuario especial y no había ritual sin que la bruja adquiera una apariencia fisica especial para entrar en sintonía con los dioses o espíritus. De esta creencia deriva, las reminicencias actuales de llevar determinadas joyas y ropas especificas para ciertos rituales religiosos y sobre todo, la formula ritualistica que propugna la idea de crear a partir de los instrumentos mágicos, una comunicación eficiente con la energía que nos rodea.

Por supuesto, bajo esta premisa, debemos distinguir entre los ritos o ceremonias en los que el oficiante debe actualmente desnudo de aquellos en los que lo hace ataviado con ropaje o vestido especial. En el primer caso, la desnudez solía representar la vulnerabilidad ante los dioses o los seres superiores. En la actualidad se ha interpretado como una forma de estar en contacto más directo con la naturaleza. No obstante, para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, la razón tiene más relación con la primera hipótesis.

Al respecto de la desnudez observamos que a veces es disimulada con tatuajes o pinturas. No debemos confundirnos, en estos casos el oficiante se está “vistiendo” aunque no lo haga con prendas. Dicho de otro modo se está transformando en otro ser, como lo hace cuando se pone una serie de ropajes. En la actualidad los tatuajes no son más que una moda, una forma de distinguirnos del resto de las personas, una forma de marcar nuestro carácter, idiosincracia o tendencia tribal dentro de un mundo absolutamente urbanizado. En otros tiempos los tatuajes formaron parte de las ceremonias litúrgicas y de los rituales. De hecho, la acción de someterse a un tatuaje ya era de por sí la celebración de un ritual

No sabemos en qué momento el ser humano comienza a tatuarse, pero gracias a un hallazgo muy relevante acontencido en el Tirol en 1991, sabemos que algunos de nuestros antepasados del neolítico ya se tatuaban la piel. El hallazgo al que me refiero es el de Otzi, un hombre “de las nieves” congelado que tenía la rodilla y la espalda tatuada. Se trataba de un cazador que quizá tenía una serie de marcas en el cuerpo para protegerse ceremonialmente de las fieras que pudo encontrar a su paso.

Otro ejemplo antiguo de tatuaje ceremonial lo vemos en la sacertodiza egipcia denominada Amuet, con una antiguedad datada en el 2200 antes de nuestra era. Al parecer Amuet era adoradora de la diosa de la fertilidad Hathor y cuando fue encontrada representaba todo su cuerpo tatuado con líneas.

Las culturas antiguas veían en el tatuaje una forma de belleza, pero también una forma de magia. Asi mientras que para los egipcios el tatuaje de la mujer era un signo erótico, en el hombre demostraba principios de madurez y valentía, era algo así como decir que había pasado un ritual de tránsito de su vida y que había dejado de ser un niño o un adolescente para pasar a convertirse en un hombre.

Otro ejemplo del uso de los tatuajes ceremoniales y litúrgicos lo vemos en los indígenas sudamericanos en las actuales Colombia, Brasil, Bolivia y Argentina. En aquellos lugares recurrían a pintar su piel con el objetivo de no sólo dirigirse a sus deidades o espíritus familiares, sino también para protegerse de las energías negativas. Ya más al norte, vemos que los nativos americanos utilizaban el tatuaje en sus rituales de paso y que de nuevo se pintaban el rostro o tatuaban las manos y la espalda en determinado tipo de ceremonias.

La diferencia sutil entre estar vestido o no para un ritual estriba en la transformación en dejar de ser un hombre o una mujer, para convertirse en vehículo de la energía universal. Cuando el Chaman viste sus pieles, la túnica de poder que ha heredadoi de sus antepasados o pinta su rostro, está efectuando un ritual previso. Es como si llevase a cabo una liturgia dentro de otra más global. El primer ritual pues del brujo, es dejar de ser un ser humano para convertirse en un vehículo apropiado para la comunicación con las energías universales con las cuales pretende tener contacto.

La túnica o el vestido que se emplea en la ceremonia tiene todavía otra finalidad que va más allá de la transformación: pretende aislar al ser del exterior. En el momento que el cuerpo deñ oficiante es ataviado con pinturas o ropajes se está convirtiendo en un espacio sagrado, en un cuerpo sagrado que permanece imperturbable y que está en sintonía con la ceremonia que posteriormente llevará a cabo. Por otra parte la túnica o el vestido ceremonial variará dentro de un mismo culto en función de la naturaleza que tenga el rito. De esta forma observamos que se emplearán tonalidades más agresivas como el rojo o el amarillo y el naraja en los rituales de petición vinculados con lo material, mientras que se recurrirá a colores como el azul, blanco o liliáceo en aquellas ceremonias que requieren una mayor atención sobre aspectos espirituales.

La expresión del tiempo interior: la expresión personal del ritual.

Antiguamente, se pensaba que no podía existir una estructura mágica definida sin un vestuario especial y no había ritual sin que la bruja adquiera una apariencia fisica especial para entrar en sintonía con los dioses o espíritus. De esta creencia deriva, las reminicencias actuales de llevar determinadas joyas y ropas especificas para ciertos rituales religiosos y sobre todo, la formula ritualistica que propugna la idea de crear a partir de los instrumentos mágicos, una comunicación eficiente con la energía que nos rodea.

Por supuesto, bajo esta premisa, debemos distinguir entre los ritos o ceremonias en los que el oficiante debe actualmente desnudo de aquellos en los que lo hace ataviado con ropaje o vestido especial. En el primer caso, la desnudez solía representar la vulnerabilidad ante los dioses o los seres superiores. En la actualidad se ha interpretado como una forma de estar en contacto más directo con la naturaleza. No obstante, para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, la razón tiene más relación con la primera hipótesis.

Al respecto de la desnudez observamos que a veces es disimulada con tatuajes o pinturas. No debemos confundirnos, en estos casos el oficiante se está “vistiendo” aunque no lo haga con prendas. Dicho de otro modo se está transformando en otro ser, como lo hace cuando se pone una serie de ropajes. En la actualidad los tatuajes no son más que una moda, una forma de distinguirnos del resto de las personas, una forma de marcar nuestro carácter, idiosincracia o tendencia tribal dentro de un mundo absolutamente urbanizado. En otros tiempos los tatuajes formaron parte de las ceremonias litúrgicas y de los rituales. De hecho, la acción de someterse a un tatuaje ya era de por sí la celebración de un ritual

No sabemos en qué momento el ser humano comienza a tatuarse, pero gracias a un hallazgo muy relevante acontencido en el Tirol en 1991, sabemos que algunos de nuestros antepasados del neolítico ya se tatuaban la piel. El hallazgo al que me refiero es el de Otzi, un hombre “de las nieves” congelado que tenía la rodilla y la espalda tatuada. Se trataba de un cazador que quizá tenía una serie de marcas en el cuerpo para protegerse ceremonialmente de las fieras que pudo encontrar a su paso.

Otro ejemplo antiguo de tatuaje ceremonial lo vemos en la sacertodiza egipcia denominada Amuet, con una antiguedad datada en el 2200 antes de nuestra era. Al parecer Amuet era adoradora de la diosa de la fertilidad Hathor y cuando fue encontrada representaba todo su cuerpo tatuado con líneas.

Las culturas antiguas veían en el tatuaje una forma de belleza, pero también una forma de magia. Asi mientras que para los egipcios el tatuaje de la mujer era un signo erótico, en el hombre demostraba principios de madurez y valentía, era algo así como decir que había pasado un ritual de tránsito de su vida y que había dejado de ser un niño o un adolescente para pasar a convertirse en un hombre.

Otro ejemplo del uso de los tatuajes ceremoniales y litúrgicos lo vemos en los indígenas sudamericanos en las actuales Colombia, Brasil, Bolivia y Argentina. En aquellos lugares recurrían a pintar su piel con el objetivo de no sólo dirigirse a sus deidades o espíritus familiares, sino también para protegerse de las energías negativas. Ya más al norte, vemos que los nativos americanos utilizaban el tatuaje en sus rituales de paso y que de nuevo se pintaban el rostro o tatuaban las manos y la espalda en determinado tipo de ceremonias.

La diferencia sutil entre estar vestido o no para un ritual estriba en la transformación en dejar de ser un hombre o una mujer, para convertirse en vehículo de la energía universal. Cuando el Chaman viste sus pieles, la túnica de poder que ha heredadoi de sus antepasados o pinta su rostro, está efectuando un ritual previso. Es como si llevase a cabo una liturgia dentro de otra más global. El primer ritual pues del brujo, es dejar de ser un ser humano para convertirse en un vehículo apropiado para la comunicación con las energías universales con las cuales pretende tener contacto.

La túnica o el vestido que se emplea en la ceremonia tiene todavía otra finalidad que va más allá de la transformación: pretende aislar al ser del exterior. En el momento que el cuerpo deñ oficiante es ataviado con pinturas o ropajes se está convirtiendo en un espacio sagrado, en un cuerpo sagrado que permanece imperturbable y que está en sintonía con la ceremonia que posteriormente llevará a cabo. Por otra parte la túnica o el vestido ceremonial variará dentro de un mismo culto en función de la naturaleza que tenga el rito. De esta forma observamos que se emplearán tonalidades más agresivas como el rojo o el amarillo y el naraja en los rituales de petición vinculados con lo material, mientras que se recurrirá a colores como el azul, blanco o liliáceo en aquellas ceremonias que requieren una mayor atención sobre aspectos espirituales.

La expresión del tiempo interior: Focalizadores de Energía y símbolos de poder.

Los instrumentos rituales son aquellos objetos que representarán a los Dioses o entidades a las que va a invocar, adorar o convocar mágicamente. No todos los rituales lo poseen, pero en la mayoría de ellos vemos algún elemento que suele simbolizar a la entidad o poder con el que se está trabajando.

Los instrumentos rituales más comunes en el mundo primitivo son figurillas de aspecto humano creadas a base de barro, arcilla o incluso mediante la talla en piedra. También podemos observar ídolos confeccionados con pieles, conramentos o cráneos de animales considerados totémicos o de poder.

Es una segunda linea de instrumentos focalizadores de energía, podemos hallar máscaras, que han sido talladas con expresiones que pretenden definir los estados de ánimo o naturaleza de los espíritus o dioses invocados.

En algunas culturas los instrumentos mágicos son representaciones de los mimebros de la familia, cuyos muñecos o reproducciones acompañan en el altar a los Dioses que son invocados o ritualizados.

Símbolos de Poder:

Suelen ser aquellos que determinan el vinculo de energía que une a un culto bajo un aspecto religioso determinado, como podrían ser: la cruz cristiana, la estrella judía, el Sol egipcio, el triskel celta, el pentáculo para la brujeria.

El simbolo de poder, al igual que sucede con el ídolo, es un elemento de culto que puede utilizarse en el ritual y que además suele estar colocado en un lugar preferencial en el altar, ya sea sobre este presidiéndolo. El simbolo de poder aunque no es un elemento ritual en si mismo, puede ser utilizado como elemento principal del ritual, como sucedía entre los druida, los magos y los sacerdotes celtas que en muchas de sus ceremonias elevaban a los cielos sus símbolos de poder para lograr ser escuchados por los árboles o para convocar a los espíritus.

Dentro del ritual, unos de los símbolos de poder más utilizados en todas las culturas es el fuego. Ya sea en forma de antorcha, como vela o como higuera, en muchas liturgias, incluso en aquellas que no se persigue la realización de un ritual solar, el fuego es la máxima obstentación del poder.

Otros elementos de poder suelen ser calderos, tinajas de agua, recinpientes portadores de hierbas, plantas aromáticas o piedras consideradas como mágicas o sanadoras, las espadas, dagas, hagas, martillos e incluso instrumentos musicales. Al respecto de las espadas y dagas, recordemos que tienen similitud con las varas y bastones de poder de los chamanes y brujos. La presencia de estos objetos no sólo otorgará un papel preponderante al operador que los use sino que le conferirá al ritual la trascendencia que se busca lograr.

« Previous entries