Archive for fases lunares.

En el valle de la conciencia.

Siendo el plenilunio de enero el primero de la estructura anual, tradicionalmente se le han atribuido algunas de las virtudes de los Dioses cuya energía se vincula al primer mes del año: La dualidad de Jano, Dios de las dos caras, la fuerza del renacimiento de Felicitas, el equilibrio y energía armónica de Pax y la belleza y la sensualidad de Venus. Para la tradición Italiana de la magia, la primera Luna del año es propia para la videncia y otras formas de creación mágica que impliquen la visión trascendente y concentrada de la energía personal. Para beneficiar la concentración y la fuerza espiritual en forma de recreaciones energéticas, suelen llevarse a cabo rituales como el siguiente:

Para su realización necesitaremos:

Dos velas blancas.
Una flor de pétalos blancos.
Un vaso con agua ( nunca fría )
7 hojas de Laurel

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda. Frente a ti, el vaso con agua fría y la flor. Distribuye las hojas de alrededor del conjunto, formando un círculo. Ahora, cierra los ojos e imagina que un circulo de luz blanca te rodea. Siente que el ambiente en la habitación donde te encuentras se caldea levemente, a medida que el resplandor del círculo de luz se hace más poderoso y definido. Cuando sientas que tu nivel de concentración ha llegado a un punto óptimo abre los ojos y bendice los elementos que utilizarás de la siguiente manera:

“En nombre de la Diosa blanca, secreto del bosque del pensamiento
consagro, purifico y lleno de fuerza estos instrumentos mágicos
que me permitan encontrar la senda del conocimiento
en mi espíritu.
Así sea”

Ahora enciende la vela a tu derecha diciendo:

“Que el canto de plata y luz de la Diosa sea mio”

ahora, la vela a tu izquierda:

“Que el secreto proverbial del conocimiento
se revele a mi espíritu y al nombre secreto de razón
Así sea”

A continuación, toma la flor y deshojala. Cuando lo hayas hecho, toma los pétalos y forma a tu alrededor un círculo – siguiendo el sentido de las agujas del reloj – mientras invocas de la siguiente manera:

“Que sea en la fuerza blanca del misterio de la Dama
el conocimiento, el fervor y la ternura
el poder de la convicción
El renacimiento de todas las ideas y mi convicción
Soy la voz del tiempo nuevo
En mi nace la voz eterna
del conocimiento y el poder de mi espíritu creador
Así es”

Cuando hayas completado el círculo, toma la copa de agua y levantala, invocando de la siguiente manera:

“Que sea el Universo en mí
El eterno llamado ancestral
Soy hombre y soy mujer
la Luz de la Luna y el Sol en mí
Así sea”

Ahora bebe un trago de agua y siente como el líquido resbala por tu garganta y disfruta de la manera como tu cuerpo reacciona al estimulo sensorial: la sensación como el agua refresca tu paladar y brinda a tu cuerpo una maravillosa sensación de relajación. Ahora, cierra los ojos e imagina que te encuentras en un valle amplio y rodeado de enormes árboles de robustas ramas. Bajo tus pies, la hierba crece fresca y alta, la noche se extiende como un manto púrpura. La luna brilla en lo alto, enorme y reluciente. Levanta los brazos hacia el resplandor plateado que ilumina la noche y comienza a danzar, sin orden ni concierto, disfrutando de la forma como tu cuerpo se inclina y se mueve libremente. El sonido del viento te envuelve y más allá, escuchas el alegre barboteo de un río cercano. La luz de la luna te envuelve, es un brillo poderoso y cegador que llena el mundo, que carece de confín y que cada vez se hace más poderoso, a medida que tu baile se hace más rápido, más enérgico, más sentido. Siente como la fuerza de la naturaleza impregna tus movimientos, los hace poderosos y exquisitos, palpita en cada pensamiento y emoción que la luz de la luna te hace sentir. El parpadeo de la divinidad en ti.

Ahora siente que tu conciencia regresa a su núcleo más racional, conservando esa fuerza magnifica y enorme del núcleo más poderoso en tu interior. Para culminar el pase energético del ritual, permite que las velas se consuman y luego, come y bebe algo para librarte de la energía sobrante.

Anuncios

El rostro secreto de la Diosa.

Durante la fase de Luna oscura, se llevan a cabo estructuras energéticas que fomentan la focalización y concentración de la energía interior en un objetivo concreto. Debido a que durante este momento lunar se beneficia la introspección y el vinculo entre la naturaleza y nuestra visión interior, es un momento ideal para recrear nuestros pensamientos en formas especificas sobre nuestra idea del mundo. Para realizar un ritual que podría ayudarte a interpretar de una manera más amplia la forma como nuestra energía interior influye a nuestro alrededor necesitarás:

Dos velas azules
Una vela blanca

Disposición:

Nos sentaremos en un lugar al aire libre o si no es posible, cerca de una ventana donde podamos mirar a la noche. Colocaremos las velas azules a nuestra derecha e izquierda respectivamente. Entre ambas, dispón la vela blanca.

Cierra los ojos y concentrate en el ritmo de tu respiración. Imagina que un circulo de luz blanca te rodea y se hace más brillante y calido a medida que las bocanadas de aire que tomas se hacen más profundas. Siente como toda tensión abandona tu cuerpo y un silencio pacifico y radiante se extiende a través del lugar donde te encuentras. Cuando tu nivel de concentración haya alcanzando un punto óptimo, enciende la vela a tu izquierda, invocando de la siguiente manera:

“Gran Madre de plata,
Te llamo esta noche donde tu rostro se oculta en la sombra
para que seas el secreto
el nombre de la montaña
la fuerza del mar
la luz del fuego
la canción del viento en la oscuridad

Ahora encenderemos la que se encuenttra a nuestra derecha:

” Que sea tu fuerza en mí
el momento de la memoria Universal
La creación y la convicción
el tiempo nuevo de revelándose en un renacimiento de luz y sombra”

Por último, enciende la vela blanca:

“Se mi guia en las Sombras
Señora del misterio
Más allá del enigma
Se encuentra mi convicción
Así sea”

A continuación, extiende tus manos sobre el conjunto y concentrate en el resplandor de la llama de la vela blanca. Toma siete largas y profundas bocanadas de aire, mientras experimentas una sensación de profunda paz y sosiego. Mira la llama, disfrutando de su movimiento, la forma como la luz decrece y aumenta, se hace más potente, danza en medio de las sombras. Dejate llevar por la sensación que te vinculas a la luz, que puedes sentir en tu propio espiritu el calor y la fuerza de la llama, la textura de sus colores, la ternura de su simple pureza. Imagina que en tu pecho, una pequeña llama, muy similar a la que miras, se enciende y chisporretea, llenandote de una agradable sensación de calor. Otorga a la imagen todos los detalles que le den un lugar en tu creación mental. Un estallido diminuto del poder puro y raquídeo de tu mente.

Por último, para completar la estructura mágica que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman o si no puedes hacerlo, apagalas, comenzando por la vela a tu derecha y culminando con la vela de color blanco mientras invocas:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

En medio de la Luz y la Sombras.

Durante el mes de diciembre, se celebra el plenilunio del roble, durante el cual se llevan a cabo rituales que fomentan la concentración y focalización de la energía personal en objetivos concretos y materiales. También suelen llevarse a cabo rituales que beneficien la intuición y la relajación, debido a su cercanía con la celebración solar que concluye el ciclo energético anual. Uno de estos rituales es el siguiente:

Para su realización necesitaremos:

7 velas verdes.
Un cuenco para quemar.
7 Hojas de Laurel.
7 Hojas de Romero.

Disposición:

Forma un circulo con las velas en el medio del cual te sentarás. Coloca el cuenco para quemar frente a ti, con las hojas de Laurel en su interior. Sostén las hojas de Romero en tu mano. Ahora cierra los ojos y toma siete larga bocanada de aire, sintiendo como todo tu cuerpo se relaja al ritmo de tu respiración. Imagina que a tu alrededor el aire se hace cálido, acariciando, parpadeando en una leve tonalidad esmeralda. Cuando sientas que tu nivel de concentración ha alcanzando un punto optimo, abre los ojos y enciende la vela colocada frente, mientras invocas de la siguiente manera:

“En nombre de la Diosa secreta
Señora del bosque del pensamiento
En nombre de la voz de la Tierra bendita
y su hijo el viento
Llamo a las voces del tiempo”

A continuación, toma una hoja de romero y colócala dentro del cuenco para quemar. Enciende la segunda vela, siguiendo el sentido de las agujas del reloj:

“En nombre del fuego purificador
de la Danza del pensamiento infinito
Me elevo en el espiral de mi espíritu
en el aliento redentor de mi propia convicción”

Introduce otra hoja en el cuenco para quemar. Luego enciende la tercera vela:

“Invoco a la Diosa a través de su hijo el viento
Invoco al Dios a través de su consorte la Tierra
Llamo al tiempo en el fuego que renace y muere en cada despertar del sol
Siento el beso de la bondad en mi piel, y el canto del agua en mi corazón”

Coloca la siguiente hoja de Laurel en el cuenco. Enciende la cuarta vela:

“Que la sabiduría de la Diosa sea en mí
Que la sabiduría de la Tierra acuda a mi llamado”

Deja caer la siguiente hoja junto al resto. Enciende la quinta vela:

“Que la compasión de la idea Universal sea en mis dedos
Que la creación sea bendita en mí”

Introduce una de las hojas restantes. Enciende la sexta vela:

“Bailo la danza de la noche en mi espiritu
Mi nombre es el de las estrellas
mi rostro el del misterio y la determinación”

Por último, deja caer la hoja otra en el cuenco para quemar y enciende la última vela diciendo:

“Soy la creación viva
Inspiración del amor Universal
Soy el poder de la naturaleza
Soy la convicción del espíritu
Y el rostro de la bondad
Que en la Diosa Secreta
Así sea”

Deja caer la última hoja en el cuenco para quemar. Ahora enciende el contenido del cuenco y cuando hallas alcanzado un fuego alto y el exquisito olor de las hojas comience a impregnar la habitación donde te encuentras, cierra los ojos e imagina que te encuentras en un campo lleno de una esplendorosa hierba verde, bajo los rayos de un sol brillante y despejado. Siente que la energía de ese resplandor brillante y cálido llenándote, mientras el olor de la hierba te rodea, te inflama, te envuelve. Siente que tu cuerpo se integra a las sensaciones que le dan sentido a la imagen: La tierra que te sostiene, el viento que te golpea el rostro, la sensación del sol en tu piel, el olor de la hierba fresca y jugosa a tu alrededor. Visualiza cada detalle de la manera más clara que puedas, enfatizando meticulosamente cada elemento que doten a tu meditación del poder de la Luna y de tu capacidad para la creación mágica.

Ahora siente que tu conciencia regresa a su núcleo más cotidiano, conservando esa fuerza magnifica y enorme del núcleo más poderoso en tu interior. Apagas las velas, comenzando por la que encendiste en primer lugar, siguiendo el sentido contrario de las agujas del reloj, mientras invocas:

“Nazco y renazco en la luz
Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Para culminar el pase energético del ritual, permite que las velas se consuman y luego, come y bebe algo para librarte de la energía que has obtenido mediante la realización de este ritual.

Un suspiro en el silencio.

Durante la fase de Luna oscura, se realizan rituales magicos destinados a crear un ámbiente energético propicio para la concreción de metas, aspiraciones personales, intenciones más o menos abstractas y cualquier tipo de expresión individual que tenga por objetivo cumplir una estructura intima de conocimiento. Según algunas tradiciones mágicas de origen Italiano, la última Luna Oscura del año se considera una fecha propia para la expiación del dolor y el temor por medio de pases energéticos especificos. Uno de ellos es el siguiente

Necesitarás:

Un puñado de Sal marina
Un puñado de granos de mirra
Dos velas azules
Un cuenco para quemar

Disposición:

Toma la sal marina y crea un circulo con ella en medio del cual te sentarás. Coloca las velas a tu derecha e izquierda y frente a ti, el cuenco para quemar con los granos de Mirra en su interior.

Cierra los ojos y toma siete largas bocanadas de aire. Concentrate en el ritmo de tu respiración. Ahora recreate en la sensación de bienestar que te produce la intimidad profundamente significativa que experimentas al percibir los estimulos que te rodean: la forma como la tensión abandona tus musculos cada vez que expulsas el aire de tus pulmones, el silencio de la habitación donde te encuentras, la manera como tu cuerpo se impregna lentamente de tu energía personal. Imagina que un circulo de luz blanca te rodea. Con el ojo de tu mente, disfruta de su resplandor, de la manera como su brillo se extiende por todo el lugar, haciendo retroceder las sombras. Cuando sientas que tu nivel de concentración ha llegado a un punto óptimo, enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Sea la Madre Plata
La voz de la Tierra
Sea su mano fecunda
el nacimiento de la idea”

Enciende la vela a tu derecha:

“Nazco y vivo cada noche
en mi capacidad de creación
Me elevo sobre las sombras y el temor
Soy en la Diosa
la pura convicción
La luz y la oscuridad
la noche y la verdad
Que sea en la energía Universal
la fuerza y la determinación
para comprender el magnitud del poder de mi voluntad.
Asi sea”

A continuación, enciende los granos de mirra procurando que ardan en un buen fuego, hasta que su exquisito aroma se extienda por toda la habitación donde te encuentras. Cierra los ojos y aspiralo lentamente, sintiendo como todo tu cuerpo se impregna de su esplendida cálidez. Ahora, imagina que te encuentras en un valle amplio, cubierto al completo de hierba verde. El sol se encuentra alto y brillante. A tu lado, se encuentra un cuenco con semillas y frente a ti, un tiesto de barro con tierra fertil en su interior. Comienza a excavar en la tierra con las manos desnudas, sintiendo su textura, la manera como el contacto con la madre Universal te llena de una energía nueva y portentosa. Disfruta de ese contacto intimo, personal, ese lenguaje más antiguo que la memoria, que se expresa a través de ese vinculo primigenio que construyes a medida que sientes el poder de la Tierra. Ahora, tomas las semillas y plantalas en el tiesto, y cubrelas. A medida que lo haces, la luz del sol se hace más brillante, cegadora, un estallido raquídeo que cubre todo el cielo. Apoya las manos sobre la tierra y siente como cada parte de tu cuerpo y espiritu se impregnan con una sensación de bienestar y pertenencia profundamente sentida. Entregate a ella, permite que la tierra y el fruto de tu conciencia purifique tu intención, tu pensamiento y convicción. El antiguo lenguaje de la fe divina en ti.

Vuelve a tu nucleo de conciencia habitual. Para completar el pase de energía que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman y luego, apaga el fuego que arde en el cuenco para quemar diciendo:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Ritual:
Libro de las Sombras de Carlotta, 12 de febrero de 1910 y adaptado para el uso general por mí.

Renacida en fuego blanco.

Durante el mes de noviembre (1) se lleva a cabo la celebración de la Luna blanca, donde se celebra la fuerza de la transformación y la purificación de las intenciones mágicas a través del influjo de la luna. Es un momento donde podemos aspirar a una compresión más profunda de nuestra mas conciencia más alta y espiritual. También se considera que esta celebración del plenilunio es una preparación para llevar a cabo la conclusión de nuestros propósitos mágicos llevados a cabo durante el año y que finalizarán con el ciclo lunar.

Para la celebración de la luna blanca necesitaremos:

2 velas blancas.
esencia de azahar.
7 hojas de Laurel.
un cuenco para quemar.
Una hoja de papel.

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda. Frente a ti, el cuenco para quemar, rodeado por las 7 hojas de Laurel. Ahora, impregna tus manos con el aceite de azahar, de manera que cada dedo, la palma y el dorso se impregnen de su textura. Frotalas una contra la otra hasta que percibas un hormigueo cálido en la piel y luego, extiende el aceite a tus muñecas y antebrazo. Ahora, cierra los ojos y bendice los elementos que utilizarás de la siguiente manera:

“En nombre de la Diosa secreta
Señora del bosque del pensamiento
En nombre de la voz de la Tierra bendita
y su hijo el viento
En nombre del fuego primigenio
que brota de mi voz al llamar al silencio
Invoco la fuerza de la Luna blanca
Para que la convicción tenga la forma de mi verbo
mi deseo y mi voluntad
Que sea en mí la evolución del tiempo Intimo
La fuerza del Espíritu creador
Y la determinación de continuar la senda de mi expresión más personal
Así sea”

Ahora enciende la vela a tu izquierda diciendo:

“Que sea mi voz la que se escuche en el viento
que sea el tiempo de la Tierra la que brinde sentido
Que sea el fuego primitivo
del Tiempo olvidado
el Antiguo verbo encarnado en mi voz
la que otorgue fuerza a mi decisión
Que sea en mí el tiempo de la Diosa
Divino y dual
Así sea”

Enciende la vela a tu derecha:

“Que la energía del tiempo y la sabiduría
impregnen mi pensamiento
Sea bendita mi capacidad de creación
Me elevo más allá de la incertidumbre
muero y renazco
En el valle fértil de mi espíritu
en el ábside de mis pensamientos
Más allá de toda duda y temor”

Después, toma la hoja de papel y escribe en ella todo lo que desearías transformar en tu vida. Incluye todo lo que anhelas comprender, cualquier sentimiento que desearías evolucionara hasta tomar una forma definida, todo pensamiento que desees tenga una concesión en el mundo real. Cuando lo hayas hecho, toma la hoja y doblala cuidadosamente en cuatro partes, mientras invocas:

“Muero y renazco
en el Nombre de la Dama Blanca
Soy creación
Soy la energía y determinación
Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Ahora, introducelo en el cuenco para quemar y enciende el papel, permitiendo que las llamas comiecen a quemarlo. Cuando esté consumiendose, arroja en el interior del recipiente las hojas de Laurel, una por una, mientras imaginas que a tu alrededor, se crea un círculo de luz. Imagina que te rodea, que se alza sobre ti hasta crear una cúpula luminosa que te cubre por entero. Toma una lenta bocanada de aire y disfruta el aroma exquisito del laurel, exparciendose a tu alrededor como una lenta palpitación cálida. Siente la fuerza de la luz radiante, llenandote, mientras el olor de la hierba te rodea, te inflama, te envuelve. Siente que tu cuerpo se integra a las sensaciones que le dan sentido a la imagen: La bóveda de luz que te acoje en su interior se hace cada vez más brillante, con un brillo cegador y poderoso. Toma una larga bocanada de aire y siente que tu cuerpo se impregna por entero de esa luminosidad raquídea que se alza a tu alrededor, purificandote y llenadote de una energía maravillosa. La voz de la Dama blanca en tí.

Ahora siente que tu conciencia regresa a su nucleo más cotidiano, conservando esa fuerza magnifica y enorme del núcleo más poderoso en tu interior. Para culminar el pase energético del ritual, permite que las velas se consuman y luego, come y bebe algo para librarte de la energia sobrante.

(1) Aunque la Luna alcanzó la fase de Pleninulio el día domingo 24 de Noviembre, quiero incluir el ritual correspondiente a la fecha el día de hoy, debido a que es mi intención que este blog refleje la manera como en mis creencias se lleva a cabo la estructura ritualista, y que sin duda, otorga un sentido concreto a mi forma de comprender la fe. Durante estos últimos días atravesé una complicada situación personal y sin embargo siento que más allá de la tristeza, aspiro a la fuerza de mi propia voluntad para reconstruir mi voz. El renacimiento en el fuego de mi conciencia, un tiempo nuevo en mí.

Por tanto, dedico esta entrada a todos quienes construimos la esperanza a través de una personal inspiración creativa.

La joya oscura de un firmamento púrpura.

Durante la fase de la Luna oscura, suelen llevarse a cabo rituales que propicien la fuerza de voluntad, el conocimiento de la energía interior y la focalización de la fuerza personal en un propósito definido. También se busca el equilibrio entre el poder espiritual creativo ( principio femenino ) y la concresión de la idea Universal a través de un acto material ( principio masculino), comprensión que permite al practicante de magia una mejor comprensión del ejercicio de su voluntad y su decisión de continuar en el camino de la Diosa. Uno de esos rituales es el siguiente:

Necesitarás:

2 velas blancas.
7 hojas de Laurel.
Un cuenco para quemar.

Disposición:

Coloca las velas a tu izquierda y derecha respectivamente y frente a ti, el cuenco para quemar con las hojas de Laurel en su itnerior. Ahora cierra los ojos y concentrate en el ritmo de tu respiración. Toma largas y profundas bocanadas de aire, mientras percibe como todo tu cuerpo se relaja paulatinamente, envuelto en una exquisita sensación bienhechora. Concentrate en la forma como tu cuerpo reacciona a tu voluntad de expulsar toda sensación de cansancio y tensión de tus brazos y piernas, torso y cabeza. Imagina que el aire a tu alrededor se vuelve más cálido, incluso acariciante y toma una tonalidad opalina, palpitante y lleno de una suave luminosidad. Cuando percibas que tu concentración ha llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende la vela a tu derecha invocando de la siguiente manera:

“Gran Madre de plata,
Tu rostro está oculto hoy
en el velo el tiempo y la oscuridad
sin embargo, el secreto se revela
en mi voluntad de aprender
a través de mi convicción
y el valor de mi determinación”

Ahora encenderemos a nuestra derecha:

“Que el enigma que guarda las sombras
me sea revelado en la luz del conocimiento
Soy hijo de la Luna y el sol
De la danza de las mareas
del Suspiro del amanecer
y la canción del viento antiguo
Que está noche sea mí
el conocimiento de la divina dualidad
Asi sea”

Cierra los ojos de nuevo y concentrate en percibir tu fuerza interior. Imagina que tu energía comienza a concentrarse a tu alrededor en la forma de un círculo brillante de luz blanca. Visualiza con todo detalle como esa luminosidad vibrante y llena de fuerza, emula con sus destellos el ritmo de tu respiración, los latidos de tu corazón. Ahora, ve como la luz te rodea, envolviendote lentamente, creando un espiral que se hace más consistente y poderoso a medida que se alza hacia el infinito. Sientete conectado con la energía de la Tierra y el tiempo que se manifiestan en ti a través del poder de tu mente.

A continuación, abre los ojos y enciende las hojas que has colocado en el interior del cuenco para quemar. Cuando las llamas comiencen a consumir el Laurel, coloca tus manos sobre el fuego, impregnandote del humo que se eleva del fuego ( cuidando de no quemarte ) e invoca de la siguiente manera:

“Soy la voz de la fresca primavera en mi voz
el Conocimiento frutal del verano
La meláncolica experiencia del otoño
La fuerza cerval del invierno
Muero y renazco en mi pensamiento y en mi convicción
Así sea”

Disfruta del penetrante olor de las hojas al quemarse, mientras imaginas que el humo se une al espiral de luz que has visualizado momentos antes. Ahora, la luz brilla con toda su fuerza, con toda su espléndida nitidez y el humor danza como pequeños anillos iridiscentes de él. Disfruta de la sensación de paz que te posee y calma tus pensamientos. Siente el intenso placer de encontrar un punto de equilibrio entre tu voz interior y el mundo que se manifiesta más allá de tu mente.

Cuando las hojas se hayan consumido por completo, daremos por finalizado la estructura energética que hemos llevado a cabo. Deja que la velas se consuman para completar el pase mágico que has llevado a cabo. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has invocado mediante el ritual.

La fuerza del bosque secreto.

Durante el mes de octubre, se lleva a cabo la celebración de la Luna del cazador o Plenilunio de la fuerza interna, donde se celebra la voluntad, la convicción y la determinación que necesita el practicante de magia para recorrer el camino espiritual que le llevará a lo más profundo de su espíritu. Es la época del año en que se celebra la abundancia y la prosperidad que el año que termina nos ha brindado y energéticamente, es un momento propicio para darle un renovado significado a nuestras disposiciones personales. Un ritual que podemos llevar a cabo es el siguiente:

Necesitarás:

7 velas rojas.
7 Hojas de Laurel
Un cuenco para quemar.

Disposición:

Coloca las velas de tal manera que formen un circulo dentro del cual te sentarás. Dispón frente a ti el cuenco para quemar con las hojas de laurel en su interior. Ahora, cierra los ojos y toma una profunda bocanada de aire. Imagina que a tu alrededor, el aire se hace más cálido, con una leve tonalidad carmesí. Siente que te rodea como un velo sutil que te acaricia con delicadeza. Percibe las sensaciones de una manera intima, un lenguaje misterioso y personal que logras comprender a medida que tu concentración se hace más profunda y sostenida. Cuando sientas que tu nivel de energía ha llegado a un punto óptimo, comienza a encender las velas, haciéndolo primero la que se encuentra frente a ti y siguiéndola dirección de las agujas del reloj, mientras invocas de la siguiente manera:

“En nombre de la Diosa secreta
Señora del bosque del pensamiento
Llamo a la Tierra en nombre de mi tiempo interior
Llamo a los grandes árboles
a la danza de las Olas del mar.
Que sea en mí la plenitud de la conciencia
La perseverancia, la convicción y la lealtad”

Cuando hayas completado de encender las velas, enciende las hojas del Laurel. Espera hasta que estén ardiendo y su olor invada el lugar donde te encuentras. Ahora cierra los ojos e imagina que te encuentras en un pequeño claro de un bosque de árboles altísimos, bajo una noche estrellada. Recrea la imagen con todos los detalles que puedas: el olor fresco y húmedo del viento, la sensación de la tierra blanda bajo tus pies, el sonido de las hojas al chocar entre sí. Imagina que te encuentras muy erguido, con la luna iluminándote por completo. Entonces, comienzas a correr, con todas tus fuerzas, esquivando los árboles, avanzando hacia el centro del bosque. Siente el dolor que te produce las piedrecillas que se te encajan en la plantas de los pies, experimenta la libertad de la fuerza de tus piernas, mientras el resplandor plateado de la luna te muestra el camino hacía el corazón mismo de tus pensamientos. Grita con toda la fuerza de tus pulmones, mientras todo tu cuerpo reacciona a esa súbita sensación de felicidad y energía que te proporciona tu fortaleza, tu convicción de continuar. Finalmente, alcanza ese lugar en sombras, donde habitan los árboles más altos, los más frondosos. Escoje uno de ellos y abraza su tronco. Siente el poder de la naturaleza llenándote, envolviéndote, mientras la luz de la luna se abre en arco sobre ti, iluminando el cielo púrpura de tu memoria. Disfruta de ese instante de paz sentida y poderosa, en el silencio de la razón.

Ahora siente que tu conciencia regresa a su núcleo más cotidiano, conservando esa fuerza magnifica y enorme del núcleo más poderoso en tu interior. Para culminar el pase energético del ritual, permite que las velas se consuman. Si no deseas hacerlo, apágalas en el sentido contrario de las agujas del reloj mientras dices:


“Soy el tiempo y la promesa
la voluntad y la razón
Así sea”

Luego, come y bebe algo para librarte de la energía sobrante.

En el silencio de la Memoria.

Durante la fase oscura de la Luna,se suelen realizar rituales que permiten la concentración y focalización de la energía personal para lograr el conocimiento interior. Es una fase especialmente propicia para llevar a cabo pases energéticos que enfaticen el autodescubrimiento, la reflexión de nuestra simbología personal y cualquier forma anecdótica que facilite el conocimiento del yo más intimo. Uno de los rituales que podemos llevar a cabo es el siguiente

Necesitarás:

7 hojas de Laurel.
Dos velas azules.
Incienso de manzana.

Disposición:

Siéntate en el centro de la habitación donde llevarás a cabo el ritual. Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente y con las hojas, crea un circulo a su alrededor. Fuera del circulo, a tu derecha, dispón el incienso de manzana.

Cierra los ojos y concéntrate en tu energía interior. Toma siete bocanadas profundas de aire y siente como todo su cuerpo se relaja con lentitud. Visualiza como la energía a tu alrededor se vuelve de un color azul, casi turquesa, rodeándote calidamente. Siente que cada inspiración expulsas toda energía carente de armonía, que todo tu cuerpo reacciona a la magnifica sensación que te llena al contacto con las formas energéticas que has imaginado. Cuando sientas que te encuentras en completo equilibro, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Soy el tiempo de plata
la Mitad oscura del tiempo rutilante
Soy la voz en el infinito silencioso
escúchame ahora
Madre secreta
Señora del bosque del pensamiento
y permiteme comprender el canto ferviente de mi espíritu
Así sea”

Ahora la vela a tu derecha:

“Que el misterio de tu nombre,
la fuerza infinita de la capacidad de creación,
que sea la dualidad en mi
la fuerza de la luz y la oscuridad en mis manos
Así sea”

A continuación, cierra los ojos e imagina que te encuentra a la orilla de un río que fluye hacía el Océano del occidente. Da unos pasos dentro de la corriente; el agua te sostiene facilmente. Húndete en ella y deja que te lleve hacia el mar y después siente que te encuentras a solas, entre las olas calmas que te rodean y te permiten flotar libremente. Mira al cielo oscuro que se extiende sobre ti, disfrutando del brillo de las estrellas. El viento sopla levemente, te acaricia el rostro, los suaves movimientos del agua mecen tu cuerpo con delicadeza. Ahora, siente que la luz violácea de las estrellas comienza a hacerse más fuerte, más poderosa. Es infinita, es cegadora, pero aun así no cierras los ojos. El brillo te envuelve, hace que toda el agua a tu alrededor brille con su luz. Estas ahora nadando en la luz, formas parte de la luz, el resplandor ilumina cada rincón del cielo y del mar. Toma una larga bocanada de aire y siente que bebes de la luz, que por un instante, cada parte de tu cuerpo palpita colmado del resplandor de las estrellas de tu mente. Siente la portentosa sensación de paz que te colma, que aleja todo pesar e incertidumbre de tu mente. La sensación de una intima sensación de serenidad.

Ahora, regresa lentamente a tu estado de conciencia normal. Enciende el incienso de manzana y permite que tu mente divage y se relaje, mientras disfrutas de la sensación que todo tus pensamientos y sentimientos se encuentran llenos del brillo de la comprensión. Permite que las velas se consuman y posteriormente, come y bebe algo para equilibrar la energía que has invocado durante el ritual.

De libro de las Sombras de Catalina y adaptado por mí para su uso general.


En el silencio de la Memoria.

Durante la fase oscura de la Luna,se suelen realizar rituales que permiten la concentración y focalización de la energía personal para lograr el conocimiento interior. Es una fase especialmente propicia para llevar a cabo pases energéticos que enfaticen el autodescubrimiento, la reflexión de nuestra simbología personal y cualquier forma anecdótica que facilite el conocimiento del yo más intimo. Uno de los rituales que podemos llevar a cabo es el siguiente

Necesitarás:

7 hojas de Laurel.
Dos velas azules.
Incienso de manzana.

Disposición:

Siéntate en el centro de la habitación donde llevarás a cabo el ritual. Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente y con las hojas, crea un circulo a su alrededor. Fuera del circulo, a tu derecha, dispón el incienso de manzana.

Cierra los ojos y concéntrate en tu energía interior. Toma siete bocanadas profundas de aire y siente como todo su cuerpo se relaja con lentitud. Visualiza como la energía a tu alrededor se vuelve de un color azul, casi turquesa, rodeándote calidamente. Siente que cada inspiración expulsas toda energía carente de armonía, que todo tu cuerpo reacciona a la magnifica sensación que te llena al contacto con las formas energéticas que has imaginado. Cuando sientas que te encuentras en completo equilibro, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Soy el tiempo de plata
la Mitad oscura del tiempo rutilante
Soy la voz en el infinito silencioso
escúchame ahora
Madre secreta
Señora del bosque del pensamiento
y permiteme comprender el canto ferviente de mi espíritu
Así sea”

Ahora la vela a tu derecha:

“Que el misterio de tu nombre,
la fuerza infinita de la capacidad de creación,
que sea la dualidad en mi
la fuerza de la luz y la oscuridad en mis manos
Así sea”

A continuación, cierra los ojos e imagina que te encuentra a la orilla de un río que fluye hacía el Océano del occidente. Da unos pasos dentro de la corriente; el agua te sostiene facilmente. Húndete en ella y deja que te lleve hacia el mar y después siente que te encuentras a solas, entre las olas calmas que te rodean y te permiten flotar libremente. Mira al cielo oscuro que se extiende sobre ti, disfrutando del brillo de las estrellas. El viento sopla levemente, te acaricia el rostro, los suaves movimientos del agua mecen tu cuerpo con delicadeza. Ahora, siente que la luz violácea de las estrellas comienza a hacerse más fuerte, más poderosa. Es infinita, es cegadora, pero aun así no cierras los ojos. El brillo te envuelve, hace que toda el agua a tu alrededor brille con su luz. Estas ahora nadando en la luz, formas parte de la luz, el resplandor ilumina cada rincón del cielo y del mar. Toma una larga bocanada de aire y siente que bebes de la luz, que por un instante, cada parte de tu cuerpo palpita colmado del resplandor de las estrellas de tu mente. Siente la portentosa sensación de paz que te colma, que aleja todo pesar e incertidumbre de tu mente. La sensación de una intima sensación de serenidad.

Ahora, regresa lentamente a tu estado de conciencia normal. Enciende el incienso de manzana y permite que tu mente divage y se relaje, mientras disfrutas de la sensación que todo tus pensamientos y sentimientos se encuentran llenos del brillo de la comprensión. Permite que las velas se consuman y posteriormente, come y bebe algo para equilibrar la energía que has invocado durante el ritual.

De libro de las Sombras de Catalina y adaptado por mí para su uso general.


El despertar de la Dama Blanca.

Durante el mes de septiembre se lleva a cabo la celebración de la “Luna del Vino” o Luna de la celebración del tiempo Intimo. Según la Tradición mágica Italiana, este plenilunio es especialmente propicio para el comienzo de nuevos proyectos y la renovación de energías, debido a que el ciclo anual se encuentra en el momento más alto para la creación energética. Es por este motivo que se llevan a cabo rituales en que se cree una visión mágica consecuente con nuestros proyectos más recientes y nuestros deseos que necesiten revitalizarse. Uno de ellos es el siguiente:

Para su realización necesitaremos:

Dos velas rojas.
esencia de Azahar.

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda, frente a ti el incienso de Canela junto con la esencia. Ahora toma siete largas bocanada de aire y siente como tu cuerpo se relaja con lentitud. Extiende tus manos y flexiona los dedos, inclina la cabeza hacia adelante y hacia atrás. Percibe la forma como la energía de tu cuerpo se hace más fuerte con estos simples movimientos. Cuando te sientas que una sensación benéfica y reposada te llena, invoca de la siguiente manera:

“En nombre de Diosa del bosque
secreto del Bosque del pensamiento
Invoco a los Guardianes del tiempo
para que consagren, purifiquen y llenen de energía este ritual
Bajo la luz de la Luna
bajo el recuerdo del árbol del silencio
Soy el tiempo y la creación
Así sea”

Ahora enciende la vela a tu derecha diciendo:

“Invoco la fuerza del poniente
de la energía de mi espíritu
para que fluidos y fuertes
sea mis pasos en el futuro
Invoco a la creación de mis mente
para que sea la convicción y la decisión
de continuar con mi aprendizaje
Que así sea”

ahora, la vela a tu izquierda:

“Invoco el poder de la Dama blanca
para que ilumine el tiempo de sombras y dudas
que sea el comienzo de mis ideas
y la forma de mi expresión espiritual
Así sea”

Después, Impregna tus manos con la esencia de Azahar y frotalas hasta que sientas que una agradable sensación de calor invade tus palmas. Mantén los dedos unidos y cierra los ojos. Imagina que a tu alrededor se extiende un valle en sombras. No puedes ver bien nada de lo que te rodea. Visualiza entonces que la luz de la luna comienza brillar en el cielo nocturno. Percibe su cercanía, la forma como todo lo que te rodea se impregna de su energía. Con el ojo de tu mente, detalla con todo cuidado los enormes árboles que se alzan a tu alrededor, la hierba alta y fresca que se mueve al ritmo del viento. Toma una larga bocanada de aire mientras la luz de Luna otorga sentido y textura al mundo. Disfruta de la sensación de renacimiento que te llena, la idea concisa que cada una de las cosas que a tu alrededor han tomado forma, son la concreción más exacta de tu memoria. Tus ideas se manifiestan a través de la energía y esta a su vez, da sentido al tiempo y a la forma más profunda de tu espíritu.

Ahora siente que tu conciencia regresa a su núcleo más cotidiano, conservando esa fuerza magnifica y enorme que proviene de tu capacidad personal para crear. Para culminar el pase energético del ritual, permite que las velas se consuman y luego, come y bebe algo para librarte de la energia sobrante.

« Previous entries