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Indra: Guerrero y Rey de los Dioses.

Indra fue la deidad más popular entre los poetas de la primera colección de himnos védicos y también las más conocida, el Rigveda. Se le invoca en una cuarta parte de los himnos. Es el dios que domina la región intermedia, la atmósfera, y aparece con rasgos más antropomórficos que la mayoría de las divinidades. Tiene un cuerpo enorme y fuerte,brazos poderosos para empuñar sus armas, el pelo leonado, el vientre distendido por el embriagador soma y, por encima todo, es el guerrero más destacado del panteón védico.

Jefe de los Dioses, los dirige en su lucha contras los Asuras y en él se centran los mitos a los que se hace alusión en los himnos védicos. Nacido del Cielo y la Tierra ( a lo que separa para siempre) despliega su característica energía desde el principio. Los relatos sobre su nacimiento y sus hazañas juveniles hablan de su rivalidad con una deidad más misteriosa, Varuna, que debió ser jefe de los Dioses y gradualmente dejó su lugar a Indra. Mientras que Varuna representa los aspectos estáticos y jurídicos de la soberanía ( simbolizados en su función de guardián de rta, u orden cósmico), Indra representa de una forma más inmediata el poder que descansa sobre su jefatura. El principal mito sobre Indra cuenta su lucha contra la serpiente Vritra, pero también se enfrenta a muchas otras fuerzas hostiles y ayuda a los arios en sus batallas sobre la tierra. En algunos casos aparece como destructor de poderes hostiles en general, expulsando a los Asuras o fulminando a los Rakshas ( poderes maléficos menores) con su rayos. Al vender a Vritra, Indra dotó de forma a lo informe, el caos, y activó el proceso de diferenciación y evolución. Al matar a la serpiente separó la tierra del agua, las regiones superiores de las inferiores, e hizo que saliera el sol en un acto de creación que se repite todas las mañanas, episodio que le hizo acreedor del título de vencedor de toda la resistencia. Sin embargo, en una versión sacerdotal del mito de Vritra, Indra derroca a Vala con un himno o por otros medios rituales.

Por su excesivo consumo de soma, bebida euforizante, Indra tiene mucho común el con el guerrero ario, pendenciero y bebedor, que lo convirtió en su héroe. Extraído de una planta cuyo nombre siendo siendo tema de debate, el soma constituía un elemento fundamental de los rituales de los sacrificios védicos. Después de ebberlo, el vientre de Indra es como un lago, se hincha hasta adquirir un tamaño portentoso y llena los dos mundos, el Cielo y la Tierra. Su zumo le confiere poderes para hacer que salga el sol y para realizar sus grandes hazañas.

En los Vedas se aprecia una aprobación implícita cuando Indra vence a Vritra, que en el hinduismo posterior se atribuye menos valor al papel del Dios como parangón de la ética bélica. Se considera a Vritra un brahmán ( matarlo constituye un crimen Nefando ) y, por tanto, Indra debe expiar su pecado. Mata a Namuci, soslayando los términos del pacto de no agresión que habían firmado, disimulando su rayo (vajra), o más bien transformándolo al envolverlo en espuma. A otra de sus victimas, Trishiras (“Tricefalo”) se le considera hermanastro suyo. Seduce a la Ahalya, esposa del sabio Gautama, y éste le maldice. El asesinato de parientes, la violación de pactos y el adulterio se convierten en tema de los Puranas – Indra como pecador triple – y en consecuencia pierde su brillo, su fuerza y su belleza.

En el período clásico, Indra pasó a ser dios de la lluvia. En algunas versiones del mito del batir del océano, uno de los tesoros que brotan es Surabhi, la vaca de la abundancia, madre del ganado común y corriente. En el Mahabharata se dice que un día fue a ver a Indra angustiada porque unos campesinos habían maltratado a un hijo suyo, un toro. Indra le preguntó por qué se preocupaba por un solo hijo entre tanto millares, y como Surabhi insistiera, Indra se puso a llover sobre el lugar de los hechos con tal fuerza que tuvieron que dejar de arar. Así se vincula al dios guerrero con la agricultura y los rayos de Indra se convierten en guía de la lluvia, produciéndose otra domesticación de sus antiguos atributos marciales.

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Balder, hijo de Odín.

La primera amenaza grave que recibió Odín sobrevino con la perdida de su hijo Balder, el más hermoso de los dioses y uno de los más amados por Odín, y su esposa Frigg, aunque la tradición danesa no se le recuerda como Dios sino como guerrero e hijo de Odín que lucho sobre la tierra. Balder sufría terribles pesadillas y para protegerlo Frigg pidió a todos los seres creados, incluso a los árboles y plantas y a todos los objetos de metal, madera y piedra que jurasen que nunca le harían daño. Después, los Dioses se divertían arrojandole armas a Balder, a sabiendas que no le ocurriría nada, pero Loki descubrió que una pequeña planta, el muérdago, no le prestado juramento a Frigg, porque la Diosa la consideraba demasiado joven para producir daño. Loki la transformó en dardo y se la dió al Dios ciego Hother, que la lanzó contra Balder dejando que Loki le guiara la mano para dar en el blanco. Cuando el dardo atravesó a Balder, el Dios cayó muerto y Odín y las demás deidades recogieron su cadáver y lo tendieron en una pira funeraria construida en su propio barco, junto al cuerpo de su esposa, Nanna, que había muerto de pena, y el de su caballo.

Tras la muerte de Balder, Frigg rogó que alguien fuese a Hel, el reino de los muertos, e intentase traer a su hijo y fue Hermod el temerario, hermano de Balder, quién se ofreció de voluntario. Partió en el caballo de Odín, Sleipnir y cabalgó durante nueve días y nueve noches por valles oscuros y profundos hasta llegar a un punto de oro que cruzaba el rio Resonante. La doncella que lo custodiaba le dijo que no podía ser un difunto, pues el puente resonaba bajo los cascos del caballo, algo que no había ocurrido cuando pasaron por él cinco huespedes de los muertes, hacia poco tiempo. Cuando Hermot le respondió que estaba buscando a Balder, la doncella le indicó que siguiera el camino septentrional, hasta las puertas de Hel, y Sleipnir cubrió la distancia sin esfuerzo. Hermot entró en el salón en que el Balder estaba sentado y se quedó allí tres noches. Le rogó a Hel, la Reina cuyo dominios llevaban su nombre, que le permitiese a Balder regresar con él, pero ella replicó que solo lo conseguiría el llanto de todas las gentes y las cosas del mundo entero.

Hermot volvió a Asgard, con el anillo Draupnir, que había sido quemado en la pira funeria de Balder, como prueba que había cumplido su misión. Después enviaron mensajeros para que pidieran a todos que demostrasen con lágrimas su amor a Balder, que asi podría abandonar Hel. No solo lloraron hombres y mujeres, sino piedras, árboles y metales, como lloran estas cosas cuando sobreviene el deshielo. Pero los mensajeros encontraron a una giganta que vivía en una cueva que se negó a llorar, aduciendo que a ella, Balder no le servía de nada. Pensaron que la gigante era Loki disfrzado, que quería impedir el regreso de Balder.

Y asi, el Dios permaneció en Hel y cuando se supo de la responsabilidad de Loki, el Dios tuvo que escapar a la cólera de los Dioses, y esconderse en un rio adoptando forma de Salmón. Lo apresaron en una red que él mismo había inventado y los Dioses lo ataron sobre tres rocas, con el serpiente que vertian veneno sobre su cara.

Sigyn, su fiel esposa, intentaba recoger las gotas de veneno en una vasija, mientras las convulsiones de Loki provocaban terremotos. Permaneció atado hasta que pudo liberarse en Ragnarok, el Juicio Final de los Dioses y atacar Asgard con los gigantes.

La muerte de Balder supuso el primer paso hacia Ragnarok cuando Odín fue devorado por el lobo y vengado por su joven hijo Vidar, que despedazó a la bestia. Vidar fue uno de los hijos de los Dioses que sustituyeron a sus padres después de Ragnarok.

Odín, Señor de Asgard.

En las creencias vikingas, Odín, el Todo Padre, era Señor de Asgard y heredero de la lanza de Tiwaz, que le confería el dominio en las batallas. Su antecesor, Wodan, era el Dios Supremo de los Longobardos y otras tribus germánicas. Al igual que Wodan, Odín estaba estrechamente vinculado con los infiernos y los muertos. Era Dios de los reyes, apoyaba a los jóvenes príncipes prometedores y les daba espadas mágicas y otros regalos en señal de su predilección, pero los destruía implacablemente cuando llegaba el momento. La cremación necesaria en muchos casos para deshacerse de los cadáveres después de la batalla, se asociaba con el culto a Odín.

Existen numerosos relatos sobre los fieles seguidores de Odín,los Berserks, que llevaban pieles de Oso o de lobo en combate y se entregaban a un éxtasis que les insensibilizaba al dolor. Odín también podría conceder el don del Éxtasis a poetas y oradores, y en la poesía Islandesa existen numerosas referencias al aguamiel mágica que obtuvo el Dios, que concedía la inspiración. Odín también otorgaba riquezas a sus seguidores, simbolizadas por su anillo, Draupnir, que se automultiplicaba para garantizar una buena cantidad de oro.

Además Odín era Dios de la magia y la Adivinación, sobre todo en el contexto militar. Se le ofrecían sacrificios de prisioneros de guerra, a quienes se ahorcaba o apuñalaba. Tales sacrificios podían ser una forma de adivinación pues se creía que los últimos movimientos de las victimas, predecían la victoria y la derrota. El propio Odín se ofreció en sacrificio ahorcándose del Árbol del Mundo, con el fin de conocer los símbolos rúnicos empleados en la adivinación, y dio un ojo para obtener el conocimiento, tras lo cual se presentó en la tierra en forma de anciano tuerto, con la una capa y un sombrero de ala ancha o capucha. Iba constantemente acompañado por seres que frecuentan el campo de batalla, lobos y cuervos, y dos de estas aves le llevaban las noticias de las batallas del mundo entero. Poseía gran habilidad para cambiar de forma y enviar su espíritu convertido en un Ave u otro animal, circunstancia que, junto a la capacidad de viajar al reino de los muertos le asemeja a los chamanes de los pueblos del norte de Eurasia.

Entre el fuego y el Deseo: el Dios Dagda.

El dios supremo del panteón irlandés parece haber sido Dagda (1). Es Dios-druida y dios de los druidas, señor de los elementos y del conocimiento, jurista y temible guerrero. Durante la segunda batalla de Mag Tured, llevó a los Tuatha Dé Danann a la victoria frente a los Fomoré. Se le denomina Dagda por que es el “dios bueno”, no bueno en un sentido moral, sino bueno en todo. Ha sido llamado Eochid (“padre de todos”), Lathir (“padre poderoso”)y Ruadh Rofhessa (“rojo de la gran ciencia”). Dagda es una figura-paterna, un protector de la tribu y el dios céltico básico del que otras deidades masculinas eran variantes. Los dioses célticos eran entidades mayormente no especializadas, y quizás deberíamos verlos como un clan en lugar de como un panteón formal. En cierto sentido, todos los dioses y diosas célticos eran como el dios griego Apolo, quién nunca podría ser descrito como dios de alguna cosa.

Debido al carácter particular de Dagda es una figura de la burla ridícula en la mitología irlandesa, algunos autores concluyen que él fue confiado para ser lo suficientemente benévolo (o ineficaz) para tolerar un chiste a sus expensas.

Los cuentos irlandeses retratan a Dagda como una figura de poder, fácil de distinguir por su extrema glotonería y desbordante sexualidad. Lleva un caldero cuyo contenido es inagotable, prototipo del Grial, y un arpa mágica que puede tocar, por si sola, aires de lamento, de sueño, de muerte o de risa. Posee también, una maza; si golpea a alguien con uno de sus extremos, lo mata; si lo hace con el otro, lo resucita. Es, pues, el dios de la vida y de la muerte, absolutamente ambiguo y poseedor de fuerzas temibles que pueden ser buenas o malas. En Dorset existe una silueta famosa de un gigante itifálico conocido como el Gigante de Cerne Abbas mostrando una maza. Aunque éste fue realizado en tiempos romanos, durante bastante tiempo se ha pensado que representa a Dagda sin embargo, esto ha sido reconsiderado en el último tiempo, por los recientes estudios que muestran que puede haber habido una representación de lo que parece ser una amplio paño que cuelga del brazo horizontal de la figura, llevando a la sospecha de que esta realmente representa a Hércules, (Heracles), con la piel del León de Nemea encima de su brazo y llevando la maza que utilizaba para matar. En Galia, se especula que Dagda se asocia con Sucellos, dios de la agricultura, los bosques y las bebidas alcohólicas, provisto de un martillo y una copa.

En los relatos épicos más recientes, así como en las novelas artúricas, el personaje de Dagda aparece a menudo con la forma de un “Hombre de los Bosques”, un patán que lleva una maza y que es señor de los animales salvajes.

para la Tradición de Brujería que practica mi familia Dagda es el Dios cuya energía se vincula a las pasiones extremas y la fuerza de las expresiones hedonistas más intimas. En su nombre, se llevan a cabo rituales que tienen como objetivo acentuar la fuerza de la voluntad espiritual y a la vez, como forma dual de creación religiosa, el deseo sexual y carnal. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

4 velas rojas.
Un cuenco para quemar.
Mostaza en granos.

Disposición:

Toma las velas rojas y forma con ellas un cuadrado, cuyos vértices coincidan con los puntos cardinales. Coloca el cuenco para quemar frente a ti con los granos de mostaza en su interior. Ahora, cierra los ojos e imagina que el aire a tu alrededor se vuelve más caldeado, como si el fuego lo calentase paulatinamente. Visualiza con el ojo de tu mente, la forma como ondas de color carmesí atraviesan el lugar donde te encuentras, entrelazandose entre sí, hasta formar una cúpula que te rodee. Cuando sientas que tu nivel de concentración alcanzó un nivel óptimo enciende las velas, comenzando por la que se encuentra alineada con el punto norte, mientras invocas de la siguiente manera:

“Del fuego y del hierro
nace mi rostro
Soy la piel y el espíritu que brama al viento
Invoco a la fuerza de Dagda
para que renazca en mi la conciencia
el valor y la voluntad”

Ahora la vela que apunta al oeste:

“Que sea la voz en sombras
el secreto de mi carne
la creación voraz
el deseo rutilante”

La vela que apunta al sur:

“Deseo las llamas en mis manos
y que crezca el fuego en mi voz
soy el hijo del tiempo
y la fuerza de la razón”

Por último la vela del este:

“Dagda, Señor de la tierra y el fuego
el canto de la carne y la convicción
Crea poder en mí
crea fuerza en mí
Así sea”

A continuación enciende los granos de mostaza dentro del cuenco para quemar. Cuando hayas obtenido un fuego firme, cierra los ojos y aspira el insólito olor que emana de los granos. Imagina que te encuentras corriendo en un bosque tupido, a mitad de la noche y solo la luz del sol ilumina tus pasos. Siente la fuerza de tus músculos, la forma como te deslizas en la oscuridad con suma facilidad, atravesando los obstáculos de piedras y ramas, sintiéndote ligero y fuerte. Visualiza la luz de la luna, cada vez más plateada y amplia, iluminando el bosque al completo, estallando en el cielo y en la tierra como una potente explosión de luz. Siente que a tu alrededor el aire se hace cálido y exquisito, impregnado del olor de las semillas, palpitante de vitalidad y poder. La fuerza de la dualidad de tu espíritu manifestándose en ti.

Ahora, regresa a tu núcleo de conciencia más habitual. Apaga las velas ( comenzando por la vela que se encuentra en dirección al este ) mientras invocas:

“Nazco y renazco en mi voz
Así sea”

Para culminar la estructura mágica que has llevado a cabo, permite que los granos ardan hasta consumirse. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:

Datos sobre el aspecto mitológico del Dios Dagda:
Marija Guimbutas, The Goddesses and Gods of Old Europe: Myths and Cult images, Berkeley /Los Angeles: University of Californía Press, 1982.

Ritual:
Libro de las Sombras de Alberto, 12 de septiembre de 1999 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Dagda como fuente de fortaleza espiritual.

El resplandor de la virilidad.

Baal (1) era una divinidad (probablemente el sol) de varios pueblos situados en Asia Menor y su influencia: los fenicios, los caldeos, los babilonios, los sidonios, los filisteos y los israelitas. Su significado se aproxima al de amo o señor. Era el dios de la lluvia y la guerra. En la Biblia Baal (בעל Ba‘al) es uno de los falsos dioses al cual los hebreos rindieron culto en algunas ocasiones cuando se alejaron de su adoración al Dios Yaveh. Fue adorado por los fenicios como el dios más importante de su panteón. Baal (también con grafía Beel, Bel, etc) entra a formar parte de numerosos nombres compuestos.

Adoración de Baal:

En los textos de Ras Shamra se alude a Baal (llamado también Aliyán [Prevaleciente] Baal) como “Zebul (Príncipe), Señor de la Tierra” y “el Jinete de las Nubes”. Estos nombres armonizan con una representación de Baal en la que se le muestra sosteniendo en la mano derecha un garrote o maza y en la mano izquierda un relámpago que acaba en una punta de lanza. También se le representa llevando un yelmo con cuernos, lo que parece indicar una estrecha relación con el toro, símbolo de la fertilidad.

En Palestina no suele llover desde finales de abril hasta septiembre. Las lluvias comienzan en octubre y continúan durante todo el invierno hasta abril, gracias a lo cual crece una abundante vegetación. Se creía que los cambios de estación y los efectos subsiguientes eran ciclos producidos por los interminables conflictos entre los dioses. El que cesasen las lluvias y se marchitase la vegetación se atribuía al triunfo del dios Mot (dios de la muerte y la aridez) sobre Baal (dios de la lluvia y la fertilidad), lo que obligaba a este último a retirarse a las profundidades de la tierra. Por otro lado, se pensaba que el comienzo de la estación lluviosa indicaba que Baal había despertado a la vida, lo que era posible gracias al triunfo de Anat, su hermana, sobre Mot, permitiendo que su hermano Baal volviese al trono. La unión de Baal con su esposa, probablemente Astoret, se creía que garantizaba la fertilidad durante el año entrante.

Los agricultores y ganaderos cananeos posiblemente pensaban que el participar en rituales prescritos —una especie de magia imitativa— durante sus fiestas religiosas estimulaba a sus dioses a actuar según el modelo representado en esas fiestas, y esto era necesario para tener cosechas y rebaños productivos durante el nuevo año, así como para alejar sequías, plagas de langostas, etc. De modo que la vuelta a la vida de Baal para ser entronizado y unirse a su consorte se celebraría con ritos de fertilidad licenciosos, caracterizados por orgías sexuales desenfrenadas.

Toda ciudad cananea debió tener su santuario en honor al Baal de su localidad. Asimismo, se nombraban sacerdotes para dirigir la adoración en estos santuarios y en los muchos lugares sagrados que se hallaban en las cumbres de las colinas cercanas y que eran conocidos como “lugares altos”. (Compárese con 2Re 17:32.) Es posible que en el interior de dichos lugares sagrados hubiese imágenes o representaciones de Baal, en tanto que en el exterior, cerca de los altares, se encontraban las columnas de piedra (probablemente símbolos fálicos de Baal), los postes sagrados que representaban a la diosa Aserá y estantes de incienso. Había prostitutos y prostitutas en los lugares altos, y además de la prostitución ceremonial, también se llevaba a cabo el sacrificio de niños. (Compárese con 1Re 14:23, 24; Os 4:13, 14; Isa 57:5; Jer 7:31; 19:5.) La adoración de Baal incluso se efectuaba en las mismas azoteas de las casas, desde donde con frecuencia ascendía humo de sacrificio a ese dios. (Jer 32:29.)

Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.

Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová […], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)

Cada localidad tenía su propio Baal, al que se solía calificar mediante un nombre geográfico. Por ejemplo, el Baal de Peor (Baal-peor), adorado por moabitas y madianitas, tomó su nombre del monte Peor. (Nú 25:1-3, 6.) Más tarde, los nombres de esos baales locales llegaron a incorporarse, por metonimia, a los mismos nombres geográficos, como por ejemplo: Baal-hermón, Baal-hazor, Baal-zefón y Bamot-baal. Sin embargo, a pesar de la diversidad de baales, para el cananeo en realidad solo existía un dios Baal.

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Baal se considera un concepto unificador de varias formas energéticas: es decir, es una forma de representar o metaforizar el poder del sol, la creación y la fuerza espiritual asociada con la dualidad masculina, una representación del Dios Solar en su cenit en cualquiera de sus advocaciones. En su nombre se realizan rituales que celebran el poder del instinto, la fuerza masculina y activa, el equilibrio entre la creación ( representada por la Diosa ) y la voluntad para la interacción entre nuestra expresión espiritual considerada como activa ( representada por el Dios ). Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

2 velas amarillas
Incienso de canela.

Disposición:

Coloca las velas a tu izquierda y derecha respectivamente. Dispón frente a tí el incienso de canela.

Ahora, toma siete largas y profundas bocanadas de aire. Disfruta de la sensación que te produce el ritmo de tu respiración, la manera como la tensión abandona lentamente tu cuerpo. Imagina que a tu alrededor, el aire se hace más cálido, incluso tangible: te rodea como un velo delicado de una tonalidad dorada. Siente que cada parte de tu cuerpo refulge con ese brillo, lento, cálido e incluso sensual. Cuando percibas que tu concentración ha llegado a un nivel óptimo, abre los ojos y enciende la vela de la izquierda diciendo:

“Soy el trigo que nace fuerte y fértil en el campo
Soy la fuerza del animal que corre en las estepas
La tormenta lleva mi voz
el tiempo sostiene mi herencia
Soy el Hijo del Dios y la Diosa
Tomo de ellos esta Antigua Creencia”

Ahora enciende la vela a tu derecha:

“Llamo a Baal, señor de la Luz
para que el Brillo de Sol inunde mi conciencia
Ven a mí, entre las arenas del desierto ignoto
el Baile del tiempo redentor
soy hijo de la creación y el poder divino
Una inspiración de la infinita creación
Así sea”

Enciende el incienso de canela. Ahora cierra los ojos e imagina que te encuentras a solas en medio de un desierto, a plena luz del día. El viento produce pequeñas ondulaciones en la extención infinita que se abre a tu alrededor. Siente la fuerza quemante del sol que impregna cada parte de tu cuerpo. Levanta el rostro hacía su resplandor ígneo. Siente entonces que el brillo se condesa, se hace real y nítido, te rodea en un espiral de luz portentoso. Levanta las manos hacía esa luminosidad y siente como comienza a impregnarte, como te llena de un poder mudo y definitivo. Toma una larga bocanada de aire: aspira ese resplandor cegador. Visualiza como llena cada parte de tu cuerpo, como se extiende a través de tus brazos y piernas hasta que esa luminosidad ultraterra te absorbe por completo, se fusiona a tus pensamientos. Percibe el calor centelleante del Sol, un fuego primigenio que purifica tus intenciones y pensamientos. La comunión con el antiguo Dios de tu espíritu y tu más pura convicción.

Ahora, vuelve a tu núcleo de conciencia habitual. Para completar el pase mágico que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman, mientras tu mente se relaja y divaga libremente, llena del resplandor magnifico del pensamiento más elevado. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuente:

Datos sobre el aspecto Mitológico de Baal:
F.C Yarza. Diccionario de Mitología. España. Edimat libros. 2002
www.Wikipedia.com
Alejandra Garáfalo Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. España. 2006.

Ritual:
Libro de las Sombras de Celia, 25 de enero de 1965.



(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia hoy se llevan a cabo los rituales de Baal, como divinidad asociada con los atributos masculinos de la energía creadora.

La pasión y la danza de la locura.

En la antigua Grecia no eran solo los guerreros y reyes los que tenían a sus dioses protectores. Los pastores tenían también una deidad, que cuidaba de ellos y de sus rebaños. Éste era el dios Pan (1). Su culto se originó en Arcadia, y más tarde se expandió más allá del mundo griego.

Pan tiene una cara barbuda y llena de arrugas, con una expresión de astucia bestial. Dos cuernos nacen en su frente. Su cuerpo es velludo y sus miembros inferiores son los de un macho cabrío, con pezuñas hendidas en lugar de pies. Es muy ágil y veloz, puede trapar rápidamente árboles y rocas, y una gran habilidad para ocultarse entre las malezas, lo que hace a menudo para espiar a las ninfas. Los atributos de Pan son la siringa, un cayado de pastor, una corona de pino o un ramo del mismo árbol en la mano.

Se cuenta que era hijo de Hermes, el mensajero de los dioses, y de la ninfa Dríope. Cuando nació, su madre se asustó al ver al ser monstruoso al que había dado a luz, pero Hermes lo envolvió en una piel de liebre y lo llevó al Olimpo, donde lo mostró a los demás dioses. Todos se regocijaron al ver al hijo de Hermes, y por ésto fue llamado Pan, que significa “todos”. En particular agradó a Dionisos, en cuyo cortejo Pan participa con frecuencia.

Pan disfruta descansando, como los pastores, en la sombra de los bosques y junto al frescor de los riachuelos. Pero el descanso no es su único interés. Pan representa las emociones y deseos animales que yacen en la psique humana, y a los que Pan da rienda suelta. Así es un dios lascivo, que persigue por igual a ninfas y a muchachos para saciar su deseo. Cuando no encontraba ninguno se daba placer a sí mismo. Por esa fuerza vital se le considera con frecuencia una divinidad de la fertilidad de los campos pero sobre todo del ganado.

En Roma fue identificado con los dioses de los bosques Fauno y Silvano. Según una tradición romana cuando los romanos y etruscos acababan de librar una batalla, ambos bandos habían sufrido tantas pérdidas que no se podía saber a ciencia cierta quién fue el victorioso. Durante la noche se escuchó la voz de Silvano, declarando ganadores a los romanos, pues habían perdido un hombre menos que los etruscos.

La principal característica de Pan, en la que se da mayor importancia a lo carnal que a lo racional, fue retomado en tiempos más recientes por las culturas occidentales, donde pasó a ser el Demonio, quien lleva a los hombres al deseo y la tentación. La irracionalidad representada por Pan se recuerda en la palabra usada para describir el miedo extremo que elimina toda forma de raciocinio, el pánico.

En la Tradición de la Brujería que practica mi familia, el Dios Pan es la divinidad cuya energía se encuentra vinculada a la emociones más pasionales y consideradas instintivas. En su nombre suelen realizarse pequeños rituales, que dan preponderancia a las emociones más violentas y primitivas de la razón humana y cuya energía se considera una fuente de sabiduría muy antigua. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

Dos velas rojas.
Incienso de canela.

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente. Frente a ti, el incienso de canela. Ahora, cruza las piernas y colocas tus manos sobre tus muslos. Cierra los ojos y toma una larga bocanada de aire. Concentrate en la sensación que te despierta el ritmo de tu respiración. Imagina que cada una de tus emociones y sentimientos se vinculan a tu respiración, a los movimientos de tu cuerpo. Disfruta de la sensación que experimentas al darle un sentido fisico a cada una de tus percepciones cognoscitivas. Cuando sientas que tu nivel de energía se encuentra en un punto óptimo enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Dios de la Tierra ignota
Fuente de la sabiduría más profunda y violenta
te llamo ahora Dios Pan
para que en mí encuentre el conocimiento
del Bosque secreto del pensamiento
que sea nombre y voz
que sea tiempo y tormenta
Asi sea”

Ahora enciende la vela a tu derecha:

“Invoco el poder primigenio
del conocimiento fecundo
en mí
Así sea”

A continuación, enciende el incienso de canela y con los ojos cerrados, intenta discenir en tu pensamiento las emociones más fuertes, más incontrolables. Representalas con un símbolo o un objeto que tenga un profundo significado para ti. Otorgale textura y detalles e imagina que en tu mente, cada uno de esas huellas de tu expresión energética, tiene un sentido exacto sumamente personal. Siente esa fuerza, esa energía poderosa que te recorre y que procede de una parte muy profunda de ti mismo. Celebra de tu espiritu, más allá de la razón, un poder intenso y preciso que procede de ese pensamiento que la razón no contiene en si mismo. Acepta esos sentimientos en ti, dale forma, percibe la manera como esa poderosa fuerza interior impregna cada parte de tu cuerpo. Reconoce esa identidad primigenia que muchas veces desdeñamos o tememos, como parte de vida y de tu forma de expresión.

Vuelve a tu núcleo de razón habitual. Apagas las velas ( comenzando por la derecha ) mientras invocas:

“Todos mis rostros en mí
Crea poder en mí
Crea fuerza en mí
Así sea”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido por medio del ritual.

Fuente:
Información sobre Mitología referente al Dios Pan:

F.C. Yarza. Diccionario de Mitología. Edimat Libros. 2002.

Ritual:
Del Libro de las Sombras de Felipa, 22 de marzo de 1935 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la Tradición que practica mi Familia, hoy se llevan a cabo los rituales del Dios Pan, como Señor de la alegoria pasional.

Una ancestral sabiduría.

Por lo general, se le adjudica a el Dios Cernunnos (1) una naturaleza esencialmente terrenal. Se le representa con orejas y los cuernos de un ciervo y lleva una torque, especie de collar galo. Está a menudo acompañado por una serpiente con cabeza de carnero. Se lo ha encontrado representado sentado, rodeado de un gran ciervo, dos toros, dos leones y dos lobos, mientras que no lejos de ahí un niño cabalga un delfín. Así, Cernunnos aparece como amo de los animales salvajes, terrestres y acuáticos. Sin duda manifiesta la fuerza, el poder y la perennidad (simbolizada por el ramaje). Se le representa también, como el donador en un altar en un altar conservado en Reims, con un cesto de vituallas, pasteles y monedas.

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Cernunnos es la divinidad cuya energía se vincula a la fuerza de la naturaleza, la expresión sexual masculina y el poder de la virilidad, como equilibrio de la identidad femenina. En su nombre se realizan rituales que otorgan un enorme significado y preponderancia al equilibrio de la dualidad Universal. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

Dos velas verdes.
Un cuenco con tierra fértil.
Dos piedras ( de cualquier color, forma y tamaño )

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente. Frente a ti el cuenco con tierra y en su interior, las dos piedras. Ahora, toma una larga bocanada de aire, mientras flexionas tus brazos e inclina tu cabeza hacía adelante y hacia atrás. Imagina que a tu alrededor, el aire se vuelve cálido y reconfortante. siente la energía de tu cuerpo recorrerte, hacerse más poderosa a medida que tu concentración aumenta. Finalmente, cuando sientas que te encuentras en un equilibrio óptimo, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda diciendo:

“En nombre de la Diosa blanca
Invoco la fuerza del Dios de la Tierra
Que nazca la fuerza de la naturaleza en mí
Que sea la voz de la montaña y el mar la mía
que el viento susurre secretos a mi oído
y el fuego purifique mi convicción”

Enciende ahora vela a tu derecha:

“Invoco la fuerza de la tierra secreta
Invoco el poder del horizonte de Fuego
Ruego a Cernunnos que me revele
El cántico de la luz y de las Sombras
del poder y la fragilidad
del viento y la tempestad
Así sea”

A continuación, toma las piedras y sostenlas, una en la mano derecha y la otra en la izquierda. Cierra los ojos e imagina que te encuentras en el medio de un valle en mitad de la noche, rodeado de árboles y rocas que aun no puedes ver con claridad. Te envuelve un espiral de luz que parte de tus pies hasta tu cabeza y te recorre por entero. Visualiza con todo el detalle posible los destellos resplandecientes que lo forman. De la misma manera, recorre con tu mente los rincones oscuros, donde el resplandor no puede llegar, una mera consecuencia de la fuente de luz que se eleva en todas direcciones a partir de ti. Imagina que las piedras que sostienes se hacen núcleos brillantes, donde la luminosidad se concentra, en equilibrio con las sombras. Experimenta una poderosa sensación de comprensión de la dualidad que da sentido a tus pensamientos mientras la luz se hace más poderosa y define los enormes árboles y rocas que te rodean. Deja que tu mente le de forma a cada una de las formas a través del resplandor de tus manos y la oscuridad más allá de ella. Siente que te unes al eterno equilibrio, que tu pensamiento y voz interior son parte de la dualidad universal.

Poco a poco regresa a tu conciencia habitual. Deja las piedras de nuevo sobre la tierra e invoca:

“Que sea Cernunnos
el circulo de luz que da sentido a las sombras
Así sea”

Para completar la estructura energética que has llevado a cabo, deja que las velas se consuman, mientras tu mente divaga, impregnada del bienestar y serenidad. Por último, come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:

F. C Yarzan. Diccionario de Mitología. Edimat Libros. España. 2002.
El ritual pertenece al Libro de las Sombras de Paula, 12 de agosto de 1976 y fue adaptado por mí para el uso general.

(1) Según la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Cernunnos como Señor de la Tierra y el deseo sexual.

El poder de la Convicción.

Según la Tradición mitológica Griega, Ares (1) ( Marte para los romanos ) es el Dios de la Guerra y la violencia. Era el hijo de Zeus y Hera, aunque una leyenda posterior a la República, afirma que su madre fue simplemente Hera, del mismo modo que Zeus había podido tener a Atenea por sí solo. Según esta variación de la Tradición, Hera huyó del Olimpo ante la envidia del nacimiento de la diosa de la sabiduría, y se adentró en un templo consagrado a Cloris, diosa de las flores y de los jardines.

En sus dominios, Clovis aconsejó a Hera que tomase una flor que se hallaba en los campos de Oleno. La diosa de las diosas se quedó prendada de la belleza de esa flor y al cogerla en su regazo, nació, según esta historia, el dios de la guerra Ares. Fue educado por uno de los titanes en las artes del ejercicio corporal y de la danza.

El nacimiento de Ares supuso la alteración de las normas de guerra en el mundo, pues se empezó a utilizar el hierro para crear espadas y escudos, y se determinaron normas precisas para el ataque y la defensa.

Su vida estuvo marcada por su lucha contra los gigantes, pues, a pesar de su bravura, estuvo apresado durante quince meses por los hijos de Aloos, Oto y Efialtes, que le tuvieron encerrado en una vasija de bronce durante trece meses hasta que Hermes le liberó.

Para la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, Ares es el Dios del arte del conocimiento de la propia fuerza instintiva. En su nombre se realizan rituales que tienen por objeto acentuar el control de nuestras emociones más turbulentas y a la vez, lograr que esa energía tenga un propósito util a nuestra razón superior. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

3 velas rojas.
Una copa con vino tinto.

Disposición:

Coloca las velas de tal manera que formen un triángulo. Siéntate al frente de uno de sus vértices y dispón la copa dentro del triángulo de velas.

Toma una profunda bocanada de aire. Relaja todos los músculos de tu cuerpo lentamente, mientras a través de la visualización creativa, imaginas que tu energía recorre cada músculo y tendón, impregnándolo de tu decisión de encontrar una armonía entre la fuerza y el pensamiento. Cuando sientas que tu energía ha llegado a un nivel óptimo, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda diciendo:

“Invoco a la Dama Blanca
para que lleve mi voz al infinito
que el firmamento del obras y deseos
me brinde convicción
Llamo a Ares, señor de la fuerza y la determinación
en nombre del tiempo eterno
de la tierra fértil
del viento antiguo
del mar sabio
del fuego purificador
Así sea”

Enciende la vela a tu derecha diciendo:

“Soy el tiempo y al convicción
Llamo al Dios Ares
para que cree fuerza en mí
Cree energía en mí
Así sea”

Ahora, toma la piedra y sostenla entre tus manos. Cierra los ojos e imagina que te encuentras al pie de una montaña escarpada en medio de la noche. Un camino desdibujado y zigzagueante se abre ante ti. Siente el viento húmedo acariciándote la cara, la forma como el silencio oprime tus oídos. Comienza a correr a ciegas, en la oscuridad, por el sendero que te conducirá a la cima. Vas desnudo, descalzo. Siente como tus pies se hunden en la tierra y las piedras pequeñas y afiladas se te clavan en las plantas, casi dolorosamente. Tropiezas, sin aliento. Sientes miedo, no sabes que encontrarás en cada recodo, pero sigues corriendo. Te golpeas contra las paredes de piedra de la montaña. Temes hacerte daño, pero no te detienes, lleno de una sensación de poder, de creciente valentía. Finalmente, alcanzas el punto más alto, una plazoleta de piedra en donde te detienes, tembloroso y cansado. Miras al cielo oscuro y ves como los rayos cruzan la oscuridad. Comienza a llover copiosamente. Levantas los brazos, y sientes que has vencido tus temores, que has tomado la energía del miedo y las has convertido en esperanza. La fuerza de tu espíritu te pertenece, te da un nombre y un lugar en tu universo personal.

Ahora, vuelve lentamente a tu conciencia habitual. Toma la copa con vino e invoca de la siguiente manera:

“En Honor a Ares
Celebro mi triunfo”

Toma un sorbo. Disfruta de la sensación que te llena de pura satisfacción. Para completar la estructura mágica que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuente:

Alejandra Gáfaro Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. 2002.
Ritual del Libro de las sombras de Celia y adaptado por mí para el uso general.


(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Ares, como Señor de la fuerza espiritual.

El despertar de la luz.

Para los Celtas que vivían en Europa central, Lugh (1) era el dios del Sol. El dios del inframundo era su abuelo Balor. Balor era el líder de los Fomorii. Los Fomorii eran personas malas que vivían en el inframundo. De acuerdo a una profecía, Balor iba a ser matado por su nieto.

Para evitar que se realizara la profecía, Balor trató de matar a su nieto, pero 7Lugh sobrevivó milagrosamente. Lugh fue criado secretamente por el dios del mar, Manannan, y se convirtió en un gran guerrero.

Cuando alcanzó a ser adulto, se unió a las personas de la diosa Dana, llamados los Tuatha De Danaan, para ayudarlos en su lucha contra los Fomorii y Balor. Balor tenía un ojo que era capaz de matar a quien lo mirara. Lugh tiró una bola de piedra mágica al ojo de Balor, y lo mató.

Lugh corresponde al dios Galés Lleu y al Gálico Lugos. Del nombre de Lugh se derivan los nombres de ciudades modernas tales como Lyon, Laon y Leyden. Hoy, la gente recuerda la figura de Lugh con un festival que conmemora el comienzo de la cosecha en Agosto.

El nacimiento de un dios.

Cuentan los mitos celtas, que Biróg, una druidesa o bandrui , anunció a Balor, rey de los divinidades fomorianas, tras el nacimiento de su hija Ethlinn, o Ethniu o Eithne que sería muerto por su propio nieto. A consecuencia de tal predicción el rey fomoriano encierra a su hija en una torre de cristal, llamada Torre del Mar o “Tor Mor”, en la isla de Tory. Para evitar que tuviera contacto con ningún hombre la deja a cargo de 12 nodrizas con las cuales la niña creció en cautiverio, convirtiéndose una muchacha muy bella pero sin libertad de conocer joven u hombre alguno. Todo y así Ethlinn quedó embarazada de Ciann, hijo de Dian Cecht, el dios sanador Dé Danann, gracias a un ardid que entretejieron y dio a luz a trillizos. Posteriormente Ciann moriría a manos de los hijos de Turenn: Yucharba, Yuchar y Bryan y como castigo impuesto por Nuada se ven obligados a conseguir de diferentes Tierras, varios objetos mágicos que son entregados a Lugh como compensación y que ayudarían a la victoria de los Dé Danann sobre los fomorianos.

Al nacer estos, Balor, su propio abuelo, mandó arrojarlos al mar. Uno de ellos sobrevivió no obstante. El niño creció con Mannanán Mac Lyr, otro dios Danann, del que aprendió las aptitudes y habilidades que le dieron otro de los sobrenombres que posee, “ildanach”, el de los múltiples dones, posteriormente fue también conocido como Lugh Lámhfadha, o Lugh “del largo brazo” y también como “Find” “el bello”, dios de todas las Artes y Oficios, además de guerrero y hechicero. Después de su aprendizaje con Manannán Mac Lyr, es adoptado por la reina Talltiu, de los Fir-Bolgs, la cual fallece en el esfuerzo de crear una zona de cultivo en las llanuras centrales de Irlanda, Lugh en honor a su madre adoptiva establecerá en el lugar la “Oenach Tailtenn”, la gran asamblea que reúne a los más altos reyes celtas de Eire en la fiesta de Lughnasadh. Y en esta fiesta es también cuando se venera el aspecto solar de Lugh.

Con estos atributos se presentó en la corte real de Tara, gobernada por Nuada, “el de la Mano de plata”, donde es aceptado y recibe el sobrenombre de samhildanách “ El de las muchas artes y oficios” para posteriormente alentar a los Tuatha a emprender la guerra definitiva contra los fomorianos. Guerra que desembocó en la muerte de Balor y la victoria de los Dé Danann y el fin del reinado fomoriano en Eire.

Ya en la parte de su nacimiento se observa una creencia que afectaba al mundo celta. Los fuerzas oscuras representadas por los fomorianos y las fuerzas lumínicas representadas por los Dé Danann, siendo su máximo exponente el Dios Lugh, concebido por una diosa fomoriana gracias a la semilla de un Tuatha dé Dannan. Es decir los dos Polos: negativo, positivo, luz y oscuridad, donde el oscuro y el negativo no prevalece aún coexistiendo, sino que se canaliza, como en Lugh cuando entra a formar parte de los Dioses de Luz. Y se convierte en poco tiempo en su líder y campeón. Es el dios mejor preparado para resolver el conflicto pues conoce ambas características, ambos polos del Ser. Ocupó el lugar que el benefactor Daghda le cedió al mando de las fuerzas Dé Danann en la segunda batalla de Magh Tuireadh.

La voz en el tiempo de la luz.

Lugh es sin duda un dios pancéltico y aparece en lugares tan distantes unos de otros como los topónimos de ciudades de Galia, tales como Lyon (Lugdunum, donde dunum es fortaleza, es decir la fortaleza de Lug), la leyenda cuenta que fue fundada en el lugar donde unos cuervos, animales asignados a Lugh, revoloteaban, o Loudan y Laon , en Holanda Leiden, en Silesia Leignitz, Lugo, en España y en la villa de Osma (Tarragona), zona de influencia íbera.

Lugh es quizás el aspecto de la Divinidad más grande y con más simbolismos en nuestras creencias ya que está relacionado y emparentado tanto con los Tuatha dé Danann como con los Fomorianos, a los que se enfrenta posteriormente, dando muerte como predijo la druidesa Biróg a su abuelo, el fomoriano Balor, el del ojo maligno, que su sola mirada causaba la muerte en el instante, cuando con su honda le alcanzó en él, reventándole el ojo y derrumbándolo A partir de este momento fue nombrado como Lugh lamhfadha, (del largo brazo).

Dentro de los oficios mencionados como habilidades de Lugh, uno de los cuales era el de zapatero por el que era venerado en Asma u Osma (Tarragona). Lugh invento el juego celta del fidchell y como divinidad solar. Su fiesta se celebra en Lughnasadh.

Dentro de otras simbología de este dios observamos a Lugh cuando se armaba con su lanza llamada “Luin”, que rugía cuando se acercaba a una batalla. Una mítica representación como dios solar, de la lanza como rayo de sol en el amanecer, también poseía un arco “Arco Iris”. La via láctea fue denominada por los antiguos celtas de Eire como “Camino de Lugh”

Las leyendas sobre Lugh, no sólo están narradas algunas en el Leabhar Ghabhala o Libro de las Invasiones, En el “Ciclo del Ulster”. Vuelve a aparecer como padre del héroe Cuchalainn que vuelve del Otro Mundo para proteger a su hijo en los combates que este mantiene contra los guerreros de la reina Medb de Connaught. Cuchalainn tiene por madre a Dechtera o Dechtire en Escocia.

Pero la simbología de Lugh como arquetipo de la divinidad en una de sus manifestaciones más potentes e importantes, es bastante antigua remontándose al período de la Edad de Hierro y ya desde esos remotos tiempos tuvo sus simbolismos en todas las aptitudes de la inteligencia céltica. Lugh tienes unos cuervos proféticos, lo cual también le otorga el don de la profecía.

Lugh también tiene una consorte Nás, que en la Galia es llamada Rosmerta. Esta consorte, Nás le es infiel con un hijo de “El daghda”, “Cearmhaid Milbhéal”, “boca de miel”, con este nombre no es de extrañar que se sintiera atraída por tan embriagadores labios. Ironías aparte, es la historia que se repite en la historia del “Lugh Galés”, o “Lleu Llaw Gyffes” el cual también es engañado por su consorte “Blodeuwedd” La doncella de la flor. Lugh, es decir, el Lugh irlandés, mata al amante, el cual vuelve a la vida gracias a los poderes de resurrección de su Padre, el conocido “Daghda”, pero aún y así los hijos de Cearmhaid deciden cobrarse venganza y uno de ellos “Mac Cuill, mata al Gran Lugh”

Todos los rostros del Sol:

El dios Lugh era adorado en Irlanda como divinidad solar. Lughnasadh para los celtas irlandeses, significa los juegos -nasadh,de Lugh-el. Conocido también como Lammas, nombre cristiano medieval que se viene del sajón “Hlaf” y deriva en “Loaf-mass” o fiesta de la hogaza de pan, es también Esta conexión con el sol puede explicar su nombre (“brillo de uno”), y también puede explicar sus cualidades: él era hermoso, joven perpetuo , y tenía una enorme energía y vitalidad. Esta energía se manifiesta especialmente en el número de habilidades que, según leyenda, había dominado. En hecho, había un cuento que relacionó las capacidades innumerables de Lugh en los artes y los artes

En la batalla de Magh Tuiredh, el dios viajó a Tara, y llegando cuando se celebraba un gran banquete banquete. Lugh fue recibido por el portero, y, según la costumbre, le preguntó qué talento él tenía, dado que existía una tradición por la cual solamente los que tenían una capacidad especial o única podrían entrar en el palacio.

El dios ofreció su contestación: “soy un guerrero”. El encargado de puerta le dijo: “tenemos ya un guerrero. No se necesitan tus servicios. No obstante, Lugh, afirmó “soy herrero”. El portero replicó que la corte tenía un herrero; pero el dios que quería entrar afirmó que era, también, un campeón, un héroe, un poeta, un historiador, un hechicero, y un artesano. Sin embargo en el banquete había un representante de todas estas habilidades, por lo cual no podía entrar. Pero Lugh afirmó, pues muéstrame, alguien que posea todas estas habilidades, entonces el portero admitió su derrota y le dejó pasar

El dios Lugh es mencionado en numerosos mitos de las sagas irlandesas, y se le identifica con Lancelot, en la leyendas artúricas, entre otros mitos se le menciona en:

*El sino de los niños de Turenn

*Mac Elatha y el Tuatha Dé Danann de Bres

*La segunda batalla de Magh Tuiredh

*El nacimiento de Cúchulainn

*Lugh y Cúchulainn

*Finn

*Casa De Finn

*La feria de Tailtiu

*La historia de los Tuatha De Danann

*Baile de Scail – El Frenesí Del Fantasma

En el bosque de los misterios:

La fiesta Celta ‘Lughnasadh’ conmemora el funeral del Dios Lugh- Dios del Sol y la deidad Celta de las artes y las ciencias. Aunque algunas leyendas marcan que este es un error, ya que el sol realmente no empieza a morir hasta el equinoccio de Otoño. En realidad, según las leyendas Irlandesas esta fiesta, dictada por Lugh, es para su madre adoptiva Tailltiu de la Tribu de Fir Bolg.

Después de que la Tribu de Fir Bolg fué derrotada por los Tuatha De Dannan, la obligan aTailtiu a limpiar una gran parte del bosque para usarla para sembradios. A causa de esto, ella muere de cansancio. Dice la leyenda que la enterraron bajo una gran montaña en el mismo lugar en dónde se celebró la fiesta por primera vez en Irlanda, la Montaña de Tailte. Lugh pidió que festejaran con juegos, competencias y comida de la pimer cosecha.

Al pasar de los años la tradición de celebrar a Tailtiu se volvió más ceremonial, agradeciendo que su sacrificio trajera alimento a los humanos.

Al la llegada del cristianismo a las tierras celtas, el festival de Lughnasadh fué adoptado por la Iglesia, llamádolo Lammas “loaf mass” . Ogazas de pan (receta) que cocinaban con las primeras cocechas y puestos en el altar el primer domingo de agosto.

En la Tradición de Brujeria mi familia, Lugh es el Dios de la luz, el comienzo de los ciclos y el renacer de la conciencia. En su nombre se realizan rituales destinados a la obtención de sabiduría, conocimiento, fuerza de voluntad, alegría y paz. Se le suelen ofrecer ofrendas de vino dorado de manzanas y pan sin levadura, que simboliza el equilibrio entre la fuerzas espirituales y terrenales atribuido a Lugh.

(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, hoy se celebra la fiesta de Lugh, como Señor de la Luz, en preparación para la celebración del Sol que se lleva a cabo el 1 de agosto.

El rostro de la astucia.

Dios del fuego, Loki (1) (Lopt) era el hijo del gigante Fárbautia y de la gigante Laufey (“isla del árbol”) o Nal. Loki era hermano de Byleist y de Helblindi. Loki se casó con Sigyn, él era padre de Narfi (Narvi) y de Vali. (no confundir este Vali con el hijo de Odin y de la corteza). Por medio de la gigante, Angerbonda, Loki se convirtió en el padre de hel, diosa de la muerte; Jörmungand (Jormungand), la serpiente malvada de Misgard; y Fenrir(Fenris), el lobo gigante.

Loki era conocido como el creador de trucos y el que podía tomar cualquier forma. Aunque, su origen era el del gigante de la helada, puesto que él se hizo hermano de sangre de Odin, Loki era un miembro muy importante del Aesir (hay cierta confusión y discusión, si él era un dios o no. Si él era un dios, si él era un Aesir o no). No le agradaba a ninguno de los dioses, pero se le permitía asistir a los banquetes llevados a cabo en Asgard, puesto que Odin y Loki eran hermanos de sangre. Él era el dios astuto e inventivo, a menudo ayudaba a Odín y los otros dioses, aunque a menudo causaba más destrozos de los que remediaba. Originalmente, él era un dios algo hiriente pero no se le consideraba un dios malvado. Sin embargo, Loki fue un dios que tenía el gusto de jugar bromas en los dioses y el ser humano. Como cuando cortó el hermoso cabello dorado de Sif, la esposa de Thor. Loki también apareció en la Saga de Völsunga, cuando mató al hijo de Hreidmar, nutria. Odin y Hoenir fueron sostenidos como rehenes hasta que Loki pudo encontrar el rescate para liberar a los dos dioses. Loki forzó al enano, Andvari, a entregarle todo su tesoro.

Una vez iban a construir un muro alrededor de Asgard. Se ofreció un gigante llamado Hrimthurs para construirlo a cambio de la diosa Freya, más el sol y la luna. Los dioses aceptaron con tal que acabara el muro en 6 meses, tal como les había aconsejado Loke. El gigante aceptó a condición de que le dejasen utilizar su caballo Svadilfare. El proyecto comenzó y avanzó muy de prisa. Al estar a punto de cumplirse los 6 meses, los dioses empezaron a preocuparse. No querían perder a Freya, ni al sol y a la luna, y exigieron a Loki que buscara una solución. Loki se convirtió en una yegua que distrajo al caballo Svadilfare, sin el cual el gigante fue incapaz de cumplir el plazo. Luego Loki dio a luz a un caballo con ocho piernas y se lo regaló a Odin, quien lo llamó Sleipner. Con la giganta Angerbode tuvo tres monstruos, los más terribles del universo: Fenrisulven (el lobo Fenrir), Midgardsormen (la serpiente Midgard) y Hel, la reina del infierno.
Loki, insitando a Hödr a que probara la invulnerabilidad de Balder.

Más adelante su papel llegó a ser más oscuro y siniestro, representando al dios malvado oponiéndose a los Aesir, dioses del bien. Loki estuvo implicado en la muerte de Balder, como se explica a continuación.

Tuvo Balder el bueno unos sueños horribles sobre su muerte, lo cual comunicó a los Ases, que reunidos en asamblea decidieron protegerlo de todo mal, y a toda costa. Frigga, su madre, tomó juramento a todas las cosas para que respetaran a Balder: al agua, al fuego, al hierro y todos los metales, a las piedras y la tierra, a los árboles, a las enfermedades, a las aves, los animales, los venenos, las serpientes, etc… todo aquello que pudiera herirlo. Cuando esto se hizo y se supo, se divertían los Ases, menos Loki, poniendo a Balder en el Thing (el lugar de reunión) y arrojándole toda clase de Objetos. Piedras y flechas le eran lanzadas y nada parecía afectarle, lo golpeaban con la espada, e hicieran lo que hicieran no lo dañaban, quedando todos asombrados. Más Loki, se disgustó al ver esto y fue a casa de Frigga en Fensalir con la forma de mujer para preguntarle si sabía lo que estaban haciendo los ases en el Thing. “Ni armas ni maderas dañarán a Balder, les he tomado juramento a todas”, “¿A todas?”, preguntó Loki, la divinidad llena de astucia. “Al Oeste del Valhalla crece una rama mágica a la que llaman muérdago. Me pareció demasiado joven para pedirle juramento”, reveló Frigga inocentemente, dándole la clave para matar a Balder a aquella en apariencia “inofensiva” mujer. Loki cogió el muérdago y lo desenterró. Fue al Thing con él. Allí estaba Hödr, apartado del círculo por ser ciego. Loki lo animó a hacerle los honores a Balder tirándole también algo, le dio la rama de muérdago y le indicó donde estaba Balder, que cayó muerto a tierra al ser golpeado por la rama. Cuando Balder cayó muerto los Ases perdieron el habla por el susto, y se miraban unos a otros tristes y con lágrimas en los ojos, y supieron inmediatamente quien lo había hecho, el maligno Loki, pero no podían vengarse por que era un lugar de tregua.

Loki, encadenado en una caverna mientras gotea en su cabeza el doloroso veneno de una serpiente, su esposa. Sygin, fiel acompañante en su castigo, lo ayuda, impidienco que el veneno caiga en su cabeza poniendo una copa en su camino.

Quien más sufrió en silencio el dolor de la pérdida de Balder a causa de Loki, fue su padre Odín, que sabía lo que ésta pérdida costó a los Ases. Entonces los dioses se reunieron y Frigga preguntó quien sería el que, ganándose todo su amor y su favor, viajaría al infierno e intentaría encontrar a Balder y rogarle a Hel, la diosa de los muertos, hija de Loki, que lo devolviese a Asgard si ella lo permitía. Hermod el vigoroso, hijo de Odín, fue quien se ofreció voluntario, montó el veloz Sleipnir, el caballo de ocho cascos de Odín y partió hacia Hel.

Los Ases mientras tanto, tomaron el cadáver de Balder y lo llevaron al mar, junto a su barco Hringhorni, el mejor de todos, que pensaron utilizar como su pira echándolo al mar. pero el barco no se movía. Entonces mandaron mensaje a Jötunheim para que viniera una giganta de nombre Hyrrokin, que llegó cabalgando un lobo y usando como brida una víbora. Saltó de su montura que tuvo que ser sujetada por tres berserker (guerreros/oso poseídos de una furia incontrolable) a causa de su furia. La giganta echó la nave al agua del primer empujón. Thor empuñó su martillo e intentó matarla, pero los dioses pidieron tregua para ella, pues los había ayudado. Llevaron el cadáver al barco junto con el de su mujer, Nanna hija de Nep, que se quebró de dolor y murió. Entonces se levantó Thor y consagró el fuego con Mjölnir, el poderoso martillo mágico y ante sus pies salió corriendo un gnomo llamado Litr al cual Thor le dio una patada y lo arrojó al fuego, muriendo. Al funeral acudieron gentes de toda Condición: Odín, con Frigga y las Valquirias y con sus cuervos, Frey con su carro tirado por el jabalí Gullinbursti, Heimdall montando a su caballo Gulltopp, Freya conducida por sus gatos, a causa de las acciones de Loki. Odín puso en la pira su anillo de oro, Draupnir, que cada nueve noches goteaban de él ocho anillos de gran peso, y también el caballo de Balder, que fue llevado a la pira con sus arreos.

Loki en su batalla, lidereando las fuerzas del mal, contra Heimdall, en el Ragnarok, ‘El destino de los dioses’.

Hermod cabalgó nueve noches por oscuros valles hasta que llegó al río Gjall y cruzó el puente Gjallarbun, cubierto de oro. Modgud, la doncella que vigila el puente le preguntó por qué cabalgaba hacia el infierno, si el puente no resonaba bajo él, revelando que no estaba muerto. Le indicó que Balder, a quien buscaba, había cruzado el puente y “hacia abajo y hacia el norte va el camino del infierno”. Hermod cabalgó hasta las Puertas del infierno, allí desmontó, cinchó al caballo, montó y picó espuelas, y el caballo saltó tan alto por encima de las puertas que no volvió a bajar. Hermod llegó al palacio, desmontó y allí vio sentado en el escaño más alto a su hermano Balder. Pasó allí la noche y por la mañana rogó a Hel que le dejara cabalgar a Balder con él de vuelta, contándole el luto que había levantado. Hel dijo que debía demostrar que Balder era tan amado por todos como contaban; “si todas las cosas del cielo, vivas y muertas, lo lloraban, Hela soltaría a Balder, pero si una sola se negaba quedaría en Hel por siempre”. Balder despidió a Hermod y le devolvió a Odín a Draupnir, y Nanna envió a Frigga linos y el anillo Fulla.

Enseguida enviaron mensajes los Ases a todas las cosas para que lloraran a Balder, a los hombres y los animales, a piedras y metales, a árboles y plantas; pero de vuelta los mensajeros encontraron en una cueva a una giganta (de nuevo Loki disfrazado) que se negó a llorarlo: Thökk llorará lágrimas secas por la pira de Balder; ni vivo ni muerto me sirvió el hijo del hombre, que guarde Hel lo suyo.

Y por eso se dice de Loki que es quien más daño ha causado a los Ases.

Para castigar a Loki, los dioses encierran al dios del fuego en una caverna. El veneno de una serpiente gotearía sobre su cabeza, causándole una enorme agonía y un espasmo tan grande, que la tierra entera temblaría. Su leal esposa, Sigyn permanecía con él, cogiendo el veneno en una taza. Sin embargo, el descanso de Loki era corto, ya que Sigyn tenía que vaciar la taza siempre que esta se llenaba, lo que daba lugar a que el veneno goteara en su cabeza otra vez. En Ragnarök (Ragnarok, el destino de los dioses), Loki escapa de su encarcelamiento, y dirige la guerra contra los dioses. Loki logra dar muerte a Heimdall, pero este a su vez también le da muerte. Snorri comparó Loki con Ulises (Odiseo), el héroe griego, por sus características de astucia e ingenio.

Para la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, Loki es el Dios cuya energia se vincula al desorden, el caos, la malicia, la audacia, la inteligencia, la agudeza verbal. En su aspecto más benigno, se le considera el simbolo de la libertad de pensamiento, la rebeldía, irreverencia, las decisiones tomadas por la voz del instinto, la creación individualista. En su nombre se realizan rituales donde se celebra la creatividad, la fuerza de la expresión oral espontánea e incluso, en algunas tradiciones mágicas Europeas, las travesuras y juegos de azar.

(1) Según la Tradición de Brujeria que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los Rituales de Loki como Señor del juego y el azar.

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