Archive for Del tiempo infinito y la voz secreta.

En tierra aborigen de un momento dioclesiano

Debatiendome entre la luz y la oscuridad

Me encuentro convencida que somos hijos de un tiempo infinito y secular, una idea perenne y subjetiva que cada día se transforma en una idea fronteriza, una creación anecdótica sin otro valor que el querramos darle. Danzo en tierra de nadie, en una travesía tardía y perpendicular hasta el centro mismo de mi idea más profunda sobre el mundo.  Soy y a la vez solo existo en mi mente, como un concepto palpitante y exague, furioso y quemante de mi propia realidad.

Y es en las palabras donde encuentro la pasión, la fuerza de la concepción más pura. Y en palabras me bautizo, renazco, elaboro pequeñas anecdoctas de un ritmo indefinible. Soy porque así lo deseo, mi mejor obra de arte, una idea amplia y subyugante, una ecléctica variación de luz.

Así sea, este nuevo reflejo en un espejo pendular.

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