Archive for conceptos sobre la filosofia de la brujeria.

De creadora a Ramera: Una visión sobre el sexo como expresión divina.

Frecuentemente, mis amigos más cercanos suelen preguntarme sobre que tanto tienen de cierto toda la serie de mitos, más o menos estrafalarios, que rodean el concepto de la sexualidad pagana. Por supuesto, que más allá normal necesidad que todos sentimos hacia los placeres hedonistas y el concepto sexual, existe toda una serie de formas anecdóticas y alegorías – por completo exageradas y falsas – que han tergiversado el sentido que mi Religión y otras creencias basadas en estructuras de fe pre cristianas, a otorgado a la unión física del hombre y la mujer. La Divinidad creadora tiene un rostro creacionista y sexual, por supuesto, y este se muestra como una forma redentora de una profunda estructura religiosa dentro de nuestras creencias.

El concepto de la diosa Suprema cuenta con el rechazo absoluto de las religiones que hacen una distinción tajante entre lo espiirutal y lo carnal y consideran que la salvación se alcanza mediante la negación y, en última instancia, el abandono de lo corporal. Estos credos trascendentes propoonen una divinidad separada de la naturaleza y rechazan toda deidad que la contiene. Una de las maneras en que los sacerdotes de estas religiones denigraron a la Diosa – y en consecuencia a sus creyentes -consistió en escindir su naturaleza esencial y atribuir su espiritualidad, sabiduría y virgnidad a un principio masculino abstracto y sus cualidades y apetencias fisicas a un principio femenino al que consideraron excesivamente concreto.

El modo más evidente de atacar a la divinidad femenina consistió en criticar a sus sacerdotisas y creyentes, que a menudo practican el sexo ritual, y en negar la santidad del sexo, que desempeñó un papel tan importante en el culto de la Diosa. Con frecuencia esta postura incluía la negación de la posibilidad de que una mujer fuera sagrada. Pitagoras, decretó ” existe un principio del bien que ha creado el orden,la luz y al hombre, y un principio del mal que ha creado el caos, las tinieblas y a la mujer”. En fecha muy posterior, el Santo Cristiano Pablo – conocido misógino- ilustró con ejemplos la idea que el sexo era una necesidad lamentable de la humanidad, que lo mejor era evitarlo y que es preferible que “el hombre no toque a la mujer”.

Al invadir Canaan, los hebreos aprobaron leyes que despojaron a la sacerdotisa sagrada – practicante tradicional del sexo sacramental – de su categoría, incluidos los derechos hereditarios de los que había disfrutado, como consta en los primeros archivos de Sumeria. Poco a poco, los templos desempeñaron exactamente la función contraria a la esta entonces cumplida, es decir, antes eran considerados lugares de culto mistéricos donde al sexualidad tenía un lugar preponderante. Ahora, desde el mismo habitáculo, se condenaba el placer de la carne, por considerarlo ofensivo a la fe. Los hombres rezaron a la espiritualidad y a la liberación de los placeres carnales en los mismos sitios donde antes habían venerado la comunidad sexual.

Los templos dejaron de ser sitios de culto gozoso para convertirse en centros de penitencia o temor. La actividad sexual de la mujer ya no se consideró un proceso de purificación y la unión con lo divino se redujo a un hecho estrictamente espiritual. La Diosa y sus hijas fueron condenadas por impuras.

Por parte del gobierno y la élite cultivada, en la India la sacerdotisa sagrada – que conserva las costumbres mágicas y ritualistas del sexo más antiguas – se considera una simple “molestia”, un arcaísmo que no tiene razón de ser un estado moderno. La prostitución sagrada prosperó en la india hasta que fue atacada por la potencia colonial británica. Y, más adelante, por los indios anglófilos.

Aunque la primera ley contra la utilización del sexo como vehículo religioso se aprobó en Madras en 1947, a casi todos los estados Indios les basta con desalentar dicha practica, que se extingue gradualmente.

Después de que la encarnación femenina de lo divino quedara presuntamente expurgada de la sinagogas, perduraron vestigios bajo la forma de Sofia ( la sabiduría ), en otra época conocida como Prunikos ( impura o prostituta ).

En el bíblico libro de los proverbios, la sabiduría la creación del mundo y evoca su cercanía a la divinidad masculina “recreándose en el orbe de la Tierra y teniendo mis delicias con los hombres”. Podría tratarse de una alusión velada a la prostitución sagrada, aunque en otra sección del mismo texto los ritos sexuales de Ishtar se identifican con la perversidad y corrupción. Llama a Isthar ” la Gran prostituta”, lo mismo que a Babilonia ciudad de la que es Divinidad regente. La condena como la peor de las tentadoras que se seduce implacablemente a los hombres y afirma que, si se equivocan, los perdona y los conduce a su propia ruina.

En resumen, para el paganismo y todas las creencias que se apoyan en su estructura de principios y valores morales, el sexo es una expresión sagrada de espiritualidad. Es una forma de comunicación con la divinidad, un vehículo de compresión del tiempo Universal a través de la unión del hombre y la mujer en el templo carnal. Para la Brujería, el sexo es un camino para una profunda comprensión del yo más intimo, una creación profundamente significativa que destruye las barreras y limitaciones cognoscitivas y por instante, nos comunica directamente con el Cosmos divinizado a través de la figura de la mujer. La carnalidad, el deseo, el placer sexual en si, componen en si mismo una poderosa metáfora del autodescubrimiento más personal y raquídeo, un canto a nuestra primitiva conciencia de la creación más personal.

Mis amigos cristianos casi siempre sonríen un poco sorprendidos cuando trato de explicarles estos conceptos. Y estoy consciente que debe ser tremendamente complicado de comprender para quienes han crecido con la rígida visión católica del sexo, aceptar que su cuerpo es una forma de manifestación divina. No obstante, siempre percibo que hay un momento de súbito reconocimiento de esa conciencia, más allá de cualquier principio moral o cuestionamiento social. Un centelleo de pura expresión divina más allá de la razón.

Sí, la Diosa aun sonríe entre los velos secretos de la voluptuosidad.

Anuncios

El viento lleva mi voz.

Para la Tradición de la Antigua que practica mi familia, la muerte es a la vez el comienzo y el final del ciclo natural que sostiene el equilibrio Universal. Creemos en la reencarnación, en el aprendizaje que se acumula a través del tránsito de multiples vidas. Por supuesto, la sabiduría que se adquiere es parte de nuestra convicción que el espíritu humano, se nutre de un aprendizaje continuado – tanto lo que juzgamos moralmente bueno y malo -, una evolución energética y profunda que nos permite comprender la realidad como una intrincada y compleja estructura de posibilidades y creación. La muerte es de hecho, para la religión que practico, el necesario final de la construcción de la memoria universal, en tanto somos parte de una expresión divina infinita y convalida nuestra presunción, que la persistencia de la memoria es eterna, profundamente evocadora.

Sin embargo, incluso bajo esa expresión espiritual, es inevitable sentir dolor y desesperación ante la perdida de un ser querido. En un intento de consolar el sufrimiento de quienes han padecido una perdida irreparable, transcribo aquí un ritual que pertenece al libro de las Sombras de mi abuela, que en cierta medida engloba nuestra percepción del duelo y el posterior proceso de aceptación y comprensión de este intimo y devastador momento.

Necesitarás:

7 velas blancas.
Incienso de sándalo.

Disposición:

Forma un círculo con las velas, en medio del cual te sentarás. Coloca el incienso de zándalo frente a ti. Ahora cierra los ojos y toma siete largas bocanadas de aire. En cada una de ellas, imagina que una parte de tu cuerpo se llena de un resplandor blanquecino y reconfortante. Visualiza que el aire a tu alrededor se vuelve cálido y exquisito, un suave velo que te envuelve con delicadeza. Cuando sientas que el nivel de tu energía ha llegado a un punto optimo, abre los ojos y enciende la primera vela ( la que se encuentre frente a ti ) e invoca de la siguiente manera:

“La tierra se ha quedado en silencio
El mar danza en mis lágrimas
pero no he perdido la esperanza
En nombre de la Diosa
Confío en el poder de mi espíritu y mi corazón”

Enciende la siguiente vela ( en el sentido de las agujas del reloj ):

“Ruego al viento y al fuego
para que arda en mí
la convicción
que el amor y el conocimiento
que he aprendido de ti ( nombra la persona a quién deseas homenajear )
está conmigo
y lo estará por toda la eternidad

La tercera vela:

“Agradezco al Universo infinito
que ahora seas parte de mí
que tu voz y tu esencia vivan en mi corazón”

La cuarta vela:

“Que seas mi inspiración
que que tu recuerdo
sea mi consuelo”

La quinta vela:

“En nombre de la Diosa
Invoco la paz del amor
la fuerza de la convicción
y la comprensión del secreto del eterno camino
que hemos compartido”

La sexta vela:

“Que lleve el viento mi voz
hasta el resplandor del Sol
donde ahora estás
que se la danza de las estrellas tu nombre”

Y por último la séptima:

“En nombre de la Diosa y el Dios
y la voz del espíritu universal
prometo que en mi corazón
siempre estarás
Así sea”

A continuación, cierra los ojos y permítete llorar, lamentar la soledad o recordar lo que desees de esa persona que has perdido. No tengas vergüenza ni temas expresar tus sentimientos de la manera en que lo desees o sientas que quieras hacerlo. Deja fluir las lágrimas o las sonrisas por los momentos que atesoras en el bosque de tu memoria. Rememora los momentos más íntimos, los sencillos, los sentidos y significativos, disfruta de ellos, deja que te envuelva la sensación maravillosa de poderlos atesorar en tus pensamientos. Canta, llora, grita, no intentes reprimir ningún sentimiento. Necesitas dejar fluir la energía del duelo para encontrar el sentido del equilibrio que has perdido por el dolor. Todos las emociones son igualmente válidas y tienen una forma de expresarse muy personal y es parte del proceso que te permitirá encontrar la paz, experimentarlas plenamente. Imagina que te rodea un circulo de luz muy brillante, tan poderoso que por instante el mundo a tu alrededor desaparece en su resplandor: imagina que el tiempo no existe ni tampoco ningun otro lugar que tu recuerdo de esa persona a la que amas y amarás para siempre, porque el amor, la fuerza creadora por excelencia, es inmortal. Expresa en voz altas, todas esas palabras que desearías haber dicho antes, deja escapar el dolor, la rabia, la decepción, el temor, la soledad de la ausencia. Siente que la luz que te rodea, toma toda la energía de tus palabras y tus sentimientos y se hace más brillante, más poderosa, un vinculo entre la divinidad y tu espiritu. No temas sentir angustia o desconcierto. Permítete ser vulnerable, reconocer que deseas comprender lo sucedido y encontrar un significado a la desesperación y a la angustia. Siente que recuperas tu fuerzas a medida que lentamente, consigues un equilibrio y un momento de silencio intimo, mientras el resplandor a tu alrededor se hace una gran destello luminoso. Aceptar el dolor es parte del camino hacia la comprensión.

Regresa ahora a tu conciencia habitual. Enciende el incienso de sándalo y permite a tu mente divagar, relajarse, mientras el exquisito olor impregna el aire que te rodea. Finalmente, para concluir la estructura mágica que has llevado a cabo, apaga cada una de las velas ( en el sentido contrario de las agujas del reloj ) mientras recitas ( puedes copiarlo en un trozo de papel y leerlo en voz alta ) este poema tradicional de mi Religión, como una forma de comenzar a recorrer el sendero hacia la serenidad que deseas alcanzar.

“No sufras cuando muera
porque la vida comienza cuando comprendes que nunca acaba
no llores por mi cuando muera
siente el aire y el olor del fuego
el canto del agua, y al bondad de la tierra
baila al son de mi voz
en cada recuerdo que atesores de mi
comprende que la vida es más fuerte que la tristeza y el llanto
permanezco aquí gracias a que mi nombre es bendito en tu pasado
y en el futuro será símbolo de amor.

No llores mi ausencia, porque soy parte de ti
no llores mi silencio, porque te hablo desde la luna.
vive por mi
vive por todos los que amas
vive por la tierra fértil
por el agua radiante
por el viento amigo
y el fuego puro
vive por la belleza que ven tus ojos
y la dulzura que tocan tus manos
por el olor de la bondad que crece día a día
y el sabor de un rayo de sol
crece en el cuerpo que te dio el mio
abraza las voces que viene a ti
a través de mi.

Porque la muerte solo es un recuerdo de los pasos recorridos
y nunca, el final del camino”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante este ritual.

En Memoria de Marcel C.
12 de septiembre 1989 – 22 de Octubre 2007


El canto de la Dama blanca ( IV )

(Viene Desde)

Los druidas, sacerdotes celtas de la Gran bretaña, también tenían rituales lunares. Una de estas ceremonias tenía lugar seis días despiés de la Luna nueva. Un druida vestido con una túnica blanca subía a un árbol de roble y cortaba una rama con una pequeña hoz de oro. La rama era recogida en un paño blanco. Inmediatamente se sacrificaban dos toros blancos. Este ritual era dedicado a los Dioses para adquirir poder y sabiduría.

Una de las leyendas más fascinantes relacionadas con la Luna llena es la del hombre lobo. Las historias sobre esta criatura aterradora abundan alredwedor del mundo y eran conocidas en el tiempo de los Giregos y los Romanos. Durante la Edad Media muchos hombres en Europa fueron enjuicidados por licantropía ( la creencia que la persona se transforma en un lobo) y ejecutados.

El profeta Daniel nos relata que el rey Nabuconodosor sudría de una enfermedad depresiva que culminó con la creencia del rey que era un hombre lobo.

La leyenda del hombre lobo está fuertemente asociada con la Luna llena y se cree que la transformación de hombre a bestia sólo tiene lugar en esta esfera Lunar. Durante la Edad Media se creía que era posible determinar quien era un hombre lobo cortándole un pedazo de piel, debido a que se decía que estas personas tenían el pelambre del lobo debajo de la piel. Muchas personas sospechosas de padecer de esta imaginaría enfermedad fueron torturadas ignominiosamente.

Tiras de piel de sus brazos y piernas les eran cortadas a sangre fría, en la búsqueda del pelambre del lobo. En el siglo XVI, cuando la creencia en el hombre lobo era muy popular, uno de los parlamentos franceses ordenó a sus ciudadados a cazar esta fantasmag´rica criatura, usando cuchillos, lanzas, hachas y todo lo que tuvieran a mano para librar el distrito de la maldición del hombre lobo. Tal vez esta histeria fue creada por las mentiras de un hombre llamado Jean Peyralk, el cual fue convictoi por ser hombre lobo en el año 1518. Peyral alegaba que tenía relaciones con lobas y que fue convertido en un lobo por el espíritu infernal. Peyral fue torturado antes de ser condenado y luego quemado en la hoguera y sus cenizas esparcidas a los cuatro vientos.

( continuará )

El canto de la Dama blanca ( III )

(Viene Desde)

El Dios hindú Shiva se representa a menudo meditando bajo la Luna llena y es posible que sea de esta leyenda que surgiera el mito del Buda y la Luna llena.

En la India se considera que la piedra de la Luna es sagrada y se acostumbra a colocarla sobre un paño amarillo, uno de los colores más sagrados de la India. Se cree que esta piedra atrae buenas negerías a los enamorados y se dice que les da el poder de ver el futuro. Para lograr esto la piedra se coloca en la boca durante la Luna llena. También se cree que la piedra cambia de color de acuerdo a las fases de la Luna.

Hasta los esquimales tienen mitos lunares. En una de sus leyendas la Luna es el hogar de la Diosa Sedna, la cual tiene una identidad dual. En una de estas identidades es una anciana y en la otra es una mujer joven de gran gloria y belleza. Sedna es la dueña de todos los mamíferos. Según el mito, si es ofendida por los pecados de los seres humanos ella sella la entrada a los océanos la cual a través de la pesca, es el sostén del esquimal. Los esquimales también cree que si entra nieve dentro de su Iglu durante la Luna nueva, esto los ayuda a cazar las focas durante la primavera.

En el otro lado del mundo, en el África Septentrional, los Bantus también tienen fuertes creencias relacionadas con la Luna. Antes que el padre Bantu pueda tomar a su hijo recién nacido en sus brazos, la criatura debe pasar por la ceremonia conocida como Yandla. En la primera Luna nueva después que la Madre ha resumido de nuevo su ciclo de menstruacción, ésta toma una antorcha encendida y se la tira a la Luna. La abuela tira al niño en el aire y dice: “He ahí a tu Luna”. Luego coloca al infante sobre un montículo de cenizas. El padre se inclina y toma a su hijo por primera vez entre sus brazos.

La tribu de los Thonga en el Sur de África, usan un ritual muy complejo para curar a una persona de una enfermedad. Basado en su creencia de que toda enfermedad o problema es ocasiones por una desarmonía entre la persona y la Luna, el ritual sólo puede tener lugar en la Luna nueva e incluye despojos con sagre, sudor y lágrimas. La ceremonia dura varios días e incluye el toque estrepitoso de tambores durante el cual el enfermo se tira a una hoguera sin quemarse. Más tarde debe inbgerir la sangre de una cabra o de una gallina para completar la curación.

La antigua creencia que la Luna era fría y liquida, llevó a la conclusión que era la causa de la lluvia y el rocío. Los alquimistas trataban de coleccionar y condensar la luz lunar usando recipientes de plata pulida. De ahí proviene la creencia que atrae buenas energías darle la vuelta a las monedas en el bolsillo durante la Luna nueva.

En la Gran Bretaña se creía que era de mal augurio apuntar a la Luna Nueva y la gente acostumbraba a quitarse el sombrero para saludarla. Si alguien moría durante la Luna nueva, se creía que otras muertes iban a tener lugar en esa familia.

( continuará )

El canto de la Dama blanca ( II )

(viene Desde)

La Luna llena es de gran importancia en el Japón. En el día quince del primero mes lunar tiene lugar la celebración conocida como Koshogatsu, el “pequeño Año Nuevo”. Los musulmanes también tienen muchas leyendas relacionadas con la Luna. En una de las más conocidas, un sabio llamado Habib le pidió a Mahoma que demostrara sus poderes dividiendo a la Luna en dos. Mahoma elevó sus manos hacia el cielo y ordenó a la Luna que descendiera a la Tierra. La Luna, obediente, descendió sobre la Kaaba, el edificio de piedra que es el centro de la Gran Mezquita en la ciudad sagrada de la Mecca. Una vez que estuvo sobre la Kaaba, le dió siete viueltas y entró por la manga derecha de Mahoma y salió por la izquierda. Luego entró por el collar de su túnica y salió por la falta y se dividió en dos partes. Una parte ascendió al este del firmamento y otra al oeste antes de Unirse de nuevo.

Alrededor del año 2500 a.C, las gentes de la planicie de lo que es hoy en día Irak, consideraban a la Luna como un Dios llamado Sin, el más importante de los Dioses del firmamento. Sin era el dador de la vida, controlaba al tiempo y alejaba a los malvados. Sin engendró a Shamash, el Sol, y a Isthar, que luego pasó a ser la Diosa de la Luna entre los babilonios.

Los budistas creen que el Sol y la Luna viajan a través de tres caminos: el camino de la cabra, el del elefante y el del toro. Cuando está en el camino de la cabra no llueve porque las cabras odian el agua; cuando están en el camino del elefante, hay diluvios porque a los elefantes les encanta el agua; pero en el camino del toro tanto como el calor como la lluvia son moderados.

Según los budistas, la Luna reside en un palacio de piedras preciosas cuyo exterior es de plata, la cual es fría como la Luna.

De acuerdo con el budismo, el Buda fue iluminado durante la Luna llena. Segúnb el maestro del Zen Budista llamado Dogen esto sucedió porque la Iluminación es como la Luna reflejada en el agua. La Luna no se moja en el agua y el agua no se rompe con el peso de la Luna. A pesar de que su luz es inmensa, la Luna se refleja en las gotas de rocío. La profundidad de la gota del roció es la altura de la Luna. Cada reflejo de la Luna en una gota de rocío manifiesta la grandeza de la gota y la inmensidad de la luz de la Luna en el firmamento.

La Luna es de tal importancia en el budismo que uno de sus más importantes festivales, conocido como Bon, se celebra enb el día quince del séptimo mes lunar. Este es el gran festival de los muertos cuando se le rinde homenaje a los espíritus de los antepasados. Los budistas también celenran la Luna de Wesak durante la Luna llena del mes de mayo porque según la leyenda fue en este mes que el Buda fue iluminado.

( continuará )

El canto de la Dama blanca ( II )

(viene Desde)

La Luna llena es de gran importancia en el Japón. En el día quince del primero mes lunar tiene lugar la celebración conocida como Koshogatsu, el “pequeño Año Nuevo”. Los musulmanes también tienen muchas leyendas relacionadas con la Luna. En una de las más conocidas, un sabio llamado Habib le pidió a Mahoma que demostrara sus poderes dividiendo a la Luna en dos. Mahoma elevó sus manos hacia el cielo y ordenó a la Luna que descendiera a la Tierra. La Luna, obediente, descendió sobre la Kaaba, el edificio de piedra que es el centro de la Gran Mezquita en la ciudad sagrada de la Mecca. Una vez que estuvo sobre la Kaaba, le dió siete viueltas y entró por la manga derecha de Mahoma y salió por la izquierda. Luego entró por el collar de su túnica y salió por la falta y se dividió en dos partes. Una parte ascendió al este del firmamento y otra al oeste antes de Unirse de nuevo.

Alrededor del año 2500 a.C, las gentes de la planicie de lo que es hoy en día Irak, consideraban a la Luna como un Dios llamado Sin, el más importante de los Dioses del firmamento. Sin era el dador de la vida, controlaba al tiempo y alejaba a los malvados. Sin engendró a Shamash, el Sol, y a Isthar, que luego pasó a ser la Diosa de la Luna entre los babilonios.

Los budistas creen que el Sol y la Luna viajan a través de tres caminos: el camino de la cabra, el del elefante y el del toro. Cuando está en el camino de la cabra no llueve porque las cabras odian el agua; cuando están en el camino del elefante, hay diluvios porque a los elefantes les encanta el agua; pero en el camino del toro tanto como el calor como la lluvia son moderados.

Según los budistas, la Luna reside en un palacio de piedras preciosas cuyo exterior es de plata, la cual es fría como la Luna.

De acuerdo con el budismo, el Buda fue iluminado durante la Luna llena. Segúnb el maestro del Zen Budista llamado Dogen esto sucedió porque la Iluminación es como la Luna reflejada en el agua. La Luna no se moja en el agua y el agua no se rompe con el peso de la Luna. A pesar de que su luz es inmensa, la Luna se refleja en las gotas de rocío. La profundidad de la gota del roció es la altura de la Luna. Cada reflejo de la Luna en una gota de rocío manifiesta la grandeza de la gota y la inmensidad de la luz de la Luna en el firmamento.

La Luna es de tal importancia en el budismo que uno de sus más importantes festivales, conocido como Bon, se celebra enb el día quince del séptimo mes lunar. Este es el gran festival de los muertos cuando se le rinde homenaje a los espíritus de los antepasados. Los budistas también celenran la Luna de Wesak durante la Luna llena del mes de mayo porque según la leyenda fue en este mes que el Buda fue iluminado.

( continuará )

La expresión del tiempo interior: la expresión personal del ritual.

Antiguamente, se pensaba que no podía existir una estructura mágica definida sin un vestuario especial y no había ritual sin que la bruja adquiera una apariencia fisica especial para entrar en sintonía con los dioses o espíritus. De esta creencia deriva, las reminicencias actuales de llevar determinadas joyas y ropas especificas para ciertos rituales religiosos y sobre todo, la formula ritualistica que propugna la idea de crear a partir de los instrumentos mágicos, una comunicación eficiente con la energía que nos rodea.

Por supuesto, bajo esta premisa, debemos distinguir entre los ritos o ceremonias en los que el oficiante debe actualmente desnudo de aquellos en los que lo hace ataviado con ropaje o vestido especial. En el primer caso, la desnudez solía representar la vulnerabilidad ante los dioses o los seres superiores. En la actualidad se ha interpretado como una forma de estar en contacto más directo con la naturaleza. No obstante, para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, la razón tiene más relación con la primera hipótesis.

Al respecto de la desnudez observamos que a veces es disimulada con tatuajes o pinturas. No debemos confundirnos, en estos casos el oficiante se está “vistiendo” aunque no lo haga con prendas. Dicho de otro modo se está transformando en otro ser, como lo hace cuando se pone una serie de ropajes. En la actualidad los tatuajes no son más que una moda, una forma de distinguirnos del resto de las personas, una forma de marcar nuestro carácter, idiosincracia o tendencia tribal dentro de un mundo absolutamente urbanizado. En otros tiempos los tatuajes formaron parte de las ceremonias litúrgicas y de los rituales. De hecho, la acción de someterse a un tatuaje ya era de por sí la celebración de un ritual

No sabemos en qué momento el ser humano comienza a tatuarse, pero gracias a un hallazgo muy relevante acontencido en el Tirol en 1991, sabemos que algunos de nuestros antepasados del neolítico ya se tatuaban la piel. El hallazgo al que me refiero es el de Otzi, un hombre “de las nieves” congelado que tenía la rodilla y la espalda tatuada. Se trataba de un cazador que quizá tenía una serie de marcas en el cuerpo para protegerse ceremonialmente de las fieras que pudo encontrar a su paso.

Otro ejemplo antiguo de tatuaje ceremonial lo vemos en la sacertodiza egipcia denominada Amuet, con una antiguedad datada en el 2200 antes de nuestra era. Al parecer Amuet era adoradora de la diosa de la fertilidad Hathor y cuando fue encontrada representaba todo su cuerpo tatuado con líneas.

Las culturas antiguas veían en el tatuaje una forma de belleza, pero también una forma de magia. Asi mientras que para los egipcios el tatuaje de la mujer era un signo erótico, en el hombre demostraba principios de madurez y valentía, era algo así como decir que había pasado un ritual de tránsito de su vida y que había dejado de ser un niño o un adolescente para pasar a convertirse en un hombre.

Otro ejemplo del uso de los tatuajes ceremoniales y litúrgicos lo vemos en los indígenas sudamericanos en las actuales Colombia, Brasil, Bolivia y Argentina. En aquellos lugares recurrían a pintar su piel con el objetivo de no sólo dirigirse a sus deidades o espíritus familiares, sino también para protegerse de las energías negativas. Ya más al norte, vemos que los nativos americanos utilizaban el tatuaje en sus rituales de paso y que de nuevo se pintaban el rostro o tatuaban las manos y la espalda en determinado tipo de ceremonias.

La diferencia sutil entre estar vestido o no para un ritual estriba en la transformación en dejar de ser un hombre o una mujer, para convertirse en vehículo de la energía universal. Cuando el Chaman viste sus pieles, la túnica de poder que ha heredadoi de sus antepasados o pinta su rostro, está efectuando un ritual previso. Es como si llevase a cabo una liturgia dentro de otra más global. El primer ritual pues del brujo, es dejar de ser un ser humano para convertirse en un vehículo apropiado para la comunicación con las energías universales con las cuales pretende tener contacto.

La túnica o el vestido que se emplea en la ceremonia tiene todavía otra finalidad que va más allá de la transformación: pretende aislar al ser del exterior. En el momento que el cuerpo deñ oficiante es ataviado con pinturas o ropajes se está convirtiendo en un espacio sagrado, en un cuerpo sagrado que permanece imperturbable y que está en sintonía con la ceremonia que posteriormente llevará a cabo. Por otra parte la túnica o el vestido ceremonial variará dentro de un mismo culto en función de la naturaleza que tenga el rito. De esta forma observamos que se emplearán tonalidades más agresivas como el rojo o el amarillo y el naraja en los rituales de petición vinculados con lo material, mientras que se recurrirá a colores como el azul, blanco o liliáceo en aquellas ceremonias que requieren una mayor atención sobre aspectos espirituales.

La expresión del tiempo interior: la expresión personal del ritual.

Antiguamente, se pensaba que no podía existir una estructura mágica definida sin un vestuario especial y no había ritual sin que la bruja adquiera una apariencia fisica especial para entrar en sintonía con los dioses o espíritus. De esta creencia deriva, las reminicencias actuales de llevar determinadas joyas y ropas especificas para ciertos rituales religiosos y sobre todo, la formula ritualistica que propugna la idea de crear a partir de los instrumentos mágicos, una comunicación eficiente con la energía que nos rodea.

Por supuesto, bajo esta premisa, debemos distinguir entre los ritos o ceremonias en los que el oficiante debe actualmente desnudo de aquellos en los que lo hace ataviado con ropaje o vestido especial. En el primer caso, la desnudez solía representar la vulnerabilidad ante los dioses o los seres superiores. En la actualidad se ha interpretado como una forma de estar en contacto más directo con la naturaleza. No obstante, para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, la razón tiene más relación con la primera hipótesis.

Al respecto de la desnudez observamos que a veces es disimulada con tatuajes o pinturas. No debemos confundirnos, en estos casos el oficiante se está “vistiendo” aunque no lo haga con prendas. Dicho de otro modo se está transformando en otro ser, como lo hace cuando se pone una serie de ropajes. En la actualidad los tatuajes no son más que una moda, una forma de distinguirnos del resto de las personas, una forma de marcar nuestro carácter, idiosincracia o tendencia tribal dentro de un mundo absolutamente urbanizado. En otros tiempos los tatuajes formaron parte de las ceremonias litúrgicas y de los rituales. De hecho, la acción de someterse a un tatuaje ya era de por sí la celebración de un ritual

No sabemos en qué momento el ser humano comienza a tatuarse, pero gracias a un hallazgo muy relevante acontencido en el Tirol en 1991, sabemos que algunos de nuestros antepasados del neolítico ya se tatuaban la piel. El hallazgo al que me refiero es el de Otzi, un hombre “de las nieves” congelado que tenía la rodilla y la espalda tatuada. Se trataba de un cazador que quizá tenía una serie de marcas en el cuerpo para protegerse ceremonialmente de las fieras que pudo encontrar a su paso.

Otro ejemplo antiguo de tatuaje ceremonial lo vemos en la sacertodiza egipcia denominada Amuet, con una antiguedad datada en el 2200 antes de nuestra era. Al parecer Amuet era adoradora de la diosa de la fertilidad Hathor y cuando fue encontrada representaba todo su cuerpo tatuado con líneas.

Las culturas antiguas veían en el tatuaje una forma de belleza, pero también una forma de magia. Asi mientras que para los egipcios el tatuaje de la mujer era un signo erótico, en el hombre demostraba principios de madurez y valentía, era algo así como decir que había pasado un ritual de tránsito de su vida y que había dejado de ser un niño o un adolescente para pasar a convertirse en un hombre.

Otro ejemplo del uso de los tatuajes ceremoniales y litúrgicos lo vemos en los indígenas sudamericanos en las actuales Colombia, Brasil, Bolivia y Argentina. En aquellos lugares recurrían a pintar su piel con el objetivo de no sólo dirigirse a sus deidades o espíritus familiares, sino también para protegerse de las energías negativas. Ya más al norte, vemos que los nativos americanos utilizaban el tatuaje en sus rituales de paso y que de nuevo se pintaban el rostro o tatuaban las manos y la espalda en determinado tipo de ceremonias.

La diferencia sutil entre estar vestido o no para un ritual estriba en la transformación en dejar de ser un hombre o una mujer, para convertirse en vehículo de la energía universal. Cuando el Chaman viste sus pieles, la túnica de poder que ha heredadoi de sus antepasados o pinta su rostro, está efectuando un ritual previso. Es como si llevase a cabo una liturgia dentro de otra más global. El primer ritual pues del brujo, es dejar de ser un ser humano para convertirse en un vehículo apropiado para la comunicación con las energías universales con las cuales pretende tener contacto.

La túnica o el vestido que se emplea en la ceremonia tiene todavía otra finalidad que va más allá de la transformación: pretende aislar al ser del exterior. En el momento que el cuerpo deñ oficiante es ataviado con pinturas o ropajes se está convirtiendo en un espacio sagrado, en un cuerpo sagrado que permanece imperturbable y que está en sintonía con la ceremonia que posteriormente llevará a cabo. Por otra parte la túnica o el vestido ceremonial variará dentro de un mismo culto en función de la naturaleza que tenga el rito. De esta forma observamos que se emplearán tonalidades más agresivas como el rojo o el amarillo y el naraja en los rituales de petición vinculados con lo material, mientras que se recurrirá a colores como el azul, blanco o liliáceo en aquellas ceremonias que requieren una mayor atención sobre aspectos espirituales.

La expresión del tiempo interior: Focalizadores de Energía y símbolos de poder.

Los instrumentos rituales son aquellos objetos que representarán a los Dioses o entidades a las que va a invocar, adorar o convocar mágicamente. No todos los rituales lo poseen, pero en la mayoría de ellos vemos algún elemento que suele simbolizar a la entidad o poder con el que se está trabajando.

Los instrumentos rituales más comunes en el mundo primitivo son figurillas de aspecto humano creadas a base de barro, arcilla o incluso mediante la talla en piedra. También podemos observar ídolos confeccionados con pieles, conramentos o cráneos de animales considerados totémicos o de poder.

Es una segunda linea de instrumentos focalizadores de energía, podemos hallar máscaras, que han sido talladas con expresiones que pretenden definir los estados de ánimo o naturaleza de los espíritus o dioses invocados.

En algunas culturas los instrumentos mágicos son representaciones de los mimebros de la familia, cuyos muñecos o reproducciones acompañan en el altar a los Dioses que son invocados o ritualizados.

Símbolos de Poder:

Suelen ser aquellos que determinan el vinculo de energía que une a un culto bajo un aspecto religioso determinado, como podrían ser: la cruz cristiana, la estrella judía, el Sol egipcio, el triskel celta, el pentáculo para la brujeria.

El simbolo de poder, al igual que sucede con el ídolo, es un elemento de culto que puede utilizarse en el ritual y que además suele estar colocado en un lugar preferencial en el altar, ya sea sobre este presidiéndolo. El simbolo de poder aunque no es un elemento ritual en si mismo, puede ser utilizado como elemento principal del ritual, como sucedía entre los druida, los magos y los sacerdotes celtas que en muchas de sus ceremonias elevaban a los cielos sus símbolos de poder para lograr ser escuchados por los árboles o para convocar a los espíritus.

Dentro del ritual, unos de los símbolos de poder más utilizados en todas las culturas es el fuego. Ya sea en forma de antorcha, como vela o como higuera, en muchas liturgias, incluso en aquellas que no se persigue la realización de un ritual solar, el fuego es la máxima obstentación del poder.

Otros elementos de poder suelen ser calderos, tinajas de agua, recinpientes portadores de hierbas, plantas aromáticas o piedras consideradas como mágicas o sanadoras, las espadas, dagas, hagas, martillos e incluso instrumentos musicales. Al respecto de las espadas y dagas, recordemos que tienen similitud con las varas y bastones de poder de los chamanes y brujos. La presencia de estos objetos no sólo otorgará un papel preponderante al operador que los use sino que le conferirá al ritual la trascendencia que se busca lograr.

La expresión del tiempo interior: La estructura mágica,

Todo ritual mágico, toda acción que implica una ceremonia está sujeta a una liturgia que será más o menos estricta en función de la cultura o tradición religiosa a la que pertenezca.

No hay ritual mágico sin una estructura liturgica o energética que lo sostenga. El simple hecho de prender velas, de cantar, de elevar las manos a los cielos, de ataviarse con pieles de animales o tíunicas, de ofrecer un sacrificio, etc, es una forma de liturgia o estructura energética con tintes religiosos.

Sin duda, la estructura mágica es uno de los apartados más complejos de la celebración del ritual, más que nada porque es algo así como la puesta en escena de la gran obra, y como en toda obra que se precie y mucho más en una donde lo que se invoca es la atención de las deidades, nada puede fallar ni coincidir de tal manera que cree en si mismo un mecanismo perfectamente engranado.

Por definición, entendemos como estructura mágica un conjunto abstracto de condiciones que son las que permiten llevar a cabo una serie de rituales o ceremonias ya sean público o en privado. En la actualidad, la Tradición de Brujeria que practica mi familia, relaciona la estructura mágica con los preceptos ceremoniales de la creación misma del ritual. Sin embargo, el concepto se extiende mucho más allá.

En los cultos establecidos ( es decir, las celebraciones religiosas más usuales ) la estructura del ritual está claramente establecido. Dicho de otro modo, se sabe en todo momento que puede pasar y qué debe hacerse, en cambio en las religiones animistas y en las arcaicas en General, habitualmente paganas, todo daba más cabida a la improvisación. Si observamos un poco la historia vemos que durante los tres primeros siglos de la Era Cristiana, por poner un ejemplo de culto popular, el ritual que se seguía en las iglesia era bastante espontáneo o improvisado. De hecho, el ritual de la celebración se basaba en diferents pasajes de la ultima cena. No fue hasta llegado el siglo OX que las diferentes tradiciones Cristianas terminaron por establecer una estructura rígida que determinasen qué hacer en cada momento. De esta forma nacieron después las liturgias antioquena o griega, la alejandrina, la romana y la gálica.

Es importante señalar que la llamada liturgia gálica se utilizó en el noreste de Europa a partir del siglo IV y que fue sustituida alrededor del siglo IX por la liturgia Romana, de la que a su vez surgió la liturgia ambrosiana. Otras modalidades de liturgia de la Tradición de la Iglesia Cristiana son el mozárabe o isidoriana, que era liturgia que se aplicaba en la Iglesia de España desde los siglos VI al XI.

El anterior no es más que un ejemplo que nos rive a la perfección para ilustrar los cambios a los que puede ser sometido un ritual sin que por ello la creencia cambie ni tampoco lo hagan los objetivos. Claro que el ejemplo insistimos, solo puede ser válido para los cultos establecidos donde el rito es una perpetuación de pasos preestablecidos. En otro otro tipo de prácticas, aunque las fases o preceptos del ritual siempre son los mismos, siempre suele haber algún tipo de variante litúrgica que convierte cada ritual en un hecho unico e irrepetible.

Como explicaba más arriba, la estructura mágica es una puesta en escena y para ello precisaremos no sólo de un templo y unos oficiantes, sino además de un buen número de componenentes que darán al ritual la configuración que se merece.

« Previous entries