Archive for calendario de la Antigua Religión

El camino de las estrellas.

La Vía Láctea (1) es una franja de estrellas que aparece recorriendo la esfera celeste, como faja del luz difusa. En diferentes panteones ha sido considerada formada bien, por la leche de diferentes Diosas, o bien se pensaba estaba formada por las semillas del vientre de la Diosa, o lo que es casi lo mismo, estaba formada por la capacidad de creación de la Diosa como expresión celeste o divina.

Las estrellas de la Vía Láctea, ha sido considerada en diferentes mitos, como ríos de leche que surgen de las mamas de la Diosa ( de ahí que también se llame a la Vía Láctea: Galaxia “Fluido de Leche”). Y se identifica por Diosas Madres de distintos panteones, con cuyas mamas nutricias, “Alimentaba” a los seres humanos, a los difuntos y a otras Divinidades, producía la Fertilidad o la Resurrección (germinación). Y representa por tanto a la Diosa Nutritiva, a la Diosa del Mar (celeste) donadora de Prosperidad: de leche y de lluvia, con cuyas Aguas procuraba la Fertilidad de la Naturaleza.

Un buen ejemplo es el mito griego que considera a la Vía Láctea como la leche de la Diosa Galatea “Diosa de Leche”. O el mito que narra que la Vía Láctea surgió del pecho de la Diosa Hera, tras Heracles mamarlo y morderlo con tanta fuerza, que la leche se derramó por el cielo y creó la Vía Láctea. En otros mitos egipcios, griegos y escandinavos, la Vía Láctea es considerada la leche que escapa de las Ubres de la vaca sagrada Hator / Hathor, Io o Audumla.

El lenguaje del infinito:

Para un gran número de expresiones culturales, la via láctea concretiza a la Diosa vaca Hathor, como personificación de la Vía Láctea, el relieve del Alto Egipto del año 4000 adne Dibujo 1, como cabeza de vaca con cuernos rodeada de estrellas. De esta abstracción manifiesta Raphael citado por Giedion (1981, 87): “En realidad estamos ante una representación de la parte superior de un cuerpo de mujer: las estrellas de cinco puntas están sobre sus pechos y sustituyen a los dedos en que terminarían sus brazos levantados, y la estrella de seis puntas sustituye a la cabeza (indicando un desmembramiento ritual parcial).”

Y más tarde añade: “las estrellas de cinco puntas están sobre sus pechos”, alude a las mamas de las que surge leche, y que identifica por tanto con la Vía Láctea.

A través de la historia, diferentes tradiciones magicas han concretizado a la Vía Láctea como la leche de Diosas. Las diferentes obras de arte arcaicas, como imagen femenina con muchas mamas o con mamas exageradas, de las que son ejemplos:

* La famosa escultura de la Gran Diosa Artemisa / Diana de Éfeso, con muchas mamas del Ier milenio adne Dibujo 2, acompañada de otros atributos, reflejo de ser la Madre Naturaleza, que personificaba otros astros y constelaciones.

* La imagen de una poderosa mujer, tallada en marfil de quince centímetros, que mantiene los brazos encima de las enormes mamas, de Lespugue, Lourdes, Alto Garona, Dibujo 3 datada en el año 20000 adne. Es imagen de la Diosa de cuyas mamas surgiría la Vía Láctea como ríos de leche.

* También es representación metafórica de la Vía Láctea, las mamas en la cabeza que porta la escultura africana femenina de Jema, civilización de Nok de Nigeria Dibujo 4, datada en el año 250 adne.

*Y lleva implícito la misma metáfora de la Vía Láctea, las tres pares que porta el “sombrero” de la máscara funeraria, usada en funerales de los “fon”, de los Badfandji de Camerún Dibujo 5. Las tres pares de mamas son simbólicas y evocadoras de la función Nutricia, cuyas mamas alude a la Vía Láctea como ríos de leche. Y con la que se reclamaría la intervención Divina para que, con sus mamas, dé Vida y Alimente a los muertos, al igual que una madre amamanta a sus hijos. Y le produzca la Resurrección.

Para la Tradición de brujería que practica mi familia, la vía Lactea ( sería justo decir que la cúpula celeste en realidad ) simboliza la trascendencia del espiritu humano sobre la muerte, el eterno poder creador de la mente del hombre y la capacidad innegable de la naturaleza de vincular al ser humano con el infinito. Para celebrar este secreto vinculo, se llevan a cabo rituales donde se celebra el poder del eterno enigma del Universo al que estamos instrinsecamente unidos. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

7 velas blancas.
Un cuenco para quemar.
Un puñado de granos de mirra.

Disposición:

Forma con las velas un circulo en medio del cual te sentarás. Coloca frente a ti, el cuenco para quemar con los granos de mirra en su interior. Ahora, cierra los ojos e imagina que un hilo radiante y plateado te rodea. Este filamento luminoso se encuentra unido a tus muñecas y tobillos y parece flotar en medio de la oscuridad de la habitación donde llevas a cabo el ritual. Visualiza como estos diminutos fragmentos de luz se unen para formar un espiral, que te envuelve y te llena de calor y bienestar. Cuando tu nivel de concentración halla llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende las velas, comenzando por la que se encuentra frente a ti y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, mientras invocas de la siguiente manera:

“Luz de Luna
Voz de las estrellas
Canto del Universo
Te invoco hoy
Para que seas mi pensamiento
mi guia
y mi convicción
Que sea el cielo nocturno
la medida del divino resplandor
el secreto de la noche eterna
la luz infinita y poderosa
la energía Divina
La inteligencia Universal
Así sea”

A continuación, enciende los granos de mirra, procurando que todos comiencen a arder. Cuando hayas conseguido un fuego alto y el olor comience a extenderse a través de la habitación donde te encuentras, cierra los ojos e imagina que te encuentras flotando en el mar. La noche te cubre y en la oscuridad, la luz de las estrellas resplandece con un brillo plateado teñido en ocasiones de púrpura. Dejate llevar por la paz, la sensación de infinita comprensión que te llena, mientras flotas a la deriva, sostenido por el agua, sintiendo la vibración de las olas contra tu piel, la cálida caricia de ese silencio oscuro y exquisito que te rodea. Disfruta del resplandor de las estrellas, cada vez más poderoso, más firme, un estallido ígneo y cegador que parece lentamente cubrir todo el cielo, centellando y haciendo brillar el agua que te rodea. Siente la fuerza del misterio, la profunda sensación de maravilla que te colma. La huella de la Diosa en ti.

Regresa a tu núcleo de conciencia más habitual. Apaga las velas, comenzando por la primera que encendiste y siguiendo el sentido contrario de las agujas del reloj, mientras invocas:

“El poder del tiempo en mí
La fuerza del secreto en mi espíritu
soy la voz y la creación
Crea poder en mí
crea fuerza en mí”

Para completar la estructura mágica que has llevado a cabo, permite que los granos de mirra ardan hasta consumirse y luego come y bebe algo para que puedas asimilar mejor la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:

Aspectos Mitológicos sobre la Vía láctea:
Martin Cano. Simbolismo de la vía láctea. 2002
Blázquez, José María. (1991): Historia Universal. Prehistoria y Primeras Culturas. Océano-Instituto Gallach, Ediciones Océano, S. A., Barcelona.
Dumézil, Georges. (1989): La cortesana y los señores de colores. Esbozos de mitología. Fondo de Cultura Económica, México.

Ritual:
Libro de las sombras de Celia, 4 de enero de 1974 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se lleva a cabo los rituales de la siete estrellas, como celebración de la trascendencia del pensamiento humano.

La antigua voz de la memoria.

Como he mencionado en varias oportunidades en anteriores entradas de este blog, Ishtar (1) (o Inanna), era para la cosmovisión sumeria, la señora del firmamento, poderosa diosa del amor y de la guerra . Su primer esposo fue su hermano Tammuz. Al morir Tammuz, Ishtar descendió a los infiernos para arrancarle a su herman, la terrible Erskigal, el poder sobre la vida y la muerte.

Después de darle instrucciones a su siviente Papsukal, de ir a rescatarla si no regresaba, Ishtar descendió a la tierra de las tinieblas. Comenzó valiente y desafiante, gritando al portero que abriera la puerta antes de que la echse abajo. Pero cada una de las siete puertas se la iba despojando una de sus prendas, y con ellas se iaba despojando de su poder, hasta qye llegó desnuda e indefensa ante Ereskigal, que la mató y colgó su cuerpo en un clavo.

Con su muerte, todo el mundo languideció. Pero el fiel Papusukal llegó hasta los dioses y les pidió que creasen un ser capaz de entrar en el mundo de los muertos y resucitase a Ishtar con la comida y el agua de la vida. ASí es como Ishtar volvió a la vida, pero tenía que pagar el precio: durante seis meses al año, Tammuz debe vivir en el mundo de los muertos. Mientras está allí, Ishtar ha de lamentar su pérdida; en primavera, vuelve a salir y todos se llenan de gozo.

En la Tradición de brujería que practica mi familia, Ishtar es la Diosa cuya energía se vincula al hedonismo, la sexualidad, el placer, la fertilidad, la inteligencia y la creación. En su nombre se llevan a cabo rituales, donde se celebra la fuerza espiritual que da sentido a las ideas y formas de expresión más personales. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

Un puñado de petalos de color rojo ( pueden provenir de la flor de tu preferencia )
2 velas rojas.
Incienso de mirra.

Disposición:

Toma los pétalos y forma un círculo en cuyo centro te sentarás. Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente y frente a ti el incienso de mirra. Ahora, cierra los ojos y comienza a respirar lenta y de manera ritmica. Llena tus pulmones de aire, siente como su cuerpo entero se llena de la energía profunda y magnifica de tu concentración. Imagina que te rodea un circulo de luz carmesí, que se hace más brillante y cálido a medida que la tensión abandona tu cuerpo. Cuando sientas que tu nivel de concentración ha llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende la vela que se encuentra a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Clama la voz de la carne y el placer entre mis dedos
soy la hija de la Diosa,
En la sabiduría y la creación
Hablan para mí la tierra fecunda
el viento cómplice
el mar sabio
el fuego purificador”

Ahora la vela que se encuentra a tu derecha:

“Invoco el poder de Ishtar, la fueza del espiritu redentor
en todos sus nombres y en todo su poder
para que me guie en el camino de la comprensión y el valor
Soy la hija de la Diosa
soy el rayo y la tormenta
la pasión y el valor
Así sea”

A continuación, enciende el incieso de mirra. Disfruta del exquisito olor mientras cierras los ojos y permites que tus pensamientos se impregnen de una espléndida sensación de paz y serenidad. Imagina que te encuentras en el risco de una montaña, a mitad de la noche. Frente a ti, se extiende un valle en sombras que apenas puedes vislumbrar. El cielo nocturno tachonado en estrellas te cubre, extiendose en todas direcciones como un manto exquisito. Toma una larga bocanada de aire y ahora, comienza a cantar. No tiene importancia la letra o el ritmo de la canción que interpretes en tu visualización, mientras te haga sentir feliz y lleno de emoción. Cantala con toda tu fuerza, grita si asi lo deseas, mientras el eco de tu voz reverbera en la oscuridad. Levanta los brazos hacia el cielo y percibe como la luz púrpura y cristalina de las estrellas te envuelve, llena de poder cada sensación e imagen. Sientete libre de expresar en esa canción secreta cada palabra, cada sentimiento, cada pensamiento que exprese tu memoria más intima, la forma en que tu memoria se manifiesta. La voz de la Diosa en ti.

Por último, vuelve a tu núcleo de conciencia más habitual. Para completar el pase de energía que has llevado a cabo, apaga las velas – de derecha a izquierda – mientras invocas:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Come y bebe algo para que equilibres la energías que has obtenido mediante este ritual.

Fuentes:
Aspecto Mitologico de Isthar / Inanna:
F.C Yarza. Diccionario de Mitología. Edimat Libros. España. 2006

Ritual:
Libro de las Sombras de Nele, 2 de enero de 1994 y adaptado para el uso general por mí.



(1) Para la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Isthar, como Señora de la Fecundidad.

El misterioso poder de la Dama ciega.

Como he mencionado en varias entradas anteriores, la Diosa latina Fortuna (1) encarnaba para la cosmovisión romana, el azar y las circunstancias incontrolables. Es la personificación de la Suerte, favorable o adversa, que se une a los hombres y rige sus vidas. Se habla de Fortuna bona o Fortuna mala, pues se trata de una divinidad veleidosa y cambiante que encarna lo imprevisto y lo inesperado de la existencia humana. La fortuna se distingue del Fatum, el Destino, que es una fuerza ciega e invencible. Se la suele representar con un cuerno de la abundancia o bien con un timón, ya que dirige la existencia de los hombres

Para la Tradición mágica Italiana y gallega, Fortuna regía la suerte o la prosperidad de una comunidad. Muchas ciudades de la Italia Antigua tenían su propia representación de la diosa coronada con los muros de la ciudad.

Un origen confuso:

Dependiendo de los autores se le atribuían distintas genealogías. Así, algunos la consideraban una de las oceánides, hija de Océano y Tetis, mientras que otros la hacían hija de Hermes y Afrodita o de Zeus Píndaro.

Fortuna podía decidir cual era la suerte de cualquier mortal, y lo hacía de una forma aleatoria, junto con su ayudante, el dios Pluton. Se le representaba jugando con una pelota, a veces arriba, a veces abajo, como símbolo de la inseguridad de sus decisiones. Por eso nadie debía vanagloriarse de sus riquezas ni dejar de agradecérselo a los dioses, pues esto podía provocar que interviniera la diosa Némesis para ponerle en su sitio. De hecho, Fortuna estaba muy relacionada, por sus atributos, con Némesis, y con Agathos Daimon (el espíritu del bien). Para algunas tradiciones mágicas de origen Belga y Rumano, Fortuna es la Diosa protectora de los dibujantes, los pintores y los músicos, debido a la veleidad como la expresión personal puede manifestarse a través del arte.

No tenía una historia propia, ni se le rendía culto alguno. De hecho, su figura como personaje fue desapareciendo y pasó a ser meramente una abstracción del destino.

Aparecía en muchas monedas acuñadas en la época helenística en los tres siglos anteriores a Cristo, sobre todo en las ciudades ribereñas del Egeo.

Según la Tradición de brujería que practica mi familia, la Diosa Fortuna representa el caos y los designios incompresibles y aleatorios del destino. Su energía se encuentra vinculada a la incertidumbre pero también a la esperanza, a la creación invidivual que permite creer en las posibilidades de un futuro promisor. Se la representa como una ciega que porta la cornucopia o un timón simbólico. También suele llevar la llamada rueda de la fortuna, o bien se la situaba encima de la misma, presidiendo el ciclo del destino.

Para celebrar su simbologia, suelen llevarse a cabo rituales donde se pide su benevolencia y se exalta su poder para cambiar y otorgar sentido al futuro. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

2 velas amarillas.
Un puñado de sal marina.

Disposición:

Toma la sal y forma un circulo en medio del cual te sentarás. Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente. Ahora cierra los ojos y toma siete largas bocanadas de aire. Siente como la tensión abandona tu cuerpo, a medida que el ritmo de tu respiración se hace más profundo y lento. Imagina que un circulo de luz amarilla te rodea, iluminando hasta el último rincón de la habitación donde te encuentras. Cuando sientas que el nivel de tu concentración ha llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“En la luz y la oscuridad
en el tiempo y el silencio de la memoria
Te invoco, Dama de la Fortuna
para que le des sentido a mi voluntad de crear”

A continuación, la vela a tu derecha:

“Que sea el tiempo, la respuesta a mis preguntas
que sea la sabiduría, la inspiración de mi espíritu
En el nombre de Fortuna, Dama del pensamiento y el corazón
que la voz de mi corazón sea la fuerza de mi razón
Así sea”

Cierra los ojos. Imagina que te encuentras en un bosque tupido, con árboles altos de ramas altas y robustas. El sol brilla con fuerza en un cielo despejado y azul. Frente a ti, se abren dos caminos, exactamente iguales, que conducen al interior del bosque. Escoje uno de ellos y comienza a recorrerlo, sintiendo como a tu alrededor, el aire se llena del olor exquisito de flores y plantas silvestres. Dejate llevar por el canto de los pájaros, siente como la hierba a tus pies se hace cada vez más fresca y deliciosa a medida que avanzas por el bosque. Finalmente, llegas a un claro, donde el resplandor del sol es tan fuerte que casi no puedes abrir los ojos. Comienzas a bailar, con los brazos extendidos hacia el cielo, sintiendo como una fuerza magnifica y poderosa te rodea, te envuelte, palpita a tu alrededor, impregna cada parte de tu cuerpo y tus pensamientos. Siente el poder irrevocable de tu convicción personal. La fe y la esperanza dandole forma a tu expresión más personal de la fe.

Vuelve a tu nucleo de conciencia habitual. Apaga las velas, comenzando por la que se encuentra a tu derecha mientras invocas:

“Crea poder en mí
crea fuerza en mí”

Para culminar la estructura mágica que has llevado a cabo, come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante este ritual.

Fuentes:

Alejandra Gáfaro Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. España. 2006
www.wikipedia.org

Ritual:
Libro de las Sombras de Francisco, 1 de enero de 1994 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se celebran los rituales de la Diosa Fortuna, como Diosa protectora de los nuevos ciclos cronológicos.

La voz del infinito.

En la mitología griega Andrómeda(1) (en griego antiguo Ἀνδρομέδα, ‘gobernante de los hombres’) era hija de Cefeo y de Casiopea, reyes de Etiopía.

Casiopea, habiendo presumido ser tan bella como las Nereidas, provocó la furia de Poseidón, quien envió una inundación sobre la tierra y un monstruo marino, Ceto, para que acabase con hombres y ganado. Sabiendo por el oráculo de Amón que no podrían encontrar una solución hasta casar a su hija Andrómeda con el monstruo, el rey Cefeo la dejó encadenada a una roca, desnuda y con joyas.

Perseo, cabalgando por el aire con su caballo alado Pegaso de vuelta tras matar a la Gorgona, vio a Andrómeda y se enamoró de ella. Bajó a la playa a hablar con Cefeo y Casiopea para pedir su mano si la libraba del monstruo marino. Los padres aceptaron de mala gana. Perseo luchó con el monstruo marino con Pegaso, lo mató y usó la cabeza de la Medusa (que convertía en piedra a quien la miraba y que había conseguido cortar Perseo anteriormente) para petrificar al animal y convertirlo en coral. Después desató a Andrómeda y fue feliz a contraer el prometido matrimonio. Pero Casiopea se negó porque ya le había prometido su mano al príncipe Agenor. Perseo luchó contra él y su séquito y después de matar a muchos se vio obligado a usar la cabeza de la Medusa y petrificó a los que quedaban. Andrómeda se casó felizmente con Perseo.

Andrómeda marchó tras su marido a Tirinto en Argos, y se convirtió en la madre de seis hijos (los Perseides): Perses, Alceo, Méstor, Heleo, Electrión y Esténelo, y una hija, Gorgófene. Sus descendientes gobernaron Micenas desde Electrión hasta Euristeo, tras quien Atreo obtuvo la corona, e incluye al gran héroe Heracles. Según esta mitología, Perses es el ancestro de los persas.

Tras su muerte, Andrómeda fue situada por Atenea entre las constelaciones del cielo del norte, cerca de Perseo y Casiopea. Sófocles y Eurípides (y en época más reciente Pierre Corneille) escribieron varias tragedias a partir de la historia, y sus incidentes fueron representados en numerosas obras de arte antiguas.

Andrómeda es representada en el cielo del hemisferio norte por la constelación Andrómeda, que contiene la galaxia de Andrómeda.

Para la Tradición de brujería que practica mi familia, Andrómeda es más que una deidad, un simbolo del poder del amor, la voluntad y la compresión de la naturaleza humana. Anualmente, suele realizarse un pequeño ritual que lleva por nombre “El ojo de Andrómeda” en el cual se encienden 7 velas rojas y se lleva a cabo una corta meditación, que propicie la comprensión de nuestros propios pensamientos y convicciones. En otras tradiciones mágicas como la Italiana, se suele cortar una manzana roja en honor a la deidad, y realizarse una danza donde 6 doncellas danzaran alrededor de un tronco en el cual se han atado 6 cintas rojas, en representación de los hijos de Andromeda, fruto de su pasión. Se cree que la que consiga bailar por más tiempo y conseguir el mayor número de cintas, tendrá un matrimonio por amor en el año que comienza.

Este ritual también suele realizarse de una forma sencilla y menos elaborada, con la intención de focalizar nuestra energía en la consecución de proyectos futuros o concreciones sobre proyectos de índole más abstracto. Coloca una vela roja, rodeada de una cinta del mismo color e invoca de la siguiente manera:

“En nombre de la energía Universal que sea mi devota convicción la que me permita encontrar la respuesta a mi incertidumbre y desazón”

Ahora enciende la vela e imagina una imagen que concrete de forma material – una forma de simbologia personal – el deseo que deseas concretar a través de la focalización de tu energía. Dotalo de todos los detalles posibles, de la forma más amplia de tu imaginación. Por último, toma la cinta roja y átala alrededor de tu muñeca diciendo:

“Que la voz de la Diosa
sea mi esperanza y mi fe
Asi sea”

Conserva durante una noche la cinta alrededor de muñeca. Luego conservala como recordatorio de tu intención mágica.

Fuente:
Alejandra Gárafo Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. 2006.
www.wikipedia.org

Ritual:
Libro de las sombras de Eliane, 29 de diciembre de 1976 y adaptado para el uso general por mí.



(1) Según la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de la danza roja, en honor a la voluntad y fuerza que Andromeda representa.

Entre el fuego y el Deseo: el Dios Dagda.

El dios supremo del panteón irlandés parece haber sido Dagda (1). Es Dios-druida y dios de los druidas, señor de los elementos y del conocimiento, jurista y temible guerrero. Durante la segunda batalla de Mag Tured, llevó a los Tuatha Dé Danann a la victoria frente a los Fomoré. Se le denomina Dagda por que es el “dios bueno”, no bueno en un sentido moral, sino bueno en todo. Ha sido llamado Eochid (“padre de todos”), Lathir (“padre poderoso”)y Ruadh Rofhessa (“rojo de la gran ciencia”). Dagda es una figura-paterna, un protector de la tribu y el dios céltico básico del que otras deidades masculinas eran variantes. Los dioses célticos eran entidades mayormente no especializadas, y quizás deberíamos verlos como un clan en lugar de como un panteón formal. En cierto sentido, todos los dioses y diosas célticos eran como el dios griego Apolo, quién nunca podría ser descrito como dios de alguna cosa.

Debido al carácter particular de Dagda es una figura de la burla ridícula en la mitología irlandesa, algunos autores concluyen que él fue confiado para ser lo suficientemente benévolo (o ineficaz) para tolerar un chiste a sus expensas.

Los cuentos irlandeses retratan a Dagda como una figura de poder, fácil de distinguir por su extrema glotonería y desbordante sexualidad. Lleva un caldero cuyo contenido es inagotable, prototipo del Grial, y un arpa mágica que puede tocar, por si sola, aires de lamento, de sueño, de muerte o de risa. Posee también, una maza; si golpea a alguien con uno de sus extremos, lo mata; si lo hace con el otro, lo resucita. Es, pues, el dios de la vida y de la muerte, absolutamente ambiguo y poseedor de fuerzas temibles que pueden ser buenas o malas. En Dorset existe una silueta famosa de un gigante itifálico conocido como el Gigante de Cerne Abbas mostrando una maza. Aunque éste fue realizado en tiempos romanos, durante bastante tiempo se ha pensado que representa a Dagda sin embargo, esto ha sido reconsiderado en el último tiempo, por los recientes estudios que muestran que puede haber habido una representación de lo que parece ser una amplio paño que cuelga del brazo horizontal de la figura, llevando a la sospecha de que esta realmente representa a Hércules, (Heracles), con la piel del León de Nemea encima de su brazo y llevando la maza que utilizaba para matar. En Galia, se especula que Dagda se asocia con Sucellos, dios de la agricultura, los bosques y las bebidas alcohólicas, provisto de un martillo y una copa.

En los relatos épicos más recientes, así como en las novelas artúricas, el personaje de Dagda aparece a menudo con la forma de un “Hombre de los Bosques”, un patán que lleva una maza y que es señor de los animales salvajes.

para la Tradición de Brujería que practica mi familia Dagda es el Dios cuya energía se vincula a las pasiones extremas y la fuerza de las expresiones hedonistas más intimas. En su nombre, se llevan a cabo rituales que tienen como objetivo acentuar la fuerza de la voluntad espiritual y a la vez, como forma dual de creación religiosa, el deseo sexual y carnal. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

4 velas rojas.
Un cuenco para quemar.
Mostaza en granos.

Disposición:

Toma las velas rojas y forma con ellas un cuadrado, cuyos vértices coincidan con los puntos cardinales. Coloca el cuenco para quemar frente a ti con los granos de mostaza en su interior. Ahora, cierra los ojos e imagina que el aire a tu alrededor se vuelve más caldeado, como si el fuego lo calentase paulatinamente. Visualiza con el ojo de tu mente, la forma como ondas de color carmesí atraviesan el lugar donde te encuentras, entrelazandose entre sí, hasta formar una cúpula que te rodee. Cuando sientas que tu nivel de concentración alcanzó un nivel óptimo enciende las velas, comenzando por la que se encuentra alineada con el punto norte, mientras invocas de la siguiente manera:

“Del fuego y del hierro
nace mi rostro
Soy la piel y el espíritu que brama al viento
Invoco a la fuerza de Dagda
para que renazca en mi la conciencia
el valor y la voluntad”

Ahora la vela que apunta al oeste:

“Que sea la voz en sombras
el secreto de mi carne
la creación voraz
el deseo rutilante”

La vela que apunta al sur:

“Deseo las llamas en mis manos
y que crezca el fuego en mi voz
soy el hijo del tiempo
y la fuerza de la razón”

Por último la vela del este:

“Dagda, Señor de la tierra y el fuego
el canto de la carne y la convicción
Crea poder en mí
crea fuerza en mí
Así sea”

A continuación enciende los granos de mostaza dentro del cuenco para quemar. Cuando hayas obtenido un fuego firme, cierra los ojos y aspira el insólito olor que emana de los granos. Imagina que te encuentras corriendo en un bosque tupido, a mitad de la noche y solo la luz del sol ilumina tus pasos. Siente la fuerza de tus músculos, la forma como te deslizas en la oscuridad con suma facilidad, atravesando los obstáculos de piedras y ramas, sintiéndote ligero y fuerte. Visualiza la luz de la luna, cada vez más plateada y amplia, iluminando el bosque al completo, estallando en el cielo y en la tierra como una potente explosión de luz. Siente que a tu alrededor el aire se hace cálido y exquisito, impregnado del olor de las semillas, palpitante de vitalidad y poder. La fuerza de la dualidad de tu espíritu manifestándose en ti.

Ahora, regresa a tu núcleo de conciencia más habitual. Apaga las velas ( comenzando por la vela que se encuentra en dirección al este ) mientras invocas:

“Nazco y renazco en mi voz
Así sea”

Para culminar la estructura mágica que has llevado a cabo, permite que los granos ardan hasta consumirse. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:

Datos sobre el aspecto mitológico del Dios Dagda:
Marija Guimbutas, The Goddesses and Gods of Old Europe: Myths and Cult images, Berkeley /Los Angeles: University of Californía Press, 1982.

Ritual:
Libro de las Sombras de Alberto, 12 de septiembre de 1999 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Dagda como fuente de fortaleza espiritual.

La furia de la creación.

La Diosa Sejmet (1) es, para la cosmovisión egipcia, un símbolo de la fuerza y el poder de la inteligencia, la convicción y la voluntad personal. Es considerada diosa de la guerra y también de la venganza. Su ira era temible pero si se conseguía apaciguarla otorgaba a sus adoradores el dominio sobre sus enemigos y el vigor y la energía para vencer la debilidad y la enfermedad. En algunos templos se le ofrecía sangre de animales sacrificados con el fin de evitar su cólera.

En ciertos textos se la relaciona con la diosa gata Bastet, aduciendo que Sejmet es la forma encolerizada de Bastet y que, cuando se apacigua a la leona, esta se transforma en gata.

En algunos casos fue considerada aliada y protectora de Ra, dado que daba muerte a quienes osaran enfrentarse o atacar a la monarquía divina o terrenal.

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Sejmet es la Diosa cuya energía se vincula a a la inteligencia, la fertilidad, la creatividad y toda forma de focalización de energía que acentúe el poder personal y la capacidad de darle sentido a nuestras aspiraciones intelectuales más abstractas. En su nombre se llevan a cabo rituales que celebran la capacidad de expresión personal y toda forma de creatividad. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

2 velas amarillas.
Granos de mirra
un cuenco para quemar.

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente y frente a ti, el cuenco para quemar a con los granos de mirra en su interior. Ahora cierra los ojos y toma una gran bocanada de aire, sintiendo como todo su cuerpo empieza a relajarse paulatinamente. Imagina que un punto de luz dorada te recorre de los pies a la cabeza, ayudándote a expulsar la tensión en tus brazos y piernas. Cuando el punto de luz alcance tu frente, abre los ojos e invoca:

“El poder de la luz
y de la creación son parte de mi voz
Así sea”

A continuación enciende las velas ( comenzando por la de tu izquierda ) diciendo:

“Soy la voz del tiempo
Y el poder de la Creación
Llamo a la Gran Dama de las doradas arenas
del desierto misterioso y poderoso
para que acuda a mi llamado
Sejmet, Señora de la luz y la bondad
Te llamo ahora en luz y convicción
Así sea”

Enciende los granos de mirra hasta lograr que comiencen a arder lo suficiente como para que su olor se esparza a través de la habitación por donde te encuentras. Cierra los ojos y aspira su aroma, sintiendo que toda tu mente se llena de un resplandor dorado y cálido. Imagina que toda la habitación se llena de ese brillo rutilante, una niebla exquisitamente tenue que ondea a través de los objetos, delineandolos a través de su resplandor. Visualiza cada detalle del brillo, cada forma, mientras la luminosidad se hace más hermosa, centellante. Toma siete largas bocanadas de aire, sintiendo como todo tu cuerpo se llena de esa energía, purificandose y revitalizandose en ella. Que el poder de tu espíritu se funda con el poder de la Diosa. La huella de la eternidad en tu convicción.

Regresa a tu núcleo de conciencia habitual. Permite que las velas se consuman, mientras tu mente divaga y se deja llevar por la enorme sensación de bienestar que le ha obsequiado la energía creadora de la Diosa. Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante la realización del ritual.

Fuentes: Datos mitológicos sobre la Diosa Sejmet:
F.C Yarza. Diccionario de Mitología. Editorial Editmat. 2006
www.wikipedia.org

Ritual:
Libro de las Sombras de Celia, 3 de diciembre de 1965 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Sejmet, como Señora de la inspiración creadora.

El Valle secreto del espíritu.

Como he mencionado en varias entradas anteriores, para la Cosmovisión Romana, la Diosa Diana(1) era la divinidad virgen asociada a la caza y considerada la protectora de la naturaleza. Originalmente, era la regente de las tierras salvajes y más tarde pasó a ser una diosa de la luna, suplantando a Luna y siendo también un emblema de la castidad, debido a su condición de doncella por decisión propia y como símbolo de su férrea voluntad. Los robledos le estaban especialmente consagrados. Era loada en la poesía por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades en la caza.Su equivalente griega – al menos en un ámbito literario – es Artemisa, si bien en cuanto a culto era de origen itálico.

En la práctica formaba una trinidad con otras dos deidades romanas: Egeria, la ninfa acuática, su sirviente y ayudante comadrona, y Virbio, el dios de los bosques. La etimología de su nombre es simplemente ‘la Diosa’, siendo pues su paralelo griego en este sentido (aunque no en el culto) Dione en Dódona.

Para la tradición de Brujería que practica mi familia, Diana es la Diosa cuya energía se vincula a la tierras fértiles, la fuerza de carácter, la inteligencia y la audacia. Según una antigua creencia Italiana, también era considerada la deidad regente de las brujas más jóvenes, que aun no habían manifestado las primeras huellas de la pubertad y también de aquellas que consagraban su virginidad como una forma de manifestación creativa y vinculada directamente a la Diosa Madre.

En su nombre se llevan a cabo rituales que acentúan y celebran la fuerza de voluntad y la inteligencia. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

7 velas verdes.
Una piedra ( de cualquier tamaño y mineral )
Un cuenco para quemar.
Mirra en granos.

Disposición:

Toma las 7 velas y forma un círculo en medio del cual te sentarás. Coloca frente a ti el cuenco para quemar, con la mirra en su interior y la piedra. Cierra los ojos y toma siete largas bocanadas de aire. Llena de aire tus pulmones y siente como todo tu cuerpo se relaja lentamente, al ritmo de tu respiración. Imagina que un hilo de luz verde forma un circulo a tu alrededor. Visualiza con todo detalle su brillo, los destellos que cada vez se hacen más potentes, iluminando la habitación donde llevas a cabo el ritual. Percibe la manera como la energía a tu alrededor se hace más cálida, acariciante, rodeándote como un fino velo apenas perceptible. Cuando sientas que tu concentración alcanzó un punto óptimo, abre los y comienza a encender las velas ( comenzando por la que se encuentra frente a ti y siguiendo el sentido de las agujas del reloj ) mientras invocas:

“Fresco y frutal
El valle del conocimiento se extiende a mi alrededor
Sueño y deseo en la fe de mi convicción
Creo en la sabiduría del Antiguo espíritu
Creo en el lenguaje de la Tierra
que recuerda el tiempo donde la Luna y el Sol
Danzaban en la oscuridad Universal
Soy la piedra y la montaña
Soy el fruto y la hoja
El nacimiento y el tiempo
Un pequeño Milagro en la Creación
Un momento de Inspiración divina
Llamo a la Diosa Diana
Para que sea mi guía
en el camino hacia la razón y la verdad
Así sea”

A continuación, toma la piedra y sostenla entre tus manos. Imagina que te encuentras en la cima de una montaña, y a tus pies se extiende el mar, bañado por los rayos de un sol alto y brillante. El agua de las olas lanza sutiles destellos de luz. Levanta la piedra, una ofrenda de la tierra y deja que ese resplandor ígneo del sol de tu mente, llenándola del poder del tiempo que vive en tu espíritu, tu instinto más poderoso y personal. Siente que todo tu cuerpo se impregna de una energía palpitante, ajena a cualquier sofisticación. Imagina que a tu alrededor, el brillo del sol se hace cada vez más enorme, una gran explosión de luz que absorbe todo cuanto te rodea. Percibe como ese poder, que proviene de tu pensamiento, se hace inabarcable, un ardor sin llamas que te llena de paz y fuerza. El beso de la Diosa en tu corazón.

Vuelve a tu núcleo de conciencia habitual. Enciende los granos de mirra y deja que su exquisito olor llene el aire y caldeé el ambiente del lugar donde te encuentras. Permite a tu mente divagar, llena aun de la profunda inspiración que la presencia de la Diosa en ti te ha brindado. Para culminar el pase mágico que has llevado a cabo apaga las velas ( comenzando por la que encendiste primero y en el sentido contrario de las agujas del reloj ) mientras invocas de la siguiente manera:

“Soy el verbo y la creación
La fe y el tiempo en mi corazón
Diana, Diosa del tiempo y la Tierra
Crea poder en mí
Crea fuerza en mí
Así sea”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante la realización del ritual.

Fuentes:
Aspecto Mitológico de la Diosa Diana:
Alejandra Gáfaro Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. España. 2002.
Ritual:
Libro de las Sombras de Paula, 12 de abril de 1934 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia, hoy se celebran los Rituales de Diana, como Señora de las Brujas doncellas en preparación para su iniciación.

El secreto del Guerrero.

La Diosa Ardvi (1) era, para la cosmovisión persa, la divinidad cuya energía se vincula con la fecundidad y la fertilidad, el atributo de la Madre Tierra como expresión central de la mitología de este Antiguo Pueblo. De hecho, durante varios siglos, la figura de Ardvi fue considerada la de una Madre guerrera, portentosamente fuerte y justa, que sin embargo, podía recurrir a la violencia brutal y divina de una fuerza natural incontrolable. De hecho, los guerreros pedían a la diosa que les ayudara en la batalla, suplicándole su anuencia antes de entrar en combate. En la Tradición mágica persa es venerada por héroes y antihéroes. Posiblemente de origen mesopotámico, su culto fue importante con Artajerjes II, y las estatuas y los templos fueron construidos en su honor durante el Imperio Persa. Cierto culto ha existido después en el Asia Menor. En el Avesta es llamada Ardvi Sura Anahita (“Húmeda, Fuerte, Incontaminable”); esto parece ser una unificación de lo que originariamente fueron dos deidades originales. En Grecia, Anahíta fué identificada con Atenea y Ártemis.

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Ardvi es la Diosa de las fuerzas naturales. Es la energía que se manifiesta en la tormenta y en el calor matinal del sol, en el poder del mar y el viento. En su nombre se llevan a cabo rituales donde se celebra el misterioso Poder de la Madre Tierra y su expresión más intima en el espíritu humano. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

Una velón azul.
Sal marina.
Un cuenco para quemar
7 Hojas de Laurel.

Disposición:

Toma el velón azul y colócalo en el centro de la habitación donde realizarás el ritual. A continuación, forma un circulo a su alrededor utilizando la sal. Siéntate frente al conjunto, disponiendo el cuenco para quemar frente a ti con las 7 hojas de Laurel en su interior.

Cierra los ojos. Toma lentas y profundas bocanadas de aire. Siente que todo tu cuerpo comienza a relajarse con lentitud, mientras percibes la manera como la tensión abandona tus miembros. Imagina que un círculo de luz azulada te rodea y su brillo se hace cada vez más fuerte, a medida que tu respiración se hace más acompasada. Visualiza que el resplandor se extiende por toda la habitación donde te encuentras, hasta que cada objeto se encuentre impregnado de él. Cuando sientas que tu concentración ha llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende el velón azul invocando de la siguiente manera:

” Veo elevarse el Antiguo poder del mar
en el calor de la ígnea llama de la Sabiduría
En la llama Primigenia esta tu nombre
Acude a mi hoy, Ardvi, reina de la Tierra virgen
y has que crezca alto y poderoso
el árbol del conocimiento en mi corazón
Así sea”

Enciende las hojas de Laurel. Cuando el exquisito olor de la hierba comience a extenderse por la habitación, cierra los ojos y coloca las manos sobre las llamas ( cuidando de no quemarte ) e invoca de la siguiente manera:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Imagina ahora que te encuentras en el claro de un bosque de árboles tupidos y robustos. El viento que flota entre las ramas está impregnado del olor del Laurel. El sol brilla radiante sobre tu cabeza y el calor se dispersa a tu alrededor como una vaharada dorada. Levanta los brazos y pidele al viento que te envuelva en su manto. Escucha las ráfagas como se hacen más poderosas para complacer tu suplica, siente como te golpean el rostro, como desordenan tu cabello y hacen ondear tu ropa. ríe, siente la magia interna que brota de tus dedos y manos extendidas. Visualiza la forma como la luz brillante del sol se fusiona con el viento cargado de hojas y motas de polvo y se hace un gran destello rítmico, abriéndose camino en medio de los colores del bosque. Levantante y siente que ese resplandor infinito te absorbe, te invade por completo. La fuerza del Universo en tu interior.

Vuelve a tu núcleo de conciencia habitual. Permite que tu mente divage, llena del palpitar exquisito del poder que Ardvi ha despertado en tu espíritu. Para culmina la estructura magia que has llevado acabo, apaga la llama del velón diciendo:

“Soy el despertar del tiempo
Hijo de la Tierra
Así sea”

Come y bebe algo que has obtenido mediante este ritual.

Fuentes:
Aspecto Mitológico de la Diosa Ardvi:
Alejandra Gárafo Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. 2006

Ritual:
Libro de las Sombras de Carlota, 12 de enero de 1987 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Según la tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se le celebran los rituales de Ardvi como Señora del tiempo fértil.

La Dama del Desierto.

Bastet es una de las divinidades egipcias más conocidas: representada de manera antropomorfa, con cabeza de gato y cuerpo humano, es la representación fidedigna de la conciencia religiosa del pueblo del Nilo: la fuerza y la delicadeza bajo un solo símbolo. Originariamente, Bastet era representada con la cabeza de un león que más tarde pasó a convertirse en una forma felina, tal como la conocemos tradicionalmente. Tal afirmación está atestiguada en el Templo funerario de Niuserra, en donde Bastet aparece como leona (Borchardt, Sahure, Vol. II, Láms. 35-36). También semejante iconografía se encuentra en el Templo de Sahure; a pesar de que a la imagen le falta la cabeza, los títulos de la diosa son exactos a los del relieve de Niuserra.

En su representación con cabeza de leona, se le viene conociendo normalmente como la diosa Sejmet, mencionando a esta última como la versión encolerizada de Bastet, cuando en realidad, Sejmet es una diosa egipcia distinta a Bastet. De hecho, Sethe (Urgeschichte, págs. 19-20) enumera varias diosas, incluyendo a una liebre, que se convirtieron en leonas y fueron identificadas con Sejmet.

En su aspecto de gato, se cree salvaje, dado que no se tiene constancia de gatos domésticos (Felis sylvestris libyca) hasta el Imperio Nuevo; se han hallado cementerios de gatos del período de Naqada. En su forma antropomorfa, lleva sobre su cabeza un tocado, un collar alrededor de su cuello y un pendiente de oro, en forma de aro, en de sus orejas o en la nariz, durante la Baja Época. A menudo es representada con con cesto en el brazo, en el que, en ocasiones, guarda a sus crías. En su mano derecha suele aparecer con un sistro y en la izquierda con un collar aegis cuya cabeza representa la de una leona, quizá para mantener esa iconografía originaria (leona, y no gato). En el Dinástico Temprano es representado con el cetro uas, atributo típico en este período de los dioses. Puede aparecer sentada en un trono, aunque lo normal es que se le represente en pie. En su aspecto guerrero, era una leona con la piel verde, asociándose a la luz del sol, siendo una diosa solar hasta la identificación de los griegos con su diosa lunar Artemisa.

Para la Tradición de Brujeria que practica mi familia, Bastet es la Diosa de la fertilidad y la fuerza primitiva. En su aspecto más benigno, se le considera la protectora de las parturientas, los animales domésticos, la siembra de la cosecha y cualquier aspecto material que tenga la relación con la expresión de la vida como una evolución creativa. En su aspecto más oscuro, se le considera la Divinidad cuya energía se vincula a la muerte, la fuerza salvaje de la pasión y la energía del instinto más primigenio. No obstante, por lo general se le invoca en rituales donde se desea conseguir el equilibrio entre los ambos aspectos del espíritu humano: la razón y la conciencia cerval. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitaras:

2 velas amarillas.
Una espiga de trigo.
Un vaso de agua ( nunca fría )

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente, frente a ti la espiga de trigo, junto con el vaso de agua. Ahora, cierra los ojos y toma una larga bocanada de aire. Siente que tu cuerpo se relaja lentamente, que toda tensión abandona tu cuerpo lentamente. Imagina que la energía a tu alrededor se torna de una tonalidad dorada, se hace cálida, incluso palpable. Te envuelve como un velo acariciante y delicado. Cuando sientas que tu concentración alcanzó un punto óptimo, enciende la vela a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“Soy el tiempo que se alza como el viento del desierto
Soy el Hijo del primer rayo del sol
En nombre de la calidez del despertar del día
Invoco a Bastet, Señora brillante y la tierra magnifica
para que acuda a mi durante este ritual
y sea el vinculo entre mi pensamiento
y el conocimiento ancestral”

Enciende la vela a tu derecha:

“Una brizna en medio de la luz dorada
que brota de mis dedos
que danza en la Aurora
que sea Bastet en mi guía en el camino del conocimiento
soy la creación y la belleza
en nombre de Bastet
invoco el conocimiento
la voz y el divino conocimiento de la razón
Así sea”

A continuación, toma la espiga de Trigo e invoca de la siguiente manera:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí
Crea conocimiento en mí”

Cierra los ojos. Imagina que te encuentras en un valle en sombras, rodeado del paisaje de tu preferencia: una playa desierta, un bosque de altos árboles, un desierto de arenas doradas. Toma una larga bocanada de aire y siente como el abrazo del viento te envuelve. Siente su caricia, cálida y fuerte, mientras revuelve tu cabello. Levanta el rostro y siente el calor del sol en tus mejillas. El cielo tiene una tonalidad dorada, inarbarcable. Apenas puedes distinguir otra cosa que no sea ese brillo enorme que parece abarcar toda tu visión, la imagen al completo. Una gran explosión de un resplandor cálido y exquisito. Lentamente, la luz comienza a impregnar cada parte de tu cuerpo: una hilo de luz comienza a delinear tu silueta, meticulosamente, hasta que sientes que formas parte de la luz. Esa gran fuerza primigenia te ha absorbido por completo, un espiral de luz que se eleva más allá del lugar donde te encuentras y se une con el infinito. Ya no existen limites entra el brillo dorado y tu conciencia. Un suspiro de fuerza de la sabiduría ancestral que vive en ti.

Ahora, vuelve a tu núcleo habitual de conciencia. Toma el vaso de agua y sostenlo entre tus manos e invoca de la siguiente manera:

“Soy el tiempo y el verbo
la fuerza y el conocimiento
que habita en mi tiempo
y en la esperanza Universal
Así sea”

Toma un sorbo de agua, disfrutando de la sensación que te hace sentir la bebida. Siente la forma como resbala por tu garganta, exquisito y refrescante. Siente el poder de la sensación que te despierta el mero estimulo sensorial. Para culminar el pase mágico que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman y luego, come y bebe algo para equilibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:
Aspecto Mitológico de la Diosa Bastet:
F.C. Yarza. Diccionario de Mitología. Edimat Libros. España. 2002.

Ritual:
Libro de las Sombras de Nele.

(1) Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se celebran los rituales de Bastet, como Señora de la fertilidad.

Señora de la vida y la muerte.

Morrigan (1), cuyo nombre significa literalmente “La reina de los fantasmas” era una diosa tripartita de la guerra de los celta irlandeses antiguos que incitaba a los guerreros a combatir. Colectivamente era conocida como Morrigu, pero sus personalidades también eran llamadas; Nemhain (pánico), cuyo aspecto espantoso adoptaba sólo cuando se presentaba ante los que iban a morir; Macha (batalla), que aparece bajo la forma de una hembra de cuervo y Badh, cuyo nombre deriva del protocelta bodbh, “corneja”, aspecto con que incitaba a los guerreros a la batalla. Ella es comúnmente conocida por estar involucrada en la Táin Bó Cúailnge, donde es al mismo tiempo una auxiliadora y un estorbo para el héroe Cúchulainn. A menudo se representa como un cuervo o corneja aunque podía adoptar muchos formas distintas (vaca, lobo o anguila).

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Morrigan es la divinidad cuya energía se vincula al comuienzo y final de ciclos, asi como la culminación de estructuras mágicas especificas: por ejemplo rituales que abarquen varios plenilunios consecutivos y que estén dedicados a un objetivo en especifico. También es la Diosa de la muerte, el luto, las transformaciones de carácter instrospectivo. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida, el amor y el deseo sexual. La vida y la muerte están muy unidas en las creencias y costumbres de la Brujería, debido a que se considera que forman parte de un ciclo natural de aprendizaje y creación. Por tanto, en nuestra cosmovisión, Morrigan es doncella, madre y viuda. Su nombre preside algunos rituales de paso donde se conmemore la memoria de los difuntos o los ancestros. En su nombre se llevan a cabo pases mágicos que tienen por finalidad celebrar los cambios ciclicos e invocar energía que nos permita la conclusión de creaciones mágicas concretas. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

Una velón negro.
Dos velas blancas.
Un cuenco para quemar.
Un puñado de Mirra en granos.

Disposición:

Siéntate en el centro de la habitación en donde llevarás a cabo el ritual. Coloca frente a ti el velón negro, las velas a tu derecha e izquierda respectivamente, el cuenco para quemar frente a ti, con el puñado de mirra en su interior.

Ahora, coloca tus manos sobre el conjunto que has creado con las velas y el cuenco para quemar. Cierra los ojos y concéntrate en el ritmo de tu respiración. A medida que transcurran los minutos, toma bocanadas de aire cada vez más lentas y profundas. Imagina que cada parte de tu cuerpo comienza a brillar con una suave luminiscencia, en lentas palpitaciones que imitan el ritmo de corazón. Siente como esa luminosidad comienza a rodearte, recorriendo tus brazos y piernas hasta acumularse en la punta de tus dedos. Imagina que esa energía envuelve los objetos que utilizarás para llevar a cabo el ritual. Siente su poder, su calor. Cuando percibas que tu concentración alcanzó un punto óptimo, abre los ojos y enciende la vela blanca a tu izquierda invocando de la siguiente manera:

“En el grito de la noche
En la fuerza de la voluntad Divina
Invoco a Morrigan para que acuda a mi en este ritual
para mostrarme el camino de la redención personal
en la oscuridad y la Luz reina tu espíritu”

Enciende la vela a tu derecha:

“En las sombras y en la luz
busco la comprensión
soy dueño de mi convicción
En Morrigan encontraré sentido
a mi decisión”

Por último, enciende el velón al centro:

“Llamo a la Señora de la Noche
y de los fuegos fatuos
Soy un buscador de la sabiduría
Morrigan, guíame a través de la oscuridad de la razón
Así sea”

Enciende ahora el cuenco para quemar. Cuando las llamas comiencen a consumir los granos de mirra, cierra los ojos, tomando una larga bocanada del exquisito aroma. Imagina que te encuentras en un alto risco y el mar se extiende ante ti. Una fuerza tormenta azota la oscuridad y las ráfagas de lluvia te golpean el rostro casi con violencia. Alza los brazos y mira la oscuridad veteada en plata, sintiendo la frialdad del viento, su poder revolviéndote el cabello. Levántate lentamente, sintiendo el poder que fluye en tu cuerpo a través de tus movimientos. Visualiza ahora como la lluvia se hace cada vez más fuerte y portentosa a medida que te levantas. Ahora te encuentras de pies. Los rayos cortan las nubes oscuras y densas. Las olas del mar se alzan peligrosamente. El olor del mar te inunda, paladeas su sabor metálico. De pronto, en un impulso irresistible, comienzas a gritar, con todas tus fuerzas. Con toda la potencia de tus pulmones gritas y el sonido de tu voz reverbera en la noche agitada y cada vez más tempestuosa. Sin embargo, apenas puedes escucharte. Los relámpagos estallan iluminando la noche y los truenos se desgranan traqueteando sobre el rugido de las olas. Comprendes entonces que la naturaleza solo es un eco del poder de tu voz, de esa fuerza que fluye de tu interior a través de tu grito. Elevas las manos y sientes que rayos se alzan directamente sobre ti, envolviéndote en destellos cegadores que sin embargo, no te lastiman. Sientes el arrullo del mar, mientras se eleva, alto y encrespado. Y es tu poder, es tu pasión la que se manifiesta a través de cada detalle de la imagen, de cada sonido y textura de la visualización que has llevado a cabo. La fuerza primitiva en ti.

Finalmente abre los ojos y regresa a tu núcleo de conciencia habitual. Disfruta del olor de la Mirra que continua ardiendo en el cuenco para quemar y permite que tus pensamientos divaguen, llenos de fuerza y furiosa pasión. Para culminar el pase energético que has llevado a cabo, apaga el velón y las velas diciendo:

“Crea poder en mí
Crea fuerza en mí”

Come y bebe algo para equilibrar la energía que has invocado mediante el ritual.

Fuentes:

Datos sobre el aspecto mitológico de Morrigan:
F.C Yarza. Diccionario de Mitología. Edimat Libros. España. 2002.
www.wikipedia.org

Ritual:
Libro de las Sombras de Francisco, 23 de abril de 1987 y adaptado para el uso general por mí.



(1) Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se llevan a cabo los rituales de Morrigan, como dadora de la vida y la muerte.

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