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Luna Negra y Señora de las Encrucijadas.

La Gran Hecate, Señora del Misterio, es la Diosa griega del mundo subterráneo, mucho más antigua que el resto de los dioses del Olimpo. Para la Antigua Religión su día sagrado es la fiesta de los Ancestros que se celebra el 31 de octubre en el Hemisferio Norte, aunque su celebración triunfal se realiza durante el día 13 de Agosto, donde las brujas consagradas a su nombre realizan un ritual especial para fusionar su energia en el nombre de la Diosa Oscura.

Sin embargo, es en la víspera de Todos los Santos cuando se dice que los espíritus de los muertos caminan por la tierra y desaparecen los límites entre la vida y la muerte y la gran fuerza Universal representada por Hecate las guia a través de sus viscitudes y temores para encontrar la paz o el significado de peregrinar. Es la época del año ubicada entre el otoño y el solsticio de invierno, “cuando el sol comienza su viaje hacia la oscuridad”. El verano y sus cosechas quedan atrás y llega el momento para retirarse al interior de las casas, frente al fuego del hogar, en una actitud más introspectiva. Para el calendario celta esta época es conocida como Samhain y es uno de los festivales del fuego. Por eso se lo celebra con el encendido de hogueras.

Como la madre de las brujas según la tradición de la Antigua Tradición que práctica mi familia, Hécate representa la magia y la elaboración de hechizos. En muchas tradiciones, se la representa con tres cabezas (que pueden ser de diferentes animales como león, perro y yegua) o acompañada por un sabueso de tres cabezas como mascota (el Can Cerbero, guardián del Mundo Subterráneo). Los adoradores de Hécate solían dejar su estatua en las encrucijadas, de manera que mirase a los tres caminos al mismo tiempo. Esto es una manifestación de su carácter de Diosa Triple (doncella, madre y vieja) y forma diversas tríadas como en el caso de Artemisa-Selene-Hécate y Perséfone (Kore)-Deméter (Ceres)-Hécate. Esta triple naturaleza de la Diosa fue utilizada en los principios de la iglesia católica para presentar sus enseñanzas del Padre, Hijo y Espíritu Santo, análogos a la Doncella, la Madre y la Bruja. El atributo de sabiduría de la Bruja pasó al Espíritu Santo quien, en su aparición a los apóstoles en Pentecostés les impartió sabiduría espiritual para que pudieran salir a predicar. Otro paralelismo entre la cristiandad y la Triple Diosa son las tres Marías que aparecen en la tumba donde Cristo resucitó: María, la Virgen; María de Bethania, la esposa de Cleofás, y María Magdalena.

Está relacionada también a la sangre menstrual que originalmente era considerada sagrada y misteriosa. De hecho, para las brujas que se consagran en al nombre de Hecate, el ritual que deben llevar a cabo debe coincidir necesariamente con la menstruación y la séptima Luna Llena del año. Debido a esta conjución, se logra una intima comunión con la energia de la Diosa Madre y a su vez, con la Gran Hécate. Antiguamente, las brujas que se encontraban entre el período de tiempo entre su iniciación y posterior consagración realizaban un intimo ritual en veneración del vinculo de la Diosa Madre y Hecate, como protectora de las brujas, que consistia en sentarse sobre al tierra al aire libre y dejar que su menstruación retornara a la tierra, como simbolo del vinculo definitivo entre la fuerza de la Diosa y la energia de la joven bruja.

El nombre Hécate deriva de la diosa-comadrona egipcia Hequit, Heket o Hekat. El Heq era el matriarcado tribal del Egipto predinástico, presidido por una mujer sabia. Heket era una diosa con cabeza de rana conectada con el estado embrionario en el que el grano muerto se descomponía y comenzaba a germinar. Era también una de las comadronas que asistía cada mañana al nacimiento del sol.
En Grecia, Hécate era una diosa lunar, una de las trinidades originales conectada con las tres fases de la luna que gobernaba el cielo, la tierra y el submundo. Hesíodo, en la Teogononía, dice que era hija de dos Titanes: Asteria, una diosa estelar, y Perses, ámbos símbolos de la luz brillante. Asteria era a su vez hermana de Leto, madre de Apolo y Artemisa. Una tradición anterior la contempló como una diosa más primitiva y la hizo hija de Erebo y Nix (noche). Una tradición posterior afirma que era hija de Zeus y de Hera y que enfadó a ésta por robarle su colorete para regalárselo a Europa.
En un principio, los griegos helénicos hallaron difícil incluir a Hécate en su panteón. No obstante, y a pesar de no encontrarse entre los dioses del Olimpo, retuvo su dominio sobre el cielo y la tierra y el submundo, lo que hizo de ella la otorgadora de riquezas y de las bendiciones de la vida.
Experta en el arte de la adivinación, concede a los mortales sueños y visiones que, si se interpretan correctamente, les proporciona una mayor claridad para resolver sus problemas. Debido también a su asociación con Perséfone, está conectada con la muerte y la regeneración. Su presencia en el mundo subterráneo era la que otorgaba a los pre-helénicos la esperanza del renacimiento y la transformación, como opuesta a Hades, que representa la inevitabilidad de la muerte.

Por estar en el cruce de caminos puede mirar al pasado al presente y al futuro. Entre sus numerosas sacerdotisas estaban Medea y Circe. Sus árboles sagrados eran los tejos y los álamos negros. Como “perra negra” su estrella es Sirio y se la asocia también con los perros que ladran a la luna.

La consagración de nuestra energia a la Diosa Hecate, nos vincula a la fuerza misma de nuestro espiritu y nos ayuda a desarrollar nuestro lado intuitivo e inspirado. La intuición y el conocimiento son capacidades que muchas mujeres han ocultado y temido. Vicki Noble advierte que “en el proceso de descubrimiento de sus capacidades proféticas, mucha gente ha pensado que se estaba volviendo loca, que se convertiría en “lunática” y que nunca volvería a ser “normal”. Pero como la naturaleza femenina está relacionada con la luna, las mujeres frecuentemente se fian más de la experiencia y de la intuición”. Ponerla en práctica sin temor es una tarea en la que necesitamos de la asistencia de Hécate para poder aceptar que se trata de un conocimiento que va mucho más allá de lo que llamamos “sentido común” y que puede utilizarse de forma creativa y curativa.

Hécate también es propicia para tratar problemas relacionados con el envejecimiento, la muerte y la vida en el más allá. “En nuestra sociedad el envejecimiento y la muerte son tabúes –explican Starck y Stern-. La insistencia moderna en parecer joven es una forma de mantener el proceso de envejecimiento en la sombra. Ver constantemente escenas de muerte por TV es un proceso de negación de la muerte. Hécate, como Diosa de la Muerte y de la Regeneración puede ayudar a hombres y mujeres a entender que la muerte corporal es parte del proceso natural. Como Bruja, la figura de Hécate muestra el hecho de que a medida que la gente envejece puede mantener sus capacidades y una hermosa apariencia. Su sabiduría nos muestra que podemos volver a métodos más antiguos y naturales de curación, sin dejar de recurrir a la medicina moderna. Podemos invocarla para transformar nuestros miedos”.

Los tres rostros de la Divinidad.

La imagen de la Diosa según la interpretación de la Antigua Religión está basada en ideogramas más antiguas, de claras reminiscencias de períodos animistas de la prehistoria y épocas posteriores. Esta interpretación tiene claras bases arqueotipicas, que hacen referencia referencia a los tres distintos estadíos o aspectos de la intepretación del concepto en si mismo. Entidad que a su vez es el aspecto femenino discernible por nosotros de la Deidad Cada uno de éstos aspectos tiene sus características particulares, distintas de las de los otros, cada una de ellas posible de ser relacionada con aspectos internos de nuestra psiquis. Estas imágenes de la Doncella, Madre y Anciana han aparecido y sido reverenciadas por la humanidad desde hace milenios, a veces presentando mitos oscurecidos por las conquistas de las que fueron víctimas las sociedades matriarcales.Un ejemplo que puede acercarnos a entender ésto de los tres aspectos es imaginar cada uno de los tres aspectos como la faceta de una piedra preciosa tallada. Podemos ver cada faceta por separado, y maravillarnos ante la forma en que refracta la luz, pero si queremos comprender en realidad la totalidad de la piedra debemos tomar distancia y verla por completo. Y aún así, hay siempre un aspecto que se nos queda oculto. La observación y meditación en cada una de éstas facetas es una puerta que puede abrirnos a despertar ecos de cada uno de sus reflejos en nuestro interior.

La Doncella: La fuerza de la Creación.

La Doncella es el aspecto más joven de la Diosa, relacionado con los descubrimientos y aspectos más creativos de nuestra personalidad. Es la inocencia y la despreocupación, la alegría de vivir. Antes de proseguir, me gustaría hacer un comentario al respecto de éste aspecto en particular de la Diosa. El nombre es Doncella, cierto. Pero en el momento de pensar en ella debemos recordar que no nos estamos refiriendo a la doncellez en el sentido que se le dio posteriormente de virginidad sexual. En realidad, estamos hablando de un aspecto de inocencia general , y principalmente de independencia. La Doncella es dueña y responsable de sí misma, en una forma casi inconcebible para una sociedad patriarcal, más cerca de la actual independencia e igualdad de la mujer que la idea que tenemos de la misma durante la historia del cristianismo en Occidente.Los nombres que puede tomar éste aspecto de la Diosa varían de acuerdo a las distintas culturas en que nos movamos. Algunos de éstos representan distintos aspectos secundarios de la Doncella, como pequeñas facetas dentro de una cara más grande de nuestro cristal. Como ejemplos posibles, tenemos entre otros:

• Ninniane, tambien llamada Nimue, dentro del mito artúrico. Fue la doncella que enamoró a Merlin, aprendiendo de él para después, ante sus reiterados avances, encerrarlo en el roble o cueva (según la versión del mito que estemos consultando).

• Artemisa, dentro de las deidades romanas, como eterna Diosa Virgen, señora de los bosques y la caza, y en un giro algo extraño, tambien del parto.

• Parvati, dentro de la mitología hindú. Aparece primero como doncella para luego convertirse en la pareja de Shiva, señor de la Destrucción.

• Chalchihuitlicue, esposa de Tlaloc, el Dios de la Lluvia de los Aztecas, era llamada Preciosa Dama Enjoyada, y regía sobre aspectos netamente asociados con la Doncella como las flores, la primavera y la belleza juvenil.

Una información que puede resultar interesante es que en todos los casos arriba mencionados, la relación con el opuesto masculino se da bajo estrictas condiciones. En casos como Nimue o Artemisa, una intromisión masculina indeseada es castigada con el encierro en el primer caso, o con una muerte atroz en el mito griego ( recordemos a Acteón despedazado por sus propios perros ). En el caso de Parvati, se exige la completa sumisión del hombre antes que la conquista. Y Rhiannon sólo accede a casarse luego de una serie de pruebas a cumplir por su enamorado.

La Doncella suele asociarse con la luna creciente, los colores blanco y rosa, y las flores, principalmente las silvestres o/y de color blanco. Sus animales asociados son los ciervos o cualquier otro animal silvestre.

Este aspecto de la Diosa es el que debemos invocar en cuestiones que tengan que ver con comienzos en nuestra vida, ya sean laborales, de relación, o proyectos

La fuerza de la Madre tierra

La imagen de la Madre como eterna dadora de vida fue una de las primeras representaciones religiosas de las que se tenga noticias. Antes que los dioses patriarcales posteriores, la Diosa era reverenciada en su aspecto de creadora. El estudio de las religiones comparadas nos dá la pauta de la amplitud y extensión de su culto, y ésta es, por antonomasia, su representación más conocida. A éste aspecto de la Diosa es que aluden todas las figurinas encontradas en excavaciones del Neolítico, como la famosa Venus de Wildendorf. La característica en común que poseen todas éstas figuras son los indicativos de la maternidad o preñez: vientre hinchado, senos y vulva prominentes, todos ellos destacados , sugiriendo su relación con el culto a la fertilidad Existen numerosos ejemplos de éste aspecto de la Diosa, rastreables desde distintas culturas. Entre éstos podemos nombrar:

• Demeter entre los griegos, encargada de la fertilidad de la Tierra y las cosechas. Está íntimamente relacionada con Perséfone o Proserpina, un aspecto de la Doncella.

• Gaia, anterior a la mitología olímpica griega, representaba la Tierra, y fue quien dio a luz a los Titanes. Curiosamente hoy en día se le da su nombre a la Tierra nuevamente, dentro del marco de la teoría de la tierra como un único organismo vivo.

• Isis para los egipcios, llamada tambien la Gran Madre Creadora y Dadora de Vida, y asociada con la Luna. Es conocida la relación mitológica que le daban con las crecidas del Nilo, que regían la vida agricultora del pueblo.

• Badb, en Irlanda, la madre dentro de una Trinidad junto a Anu y Macha, poseía un caldero mágico como símbolo del vientre primigenio, era también conocida por lo acertado de sus profecías.

• Freya en la mitología nórdica, considerada la líder del Disir, las Matriarcas Divinas. Intimamente relacionada con la magia, tenía la abilidad de volar, y dos gatos, Bygul y Trjegul tiraban de su carro.

• Pachamama, la Madre Tierra de los Incas, todavía es reverenciada en rituales sincréticos con influencias cristianas. Se podría decir que es imagen más conocida de la Diosa Madre dentro de América Latina.

En alguno de las imágenes mitológicas habituales de la Madre se conjugan imágenes tanto creadoras como destructivas. Esto lo podemos ver como un intento de representar a la Madre Naturaleza en todos sus aspectos. Como ya se entrevió en el punto anterior, la Doncella, muchas veces los distintos aspectos de la Diosa Triple se entrelazan, causando que el identificar plenamente cada una de sus fases por separado sea difícil Existe la suposición de que muchos de los mitos mencionadosanteriormente han llegado a nosotros ya corruptos por las conquistas de las que fueron objeto las culturas, primitivamente matriarcales, que originaron éstos mitos. Existen incluso versiones alternativas de éstas historias pretendiendo reconstruir el ciclo original pero lamentablemente es algo de lo cual nunca podremos estar seguros.

La Madre se identifica con la luna llena, siendo patrona de las cosechas y velando sobre la, fertilidad tanto de las mujeres como los animales y la naturaleza en general. La fiesta en la que se la recuerda especialmente es Brigantia. El color que se le atribuye es el rojo, y sus
animales asociados pueden ser el gato, paloma o delfín.

Debemos invocar éste aspecto de la Diosa cuando deseemos tratar aspectos relativos a la maternidad, protección ( especialmente cuando se trate de mujeres amenazadas por hombres ), matrimonio, guía, consecución de paz interior, elecciones de cualquier tipo, desarrollo espiritual y de la intuición y dones psíquicos.

Entre las sombras: La anciana

Si la Doncella nos habla de comienzos, y la Madre de madurez, la Anciana nos hace pensar en finales. Este es quizás el aspecto menos comprendido de la Diosa Triple, uno que suele causar miedo ya que nos lleva inevitablemente a contemplar la muerte.

La Anciana fue reverenciada en las antiguas culturas como regente del inframundo, visto en ésas épocas como un lugar de descanso de las almas entre encarnación y encarnación, antes de volver al plano terrestre. Las asociaciones posteriores que se le dieron a éste lugar con el infierno de las religiones reveladas es la causa de que las representaciones de éste aspecto de la Diosa se hayan equiparado con algo maligno o demónico, obviando el hecho de que todos debemos morir así como nacemos, y la función de ésta Diosa era en general acompañarnos durante la última etapa de nuestra vida, preparándonos para el gran salto, rigiendo luego sobre las almas de los muertos mientras esperan el renacimiento.

Como en los casos anteriores, hay ejemplos a nivel mundial de éste aspecto de la Diosa. Algunos de los cuales enumero a continuación:

* Hécate entre los griegos, llamada durante la Edad Media la Reina de la Brujas, era una deidad del inframundo y la Luna, adorada en encrucijadas en las que se le hacían sacrificios durante la luna llena.

* Hel diosa germánica del inframundo. Se la reconoce como originaria del período Indoeuropeo (prehistoria). A ella retornaban todos los mortales al terminar su existencia física.

* Morrigan, Diosa de los Muertos conocida en Bretaña, Gales e Irlanda, quien también regía sobre las batallas. Tenía un aspecto triple es sí misma, y a veces era llamada las Tres Morrigans.

* Tiamat dentro de la mitología sumeria, Diosa del abismo primigenio, tanto creadora como destructora, representada como una serpiente. En uno de los combates típicos en la mitología antigua en los que los descendientes se rebelan contra los dioses primigenios, Marduk mata a
Tiamat, construyendo a continuación el cielo y la tierra con las mitades de su cuerpo.

* Kali Ma dentro del panteón hindú, conocida por su aspecto de destructora y Madre Terrible, tiene sin embargo dentro de sus atributos un collar de cráneos, cada uno de ellos inscripto con una letra del alfabeto sánscrito con los que crea palabras o mantras.

* Nephthys para los egipcios, esposa de Seth y regente del inframundo, madre de Anubis, el dios con cabeza de chacal que guía a los espíritus en su viaje luego de muertos.

* Tlazolteotl, cabalgando una escoba, estaba asociada para los aztecas con la luna, la serpiente y el murciélago. Su culto se realizaba principalmente en encrucijadas como la Hécate europea, y sus sacerdotisas eran conocidas como capaces de limpiar de todo pecado a quien así lo pidiera, pero sólo una vez en la vida.

Todas éstas representaciones, excepto quizás la de Nephthys, invocan un aspecto oscuro y poco agradable de la Diosa, lo que en psicología analítica se denomina el arquetipo de la Madre Terrible. Un ejemplo claro de ésto lo podemos ver en una famosa representación de la diosa Kali Ma, que la muestra copulando con su consorte Shiva, con la vulva dentada y alimentándose de sus entrañas. A primera vista, una imagen casi repulsiva; no así desde el punto de vista simbólico. Podemos verlo como un recordatorio de que la vida necesita alimentarse de la vida para subsistir, y una representación de los aspectos de creadora-preservadora-destructora de la Diosa.

Los paganos vemos a la vida como un ciclo en etreno fluir. El contemplar ésta faceta oscura de la Diosa nos enseña que así como todo en la naturaleza se mueve en ciclos, nosotros también debemos hacerlo, aceptando la muerte como un pasaje a otro estado, tan válido y parte de la vida como el propio nacimiento.

La Anciana se asocia con la luna menguante, y los colores negro, azul profundo y el violeta más oscuro. La estación del año que le corresponde es el Invierno, y sus animales usuales son el búho, lobo o cuervo. El festival que le corresponde es obviamente el de los muertos, Samhain.

La influencia de la Diosa en la Historia.

“Sola, asombrosa, completa en Sí Misma, la Diosa, Ella cuyo nombre no puede ser pronunciado, flotaba en el abismo de la oscuridad exterior, antes del comienzo de todas las cosas. Y cuando miró en el espejo curvado del espacio negro, Ella vio por su propia luz su radiante reflejo y se enamoró de él. Lo hizo aparecer mediante el poder que estaba en Ella e hizo el amor consigo misma, y La llamó “Miria, la Maravillosa”. Su éxtasis brotó en la única en la única canción de lo único que es, fue o alguna vez será, y con la canción llegó el movimiento, ondas que fueron vertidas hacia fuera y se convirtieron en todas las esperas y todos los círculos de los mundos. La Diosa se llenó de amor, se hinchó de amor y dio a luz a una lluvia de espíritus brillantes que llenaron los mundos y que se convirtieron en todos los seres. Pero en ese gran movimiento, Miria fue arrastrada y al alejarse de la Diosa, se volvió más masculina. Primero se convirtió en el Dios Azul, el gentil, llamado Dios de Amor. Después en el Dios Verde, cubierto de parra, arraigado en la tierra, el espíritu de todas las cosas que crecen. Finalmente, se convirtió en Dios Enastado, en el Cazador cuyo rostro es el Sol rubicundo pero oscuro como la Muerte. Pero el deseo siempre lo vuelve a atraer hacia la Diosa , para que Él la rodee eternamente, intentando volver al amor. Todo empezó con amor, todo busca volver al amor. El amor es la ley, el maestro de la sabiduría y el gran revelador de misterios.”

Extracto del libro de DEER.

He decidido introducir este breve relato mitológico que proviene de tiempos primitivos como comienzo para explicar tanto de forma antropológica como religiosa la influencia de la Diosa en las distintas culturas a lo largo de nuestra historia. También creo que nos puede servir de reflexión y de orientación para dirigir nuestro conocimiento y camino vital: un camino que surgió del amor y que está destinado a volver a él. Quizás suene romántico, soñador e incluso utópico, pero psicológicamente está demostrado la importancia de los vínculos o el afecto para nuestro equilibrio personal y como Freud afirmaba, sólo el amor puede de forma natural intervenir en la conversión de los instintos egoístas más primitivos para conducirlos al bien o para poder actuar de manera altruista. También parece implorar la existencia de un alma gemela que complete nuestro ser, pues al igual que todas las cosas en la naturaleza se necesita de un principio femenino y otro masculino para que se dé la vida y exista un equilibrio. Al mismo tiempo nos habla de cómo todas las cosas son remolinos de energía, centros de las fuerzas del movimiento dentro de una corriente siempre cambiante, cuya apariencia sin embargo es la de algo estático en un eje cronológico lineal que adopta unas determinadas formas dando lugar a lo que conocemos como realidad, pero que sin embargo desaparece con el paso del tiempo dando lugar a nuevas formas. En resumen, nos habla de la vida misma y del ciclo eterno que supone, un ciclo que en un momento dado hizo surgir al primer hombre en la tierra.

Ya el hombre paleolítico fue consciente de que la tierra le brindaba sus dones y tuvo conciencia de la magia . Pasó por las mismas etapas que el Dios, hasta hacerse un experto cazador que pintaba animales en sus cuevas con el fin de atraer la caza y que la comida nunca le faltara. La mitología y la cosmología de la brujería se encuentra en este animismo, tiene origen en esa comprensión del chamán paleolítico. La fertilidad era otro aspecto importante dentro de la cultura del paleolítico, la cual vino representada en un mayor número de casos por la figura de la mujer ( aunque veamos ejemplos mitológicos de Dioses como Osiris en su apariencia de Dios Verde que hacía crecer todas las cosas o la figura de Min) y cuya asociación ha llegado a nuestros días, pero distorsionada tras tantos años de dominio patriarcal.

La imagen de la Diosa ha pervivido adoptando formas ética y religiosamente bien vistas según el momento histórico. Se dice que la representación más antigua surgió en Oriente Medio, en la zona donde se situaría más tarde Babilonia, la cual pasaría a la cultura judía deformada y falsificada con la apariencia de una súcubo o un lascivo y sanguinario demonio femenino llamado Lilith. En sus orígenes Lilith fue una hermosa Diosa, un símbolo del poder sexual y reproductor, que pasó a convertirse en la primera mujer de Adán (sí, hubo una antes de Eva) y había sido creada por Dios de la misma materia que había utilizado para crear al hombre, por lo cual se encontraban en un plano de igualdad. La relación entre Lilith y Adán fue buena hasta que llegó la hora del sexo, pues Adán quería dominarla y ella se resistió a tal idea pues esperaba ser una compañera con capacidad de compartir y gozar. Al desobedecer las órdenes de Adán y de Dios, fue expulsada del paraíso y a partir de entonces el sexo comenzó a verse como algo trasgresor. Pero antes de que eso llegara en diferentes culturas existieron diversas manifestaciones de la Diosa, como una mujer con pechos y caderas grandes, una mujer que mostraba sus pechos y sujetaba dos serpientes en sus manos( sin el carácter negativo del cristianismo, como símbolo de la naturaleza) ,como la Madre Tierra (Gaia, Gea, Danu), como representación de la Madre universal (Mut), también fue el cielo rodeado de estrellas (Nut), la luna que reinaba en la oscuridad de la noche (Selene), la protectora de las gestantes y los partos (Taweret, Diana), la conocedora de secretos y de la Magia (Isis, Ceridwen), la fuerza del amor y la belleza (Afrodita o Venus), pero también fue guerrera (Morrigan), cazadora (Sekmet, Artemisa), guardiana del inframundo (Perséfone) y todo aquello que podamos encontrar en la vida cotidiana. En la religión egipcia (me refiero a ella porque es la que más conozco) pudo manifestarse de forma tangible la necesidad de la dualidad femenina y masculina, pues cada cualidad del hombre, por ejemplo la sabiduría estaba representado tanto por un Dios como por una Diosa o parejas de ellos que se complementaban, como por ejemplo Isis y Osiris .Ella además de ser maga, fue personificación de la fertilidad y representación de la Madre, mientras que Osiris también desempeño la función del Dios Verde que hacía crecer los campos además de ser el rey del Más Allá que es por lo que más se le conoce y juntos formaron, al lado de su hijo Horus, el símbolo de la familia ejemplar. Este concepto de la unidad familiar ha sido muy importante para el desarrollo de la cultura y de la humanidad, aunque las funciones, que en un principio se mostraban más igualitarias o por lo menos había una mayor conciencia de la capacidad de la mujer. El papel de la mujer tanto en la sociedad egipcia como en la celta era mucho más considerado y se les permitía una mayor libertad de acción. Con la llegada de culturas patriarcales como el judaísmo o el cristianismo la mujer fue sometida y no hubo más Diosas, o al menos aparentemente, porque en el fondo vivía en el interior de cada una, se siguió manifestando en la vida diaria de forma oculta para el mundo, hasta que volvió a encarnarse en una figura religiosa, la Virgen María (también en las santas).

Hoy día, a pesar de que se han conseguido cortar muchas de las ataduras que oprimían a la mujer, aún en nuestra sociedad, supuestamente civilizada e igualitaria hay gente que sigue creyendo y defendiendo el dominio del “macho”: la Diosa sigue estando semi-oculta para muchos. Puede observarse que el hecho de relegar a la mujer a un segundo, ha generado un desequilibrio tanto a nivel religioso como social y del cual no sólo han sido víctimas las mujeres, sino también los hombres . ¿Acaso no es incómodo para el hombre adoptar una pose rígida, obligado a no sentir y ser el único pilar que sustente el hogar?

La imagen del Dios es difícil de entender en nuestra sociedad, pues no encaja en ninguno de los estereotipos esperados del hombre “macho”, ni en las diversas imágenes que buscan deliberadamente el afeminamiento. El Dios es “suave, tierno, consolador, pero también es el Cazador, es el dios Agonizante, pero su muerte está al servicio de la fuerza vital”. “Él es la sexualidad indomada, pero la sexualidad es un poder que debería ser sagrado y unir”a una pareja (independientemente de sus preferencias sexuales). También representa el sentimiento ,la imagen de lo que los hombres pudieran ser sin las reglas de la sociedad patriarcal, eso sí, sin caer en el error del medievo de pervertir su imagen y convertirlo en Diablo lascivo.

Desgraciadamente la herencia que nos han dejado varios siglos de dominio patriarcal hará difícil entender el pensamiento de la Antigua Religión, aunque haya movimientos como el feminismo que han equilibrado la balanza. Pero tan mala es una cosa como la otra, o al menos eso es lo que creo. Aunque haya hablado más en términos femeninos, por las características del escrito y de la sociedad en la que hemos crecido, con más o menos influidos por el principio masculino, soy de la opinión de que debemos retornar al equilibrio primigenio que dio lugar a todas las cosas, una armonía surgida del amor que se extienda a todas las personas y cosas sobre la Tierra.