El fuego sagrado de la Diosa.

Según la Tradición religiosa romana, el día 15 de enero se llevaban a cabo las fiestas en honor a Vesta (diosa del fuego del hogar, similar a la Hestia griega).

De la fiesta participaban los asnos, animal consagrado a Vesta y usado para hacer girar la muela del molino, que eran adornados con guirnaldas y collares de panecillos, así como las muelas de los molinos, que descansaban ese día. Las matronas acudían al templo descalzas para estar en contacto con la Tierra, identificada con Vesta.

La deidad tenía un templo de planta circular en el Foro donde ardía el fuego sagrado, símbolo de la grandeza y eternidad de Roma. Debía estar siempre encendido y era vigilado por las Vestales.Si se apagaba, debía ser encendido frotando dos trozos de madera de árbol fértil; sólo se apagaba una vez la año intencionadamente, el último día de febrero, para ser renovado el primer día de marzo, último y primer día del año antiguo romano. El Templo de Vesta no podía tener reserva de agua, ya que esta es enemiga del fuego, y habían de ir todos los días la Vestales a la fuente de las Camenas a por la necesaria para las labores rutinarias, utilizando para ello una vasija especial, la fvtile (vasija de boca ancha y de fondo apuntado que no se sujetaba en pie una vez llena). Las Vestales eran especialmente celebradas por los panaderos y los molineros, ya que tenían contacto con el fuego para la realización de sus productos.

Como he mencionado en varias ocasiones, el culto de Vesta estaba atendido por la Vestales y por el Pontifex Maximvs (era elegido por el pueblo, siendo el único requisito el de ser varón); vivía en la Regia, cerca de las Vestales, y junto a ellas, era el único que podía entrar en el Templo de Vesta, no pudiendo pasar de la penvs, donde estaban guardados los objetos que garantizaban la seguridad de Roma, que eran siete, de los que se conocen tres gracias a Servio: el Paladio, el velo de Iliona, hija de Príamo,y el cetro de éste. Durante las celebraciones en Honor a la Diosa, El Pontifex Maximvs recorría la ciudad de Roma, proclamando las glorias de la Vestales y los misterios de la Diosa, como conmemoración a su nombre y su preponderante lugar en las creencias de los ciudadanos romanos.

No obstante, las funciones de Pontifex Maximvs no se limitaban a la expresión religiosa del culto a Vesta: en un aspecto más práctico, administraba los bienes de los Dioses y redactaba los Anales Maximi, donde se recogían los prodigios y sucesos de carácter religioso, que se guardaban en la Regia; convocaba y presidía los comicios para la elección del Rex Sacrorvm y de los Flamines, y también presidía los matrimonios celebrados por confarreatio. Era un cargo vitalicio y compatible con las magistraturas civiles. Hasta el siglo II a.C. le estaba prohibido ver un cadáver y montar a caballo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: