Hator, el ojo maligno

Es probable que en cierta éopoca la Diosa Hator destacara tanto como Isis en algunas regiones de Egipto. Era hija o madre de Ra y el Dios solar la envió a espiar a los humanos bajo la forma de gran Ojo que todo lo ve. Hator llegó a la conclusión que las costumbres humanas eran deplorables y se agitó tanto que adoptó una aptitud salvaje y se dispuso a destruir a la humanidad, pero los demás dioses se alarmaron y buscaron la manera de refrenarla.

La Disposición negativa de Hator hacía la humanidad que, en tanto vaca alada de la creación había originado, respondía a su fragmentación: A lo largo de su historia dejó de ser la Diosa compuesta, creadora y destructora, así como patrona de los placeres de la vida – incluido el canto, la danza y la música – y se convirtió en una figura exclusivamente destructiva.

Es el origen del concepto del “mal de ojo” que perdura en muchas sociedades y simboliza la transformación de los celos muy sentidos o malsanos en arraigada adversidad.

Incontables brujas han sido perseguidas porque les atribuyeron el empleo del “mal de ojo” – con el supuestamente expulsaban el resentimiento y la maldad – para provocar muertes, enfermedades o malas cosechas.

Actualmente la cruz Egipcia – Anj – que quizá procede del ojo de Hator se cuelga de las paredes como símbolo de buena suerte y mirando hacia el interior para que la buena fortuna, permanezca en el seno de la vivienda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: