La exquisita Dama del jardín divino.

Etimologicamente hablando, la palabra fruto y su denominación latina: pomun dan nombre a la Diosa Pomona (1). Según la Tradición Mitológica romana, la Diosa se paseaba por los jardines de su reino cargando un cesto con manzanas que representaban la vida eterna y junto a los pastores encargada de podar, regar, cuidar e injertar los árboles. No obstante, la historia de Pomona podría tomarse como los primeros vestigios del arquetipo de la virgen guerrera: abstraída y dedicada a la jardinería no se ocupa de los halagos y requiebros de sus pretendientes hasta que un día Vertumno – divinidad romana también relacionada con el aspecto de la tierra, las estaciones y fertilidad – la cortejará aprovechando sus facultades de cambio para aparecer ante ella con diferentes personalidades y disfraces intentando vencer su desinterés. El tema fue muy popular durante el siglo XVII en los Países Bajos, apareciendo con frecuencia Vertumno disfrazado de vieja conversando con Pomona en su jardín, en el que también aparecen elementos arquitectónicos: fuentes, estatuas, templetes, balaustradas, etc. Fue tan popular que existe una serie de tapices confeccionados en la Manufactura de Bruselas en los que se representan varios momentos de la historia de Pomona.

Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, Pomona es la divinidad cuya energía se asocia a la fertilidad carnal, la salud y la alimentación. En su nombre se llevan a cabo rituales que celebran la fuerza del hedonismo como forma de expresión del espíritu y la fuerza del espíritu utilitario, a través del cual puede manifestarse la abstracción más elevada del pensamiento humano. Uno de ellos es el siguiente:

Necesitarás:

2 velas amarillas
Una manzana roja
Incienso de azahar.

Disposición:

Coloca las velas a tu derecha e izquierda respectivamente, la manzana y el incienso de Azahar frente a ti. Ahora, cierra los ojos y disfruta de la sensación que te llena encontrarte a solas con tus pensamientos. Toma siete largas y profundas bocanadas de aire mientras imaginas que un hilo de luz de color verde, te recorre de los pies a la cabeza, liberándote de la tensión y el cansancio. Siente que el aire a tu alrededor se hace más cálido, denso, casi palpable. Te envuelve, acariciándote con delicadeza. Una profunda sensación de bienestar te invade. Cuando sientas que tu nivel de concentración ha llegado a un punto óptimo, abre los ojos y enciende la vela a tu izquierda, invocando de la siguiente manera:

“El valle en Flor de mi pensamiento
canta las odas de la Diosa
soy el viento
soy la tierra
soy el mar
soy el fuego
la sombra y la luz en paz
Invoco a Pomona
Señora del sentimiento en mis manos
para que sea parte de mi creación espiritual
Así sea”

La vela a tu derecha:

“Soy la Guardiana del templo secreto
en mi pecho vive la luz de la felicidad
Danzo en nombre del Sol y la Luna
Creo en mi la fuerza y la felicidad
Así sea”

A continuación, toma la manzana entre tus manos. sostenla y acaricia con tus dedos la piel que la recubre. Siente su textura, su firmeza. la suavidad de su consistencia, la vida que palpita en ella. Aproximala a tu nariz y disfruta de su aroma, la sensación que despierta en tu cuerpo. Ahora, imagina que te encuentras en un campo, lleno de una vegetación muy fuerte, iluminado por el sol. Siente la fuerza de los rayos del sol que te bañan con un delicioso calor. Sostienes la manzana entre tus manos y sientes que una energía vivía y espléndida se extiende desde tus manos y forma un circulo de luz a tu alrededor. La radiante luminosidad del Sol se hace cegadora, sientes que purifica cada uno de tus pensamientos. Una paz profundamente significativa llena tu mente, vinculada a esa fluida sensación de vitalidad que te recorre por entero.

Abre los ojos y tomando una bocanada de aire, muerde la manzana. Siente como su sabor se derrama en tu lengua, como todo tu cuerpo vibra de placer mientras masticas lentamente y tragas el pequeño bocado de fruta. Sonríe, siente la paz de la naturaleza recorriendote, la profunda sensación de comprensión de tu parte más primitiva y sensorial que te llena mientras continuas comiendo la manzana. Siente el poder del antiguo tiempo en ti.

Por último, enciende el incienso de azahar y permite a tu mente divagar, relajarse ante el influjo exquisito del aroma. Para completar el pase magico que has llevado a cabo, permite que las velas se consuman. Come y bebe algo para equlibrar la energía que has obtenido mediante el ritual.

Fuentes:

Datos mitológicos sobre Pomona:
Alejandra Gáfaro Reyes. Mitos Clásicos. Editorial Intermedio. 2002.

Ritual:
Libro de las Sombras de Agatha, 22 de marzo de 1956 y adaptado para el uso general por mí.

(1) Para la Tradición de Brujería que practica mi familia, hoy se celebran los rituales de Pomona, como Señora de la fertilidad y el espíritu hedonista.

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