Archive for abril 16, 2007

Un fragmento de plata.

Un ojo entreabierto, soñando
dos pàjaros elevandose
hojas sueltas en la penumbra
una jaula cerrada, ajena al silencio y a la desazòn

La risa cruel
brotando de la mirada muerta
El pensamiento, roto y devorado
como el padre de los Cielos Tàrtaros
en venganza del hijo pròdigo

Se eleva la gota del Ruiseñor ciego
la arena maldita y delirante
una rueca, la unica rueda se abre
pètalos de rosa marchitos
en tristes palabras cansadas
Las manos extendidas para recibir la ùltima caricia
los ojos abiertos, tan abiertos
contemplando la oscuridad timida

Una fisura, en la pared de los recuerdos
envolviendome
el dolor, la perdida
en una mansiòn de ventanas cerradas
¿puedes recordar quièn fuì?
¿a donde fuì en mi cautiverio?
solo fui sal
solo fui este silencio mezquino
Sin labios ni dientes
la lengua cautiva
las piernas fugitivas del calor
y Fui
un recuerdo flotando en mil alas de obsidiana
triste mensaje

y Quise, en la noche de la voz
buscar el nombre para la cordura
no hay remedio para el adios de los tordos
solo el brillo de un ojo cerrado mirando otro
a travès del espacio ambiguo y delirante

Un pez, elevandose en el horizonte desierto
una palabra
devota
entre dedos nerviosos
llorè porque moriste
ame porque esperè
corrì a travès de llanuras enardecidas
Una niña arrojandose al vacio
en la fisura de la cordura
un lamento
fui

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Dos rostros en el espejo

En ocasiones, se le otorga a la palabra “Andrógino” una connotación que la relaciona directamente con la homosexualidad masculina. Imagino que es una forma de identificar las carácteristicas que expresa la idea con el comportamiento de algunos miembros de la amplia comunidad gay mundial. Por supuesto, no me parece en absoluto conflictivo la asociación de ambos conceptos. Lo que si me parece demostrativo de la poca tolerancia de nuestra sociedad hacia cualquier alteración de los tradicionales esterotipos sexuales, es el escándalo que crea que un hombre luzca “femenino” o una mujer, que no cumpla a cabalidad la idea estética que se espera de ella.

La concepción que tenemos del hombre y la mujer como sujetos sexuales tiene una relación directa con nuestra educación: de manera inconciente nos han enseñado que un hombre debe ser fuerte, formal, velludo y con ciertos gustos considerados “masculinos”. Por otro lado, una mujer debe ser delgada, delicada, usar maquillaje y procurar no entrar en polémicas. Son esquemas de comportamiento – morales y estéticas – que anteriormente eran tan rigidos que transgredirlos podían ocasionar un violento ostracismo contra él o la que se atreviera a hacerlo. Y esa tendencia no ha evolucionado del todo: Pobre de las mujeres que no son delgadas, o tienen el cabello corto. O de los hombres que tienen fuertes caracteristicas que se consideran femeninas. Condenados a pertenecer a una especie de elemento de disgregación que los cataloga como “anormal” o peor aun, que despierta una cerval indiferencia que no es más que una forma soterrada de prejuicio.

Sin duda la androginia no se manifiesta unicamente en la perspectiva de una conducta especifica. Tampoco en una forma de expresión. ¿En que valores se basa realmente esa busqueda de un esquema que defina de manera terminante los roles sexuales? El hombre y la mujer, un elemento dual de la intelectualidad eternizada en tiempo y conformación. La estructura de ideas se hace duradera e imposible, equidistante.

Un buen ejemplo de eso son los contratenores, un rango muy raro y estigmatizado, que dentro de la música suele considerarse femenino. Todo el que vió película de Farinelli y se sabe la historia de los castrati, sabe a que me refiero. Un ensueño magnifico de belleza inexorable. Actualmente hay algunos espectaculares, como el alemán Andreas Scholl, Derek Lee Ragin, David Daniels, Charles Brett, Ugo Farell, Yoshikazu Mera, Daniel Taylor, James Bowman, Isabeau Proulx-Lemire, y mi muy estimado Erik Karol (de quien es la imagen de arriba) , cuyas voces se consideran “angelicales” por la asexualidad que las define. De modo que querido lector no se asuste, ni dude de sus preferencias sexuales si se siente atraido por alguno de estos magnificos seres, porque de seguro usted conoce uno.

El secreto de la Corte.

Hace unos dos meses se estrenó en Venezuela ‘Todos los Hombres del Rey’ , película que a nadie interesó en más mínimo, a pesar de su espectacular reparto. Lo que sí vale la pena comentar, fue que tuve la oportunidad de ver la primera versión, cuyo título original es el mismo (‘All the King´s Men’), pero que aquí en su momento titularon ‘El Político’, para no complicarse demasiado. Curiosamente en las críticas que he oído o leído sobre el film de Steven Zaillian recomiendan encarecidamente que la gente se acerque a las tiendas a hacerse con una copia de la versión antigua, que les va a gustar mucho más. Como no he visto la moderna lo que yo recomiendo es ver la antigua igualmente, si quieren para aprovechar que una nueva versión se ha estrenado, o realmente porque es una gran película independientemente de remakes.

La historia de ‘El Político’ sigue el comienzo y ascenso meteórico de un hombre normal y corriente que en principio sólo quiere ser abogado, pero que termina convirtiéndose en Gobernador, y por lo tanto en un hombre muy poderoso e influyente. Sacad todas las ramificaciones que querais de dicho esquema argumental, y absolutamente todas se cuentan en la película: corrupción, amistad traicionada, infidelidad, más corrupción, ideales traicionados, sexo, más corrupción aún que queda mucha película, fin.

Robert Rossen dirige con maestría todo el film de principio a fin y con un ritmo endiablado. Basándose en la novela de Robert Penn Warren, el director hace un incisivo estudio sobre la corrupción política narrando con una sobriedad increíble y con un tratamiento que mezcla el melodrama con unas pizcas de cine negro, esto último sobre todo en su parte final. Y cómo no, con esa maravillosa gama de grises, más el blanco y negro que tienen las películas clásicas.

El film ganó tres Oscar en la edición de aquel año, 1949, a mejor película, mejor actor principal, un sensacional Broderick Crawford, componiendo uno de esos personajes ambigüos a los que uno es capaz de amar y odiar al mismo tiempo. Atención a su primer discurso importante en público, la fuerza y confianza en sí mismo de Carwford traspasa la pantalla. También se llevó la estatuilla a casa una sorprendente Mercedes McCambridge en el que fue su primer papel para el cine, la mujer que acompaña en todo momento al político en todas sus campañas, hasta llegar al punto de conocerle mucho más de lo que se conoce él mismo.

Puede que uno de los puntos flojos de la cinta sea John Ireland, en el papel de narrador, un periodista que va cubriendo la carrera de éxitos y fracasos del político en cuestión. El actor aguanta falsamente con el peso de la película, ya que todo está narrado desde su punto de vista. El actor puede que no esté a la altura de las circunstancias, o mejor dicho a la altura de sus dos compeñeros de reparto. Por cierto, este personaje en la versión nueva lo interpreta Jude Law, y lo cierto es que el parecido con Ireland, por lo menos en esta película, es enorme.

‘El Político’ no ha perdido ni un ápice de frescura en su discurso que sigue totalmente actual a pesar del tiempo transcurrido, y es que la corrupción política me temo que es algo que siempre estará de moda. El film de Rossen lo demuestra con su atemporal propuesta. Si teneis oportunidad, no la dejeis escapar, la edicicón en dvd está bastante bien de calidad.

El Señor de la luz.

Según algunas tradiciones, el culto griego y etrusco de Apolo (1) llegó al mar Egeo durante la época arcaica (entre 1100 y 800 adC) desde Anatolia. En la Guerra de Troya Homero le presenta en el bando troyano y no en el aqueo, y tiene estrechas relaciones con el Apaliuna luvita, que su vez parece haber viajado a occidente desde el lejano oriente. En el Bronce Antiguo (de 1700 a 1200 adC) el Aplu hitita y hurrita[cita requerida], como el Apolo homérico, era un dios de las plagas y se parecía al dios ratón Apolo Esmínteo. Hay aquí una situación apotropaica, en la que un dios que originalmente traía la plaga era invocado para acabar con ella, mezclándose con el tiempo por fusión con el dios sanador micénico Peán , que en Homero era el médico de los dioses. En otros autores la palabra es un simple epíteto de Apolo en su papel como dios de la curación, pero actualmente se sabe que Peán fue originalmente una deidad separada.

Homero dejó la cuestión sin responder, por lo que Hesíodo los separó y en la poesía posterior Peán era invocado independientemente como dios de la curación. Es igualmente difícil separar a Peán en el sentido de ‘sanador’ de Peán en el sentido de ‘canción’. Se creía que alude a la antigua relación entre el arte de la curación y el canto de hechizos, pero aquí se ve un desplazamiento gradual desde el sentido original de ‘sanador’ hasta el final de ‘himno’, de la frase Ιή Παιάν.

Tales canciones eran originalmente dirigidas a Apolo y posteriormente a otros dioses: Dioniso, Helios y Asclepios, todos relacionados con él. Sobre el siglo IV adC el peán se convirtió en una simple fórmula de adulación, cuyo objeto era implorar protección contra la enfermedad y la desgracia o bien dar las gracias tras lograr dicha protección. De esta forma Apolo llegó a ser reconocido como dios de la música. Su papel como asesino de Pitón llevó a su asociación con la batalla y la victoria, de donde procede la costumbre romana de que los ejércitos canten un peán cuando marchan y antes de entrar en batalla, cuando una flota abandonaba el puerto y también tras lograr una victoria.

El propio Aplu hurrita parece estar derivado del término sumerio que significaba ‘canción de’, un título que se daba al dios babilónico de las plagas [[Nergal]. Los vínculos de Apolo con los oráculos parecen también estar relacionados con el deseo de saber el desenlace de una enfermedad.

(1) Según la Tradición de la Antigua Religión que practica mi familia hoy se celebra la energía de Apolo como poder sanador y regenerador ( Hiketeria )

Una intima Divinidad.

Creo que debería existir una institución llamada “neuroticos anónimos” o algo por el estilo, y su primer miembro registrado, sería yo por supuesto. Sufro de súbitos ataques de ira, de momentos de tristeza profunda seguidos de rutilante alegría. No, no padezco de ningún sindrome bipolar ( para quién se lo pregunte ) sino de lo que creo es una extraña forma de enajenación relacionada con mi necesidad de crear. Y no lo porque crea que mis aspiraciones artisticas tengan relación con mis alternativos cambios de ánimo, sino que de hecho, mis humores se relacionan de manera definitiva con mi necesidad creativa.

Escribir puede conjugar imnumerables sentimientos en mí. Hacerme sentir intensamente feliz, o por el contrario, tan derrumbada en mis propios ideales que cada letra simboliza un dolor agónico. Mis fotogafias me muestran las imagenes de mis sueños, mis deseos más existencialistas y utópicos. Leer me eleva más allá de este mundo y de cualquier frontera de fuego. Soy yo misma, y al mismo tiempo, solo un viajero en medio de las sombras del pensamiento. Me debato entre la posibilidad de creer y la duda existencialista que palpita en mi alma con la fuerza de una metáfora venial.

Ah, sí, tan viva. Tan tremendamente aferrada a mis deseos. Una diosa de estructuras sutiles en mi propio Cosmos personal.

La fertilidad en la idiosincracia japonesa.

El Kanamara Matsuri (también llamado Festival del Falo de Hierro),es una celebración Shinto que se lleva a cabo cada primavera en Kawasaki, una provincia al norte del Japón. El tema central del evento es el pene, debido a que se trata de un curioso festival de fertilidad.

Este Festival data del año 767 y se celebra en diferentes ciudades de Japón el décimo tercer día del calendario lunar, este año corresponde al 15 de abril de nuestro calendario. En el Antiguo Japón, las prostitutas eran obligadas a realizar libaciones ceremoniales que como protección ante enfermedades venéreas,y de tales celebraciones ( que evoluciaron de ser ritos privados hasta convertirse en celebraciones públicas ) nace la conmemoración actual.

La celebración consiste en elegir a un hombre del pueblo para que sea “el hombre de los dioses”. Este hombre se interna por varios días en el templo donde solo come arroz y bebe agua para purificarse. El arroz y el agua es traido por todos los habitantes del pueblo. La celebración dura tres días con diferentes actos, pero el momento culminante sucede al tercer día cuando el hombre desnudo, el hombre de los Dioses, aparece sorpresivamente en algún lugar, llevando a cuestas una reproducción gigante de un pene, realizada por los sacerdotes locales.

Los numerosos hombres asistentes al evento deben perseguir al hombre de los Dioses y alcanzar la gracia infinita de tocarlo.

Aquellos hombres que lo toquen tendrán un año lleno de fortuna. Este festival esta directamente recomendado para aquellos hombres de 23 o 42 años, las edades más vulnerables de los hombres, pero cualquier otro hombre puede participar del evento y lograr los mismos beneficios.

Este hombre de Dios, escapa de milagro de ser aplastado por la turba, pero así mismo esa turba lo rodea y lo protege, Lo realmente peligroso es la carrera y competencia que se da entre los 10.000 hombres semi-desnudos que después de haber bebido sake todo el día, se entregan con fervor a su misión: Tocar el hombre de los Dioses.